Arsenal campeón y Arteta blindado: el verano decisivo del club
La fiesta en el fondo visitante de Selhurst Park arrancó mucho antes del pitido inicial. Daba igual el resultado. Después de 22 años de espera, el Arsenal por fin levantaba de nuevo la Premier League, y cada entrada para ver el trofeo en manos de los de Mikel Arteta valía literalmente oro. Aficionados en los trenes rumbo al sur de Londres contaban cómo les ofrecían miles de libras por sus asientos. Nadie cedió. Había heridas de dos décadas que cerrar.
Sobre el césped, el campeón no se relajó. Victoria 2-1 ante el Crystal Palace, goles de Gabriel Jesus y Noni Madueke para poner la guinda a una semana histórica. El momento clave llegó después: Martin Ødegaard alzando el trofeo ante un fondo visitante en éxtasis. Mikel Arteta, abrazado a su esposa, roto en lágrimas mientras jugadores y cuerpo técnico celebraban con los suyos. Seis años y medio de reconstrucción comprimidos en unos segundos de pura emoción.
Ese mismo contexto de euforia marca ahora el tono del mercado. Arsenal mira hacia adelante, y lo hace con ambición.
Arteta, el nuevo referente en los banquillos ingleses
Con la salida anunciada de Pep Guardiola del Manchester City y el descenso del Harrogate Town de Simon Weaver, Mikel Arteta se prepara para convertirse en el técnico con más tiempo en el cargo en las cuatro principales divisiones de Inglaterra. Mañana se cumplirán seis años y 150 días desde que tomó las riendas en el Emirates.
No es solo una cuestión de longevidad. Antes de llegar al norte de Londres, Arteta pasó tres años como asistente de Guardiola en el City, aprendiendo de uno de los grandes arquitectos del fútbol moderno. Ahora, con una Premier en el bolsillo y un equipo que compite por todo, se abre ante él la posibilidad de construir su propia dinastía en el Arsenal.
El club quiere atarlo. Según distintas informaciones, los propietarios Stan y Josh Kroenke preparan un nuevo contrato de élite para el técnico y un presupuesto de alrededor de 250 millones de libras para reforzar una plantilla ya campeona. El mensaje desde la cúpula es claro: no se trata de haber llegado, sino de quedarse arriba.
Un “war chest” para el ataque y el centro del campo
La prioridad deportiva tiene nombre y apellido: gol y más profundidad en el medio. El director deportivo Andrea Berta sitúa el frente ofensivo como foco principal de la ventana estival.
El gran objetivo ofensivo es Julián Álvarez. El exdelantero del Manchester City viene de una temporada de 20 goles y 10 asistencias, tras los 29 tantos del curso anterior. Un perfil ideal para descargar de responsabilidad al actual ‘9’ del equipo, Viktor Gyökeres, que ha terminado rindiendo pero necesita competencia de máximo nivel.
El escenario, sin embargo, no está despejado. Distintos reportes apuntan a que el argentino de 26 años preferiría seguir en España, lo que daría ventaja al Barcelona en la carrera por su fichaje. El problema para los culés es su delicada situación económica, que complica cualquier operación de alto coste. Fabrizio Romano, por su parte, sostiene que a día de hoy no hay negociaciones activas por el delantero. Arsenal observa, espera y calcula hasta dónde puede tensar la cuerda.
En el centro del campo, el club explora opciones para acompañar y respaldar a Declan Rice y Martin Zubimendi, la pareja que ha sostenido al equipo durante gran parte del curso. En el tramo final, Myles Lewis-Skelly le ha ganado terreno al internacional español, encendiendo algunas dudas internas sobre el rendimiento de Zubimendi. De ahí que nombres como Mateus Fernandes hayan entrado en la agenda.
Según The Times, Arteta es un firme admirador de Fernandes, sobre todo por su impacto en ambas áreas. En un Arsenal obligado a defender título y a pelear otra vez por la Champions, añadir un centrocampista capaz de sostener el nivel si Rice se ausenta no es un lujo, sino una necesidad.
Alex Scott, otra pieza en el radar
El trabajo de scouting no se detiene en el extranjero. Alex Scott, una de las joyas del Bournemouth, también está en el punto de mira. El centrocampista de 22 años, valorado en torno a las 60 millones de libras, ha sido una de las notas más brillantes en un equipo que se ha quedado sin Champions, pero que jugará la Europa League en el Vitality Stadium.
Scott, que viajará a Estados Unidos con la selección inglesa como parte del grupo de entrenamiento, encaja en el perfil que busca el Arsenal: joven, dinámico y con margen de crecimiento. Chelsea y Manchester United también siguen de cerca su situación, lo que anticipa una puja intensa si Bournemouth decide abrir la puerta.
Un campeón que también vende: salidas y dudas
Para financiar la siguiente fase del proyecto, el club sabe que tendrá que hacer caja. CBS Sports ha llegado a informar de que hasta ocho jugadores podrían abandonar el Arsenal este verano: Ben White, Gabriel Jesus, Ethan Nwaneri, Gabriel Martinelli, Leandro Trossard, Kai Havertz, Martin Ødegaard y Cristhian Mosquera.
Algunos de esos nombres sorprenden por su peso en el título. De momento, solo hay certezas en la portería. Karl Hein, internacional estonio, saldrá de forma definitiva tras ocho años en el club. Con la llegada de Kepa Arrizabalaga el pasado verano como suplente de David Raya, Hein quedó relegado y se marchó cedido al Werder Bremen, donde apenas disputó dos encuentros, uno de ellos un 0-4 ante el Bayern en su debut en la Bundesliga. Ahora se espera que firme en propiedad por el conjunto alemán por unos 2,6 millones de libras.
Kepa, a su vez, podría no seguir mucho más. Gazzetta dello Sport apunta a que el Inter de Milán se ha interesado por el guardameta español para convertirlo en su nuevo número dos, después de descartar la llegada de Guglielmo Vicario y de apostar por Josep Martínez como titular.
En la defensa, el nombre caliente es Jakub Kiwior. El central polaco, que ha jugado esta temporada cedido en el Porto, está en la lista del Barcelona. SPORT asegura que el club azulgrana busca un central zurdo, rápido y cómodo en una línea adelantada, y Kiwior encaja en ese molde. Su capacidad para jugar también como lateral izquierdo o mediocentro defensivo lo hace especialmente atractivo. El problema, de nuevo, es el precio: la prioridad del Barça sigue siendo Alessandro Bastoni, de Inter, aunque podría resultar inasumible.
Trossard se planta: “Sé que puedo competir”
No todos los nombres que aparecen en las quinielas de salida se ven fuera. Leandro Trossard, que entra en su último año de contrato, ha dejado claro que se ve en el Emirates la próxima temporada.
“Por el momento, sí. Todavía me queda un año de contrato y ojalá primero ganemos la Champions. Luego creo que la próxima temporada puede ser otra temporada muy bonita”, ha explicado el belga, dejando entrever su deseo de seguir en el proyecto.
Tampoco le inquieta la posible llegada de otro extremo zurdo, como Nico Williams. “Pueden traer a quien quieran. Sé que puedo mantener mi nivel”, ha sentenciado. Un mensaje directo en un vestuario donde la competencia va a aumentar.
Kroupi, el aliado inesperado y un posible objetivo
La conquista del título también tuvo un héroe colateral. Eli Junior Kroupi, delantero del Bournemouth, marcó el gol en el empate 1-1 ante el Manchester City que certificó matemáticamente al Arsenal como campeón. Ese tanto desató una avalancha de mensajes desde el vestuario gunner.
El francés sub-21 lo reconoció en Stadium Astro: sí, su teléfono se llenó de agradecimientos, pero dejó claro que su prioridad era su propio club. “Lo hice por el Bournemouth. Quería ayudar a mi equipo”, explicó. Aun así, su nombre ya suena en los pasillos del Emirates, donde se valora su capacidad para rendir tanto en la Premier como, a partir de la próxima temporada, en Europa. Un punto en Nottingham Forest aseguraría la clasificación del Bournemouth para la Champions, un factor que también puede influir en su futuro.
Tzolis, otra bala ofensiva en el escaparate
En Bélgica, Christos Tzolis se ha revalorizado hasta convertirse en uno de los extremos más codiciados del continente. Tras su paso gris por el Norwich, el atacante del Club Brugge ha encadenado dos temporadas superando la veintena de goles partiendo desde la banda.
Arsenal, Manchester United y Manchester City han sido vinculados con él. Tzolis, preguntado por DAZN, no cerró ninguna puerta, pero dejó claro que la decisión no será solo cuestión de escudo: “No depende de mí decidir. Veremos cuál es la mejor opción para mí. No es solo el nombre. También hay que preguntarse cuál es el mejor proyecto.”
En un Arsenal que busca ampliar su arsenal ofensivo y elevar aún más el nivel de competencia, perfiles como el suyo encajan en la línea de fichajes que el club ha priorizado en los últimos años: jóvenes, con margen de mejora y acostumbrados a producir cifras altas.
Un campeón que no se conforma
Mientras todo esto se mueve en los despachos, la imagen que queda de Selhurst Park es la de un club que ha vuelto a sentirse gigante. Arteta llorando, el fondo visitante cantando, Ødegaard levantando la copa. Y, a unos metros, Piers Morgan posando junto a una figura que dejó a muchos aficionados boquiabiertos a pie de campo, en otra de esas escenas que alimentan la narrativa de un título largamente esperado.
Entre la emoción y la planificación, el Arsenal se asoma a un verano decisivo. Con un técnico que va camino de convertirse en el gran referente de los banquillos ingleses, un presupuesto de élite y una lista de objetivos ambiciosa, el campeón de Inglaterra se enfrenta ahora a la pregunta que separa a los buenos campeones de las dinastías: ¿será este el inicio de un ciclo o solo el punto más alto de una montaña rusa?






