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Black Leopards desciende: Muzeu y Kazapua enfrentan el castigo

El pitido final del domingo no trajo alivio, sino una confirmación cruel: Black Leopards FC vuelve a caer. El histórico club de Limpopo descenderá a la Safa ABC Motsepe League, arrastrando con él a dos internacionales namibios, Bethuel Muzeu y Loydt Kazapua, pese a un tardío intento de reacción.

Ni siquiera la victoria por 2-1 ante Venda Football Club pudo cambiar el destino. Los tres puntos llevaron al equipo a 28 unidades con un partido por disputar, pero el cálculo es implacable: ya no pueden alcanzar los 32 puntos necesarios para salvarse, incluso si University of Pretoria tropieza en su último encuentro. El veredicto matemático llegó el mismo día que el triunfo. Un contraste doloroso.

Se unen así a Baroka, otro club de Limpopo, también condenado al descenso.

El segundo golpe para Muzeu

Para Bethuel Muzeu, el descenso tiene un sabor ya conocido. Es la segunda vez que baja de categoría con Black Leopards en la National First Division, hoy Motsepe Foundation Championship. El club ya había caído en 2023, pero entonces encontró una vía de escape comprando el estatus de Cape Town All Stars y conservando su plaza en la división.

Esta vez no hay red de seguridad a la vista.

El delantero namibio, de 26 años, ha respondido con goles pese al caos. Suma ocho tantos en liga esta temporada y ha mantenido una línea de producción constante en sus cuatro campañas en el club, con 12 goles en 2024 y 17 en 2025. Empezó fuerte, castigando defensas en la primera mitad del curso, pero su racha se fue apagando a medida que el equipo se hundía en la tabla y las ocasiones se volvieron más escasas.

Su compromiso no estuvo en duda. La estructura que lo rodeaba, sí.

Kazapua, fichaje tardío en medio del desorden

En el otro extremo del campo, Loydt Kazapua vivió una odisea distinta. El guardameta namibio, de 37 años, llegó al inicio de temporada con la etiqueta de refuerzo experimentado, libre tras su salida de Sekhukhune United FC, y firmó un contrato de dos años con la idea de aportar seguridad y jerarquía bajo palos.

No pudo ni ponerse los guantes en partido oficial hasta bien entrado el curso.

Black Leopards arrancó la temporada golpeado por un bloqueo de fichajes que le impidió registrar suficientes jugadores, incluido un portero. El castigo dejó al equipo al límite: en el debut liguero solo pudieron alinear a 10 futbolistas, y en los tres primeros partidos el defensor y capitán Thendo Mukumela tuvo que ocupar la portería. Una imagen que retrata el desorden institucional mejor que cualquier estadística.

Kazapua ya estaba en el club, entrenaba, esperaba. Pero su nombre no podía entrar en la planilla hasta que se levantara la sanción. Cuando por fin se resolvió el bloqueo, Black Leopards ya se había hundido en la zona de descenso. Desde entonces, el namibio se adueñó del arco, se convirtió en titular indiscutible y acumuló minutos con regularidad. El problema es que el daño ya estaba hecho.

El equipo nunca logró salir del pozo.

Banquillo inestable, temporada rota

La inestabilidad no se limitó al césped. El cuerpo técnico se convirtió en una puerta giratoria. Joel Masutha inició la campaña en el banquillo, pero se marchó en noviembre. Tomó el relevo Mabuti Khenyeza, que apenas duró 10 partidos antes de otro cambio en la dirección técnica.

Tres reestructuraciones en una sola temporada. Demasiado para un vestuario que necesitaba calma, ideas claras y una línea de trabajo sostenida.

El resultado fue un equipo que alternó chispazos de competitividad con largos tramos de impotencia, atrapado entre sanciones, cambios de entrenador y la presión constante de la tabla.

Namibios en contraste: del descenso a la pelea por el ascenso

Mientras Muzeu y Kazapua sufren el golpe del descenso, otros namibios viven una realidad muy distinta en la misma división. Ndisiro Kamaijanda y Ngero Katua, en Highbury FC, ocupan actualmente la sexta posición, instalados en una zona más tranquila y con margen para mirar hacia arriba.

Más arriba todavía aparece Prins Tjiueza, cuyo Cape Town City FC marcha tercero, igualado a puntos con el cuarto clasificado y metido de lleno en la pelea por un lugar en el play-off de ascenso. Un contraste nítido: algunos compatriotas sueñan con subir, mientras otros se preparan para un duro viaje a la tercera categoría.

Un último partido y muchas incógnitas

A Black Leopards le queda un compromiso para cerrar el curso: el domingo 17 de mayo a las 15h00, frente a Lerumo Lions, octavo en la tabla. Un partido sin impacto en la lucha por la permanencia, pero con peso simbólico.

Para el club, será la oportunidad de despedirse de la categoría con algo de dignidad. Para jugadores como Muzeu y Kazapua, puede ser también un escaparate final antes de que se abra el próximo capítulo de sus carreras.

Porque la gran pregunta ya no es cómo descendió Black Leopards. La cuestión ahora es cuántos de sus protagonistas estarán dispuestos a acompañarlo en el camino de regreso.