El déjà vu de 37 millones que acecha a Old Trafford
El Manchester United se asoma otra vez al mismo precipicio. Cambian los nombres, no la sensación de error anunciado.
Hace dos veranos, el club dejó marchar a Álvaro Carreras al Benfica por apenas 5,2 millones de libras. Un lateral zurdo joven, pulido en la cantera, que nunca llegó a tener una oportunidad real en Old Trafford. Un año después, el golpe: Real Madrid pagó 42 millones por él. Un negocio brillante para los portugueses, una factura moral carísima para United.
Ahora, el fantasma regresa con otro lateral izquierdo de 19 años: Harry Amass.
Amass, la nueva encrucijada
United está dispuesto a escuchar ofertas por Amass este verano. La cifra que se maneja, según las informaciones, ronda los 6 millones de libras. Una cantidad que suena a saldo en un mercado que paga fortunas por cualquier atisbo de talento joven.
El contexto hace que el movimiento resulte todavía más desconcertante. Old Trafford clama por laterales zurdos mientras Luke Shaw, con 31 años, entra en su último año de contrato. La posición, lejos de estar cubierta, es un punto débil evidente en la plantilla.
Amass ya ha demostrado que no se asusta con el foco. Bajo las órdenes de Ruben Amorim, disputó siete partidos con el primer equipo antes de salir cedido al Championship, donde siguió sumando minutos y colmillo competitivo. No hablamos de una promesa abstracta, sino de un futbolista que ya ha tocado la puerta del primer nivel.
La respuesta de la grada es clara: incomprensión y enfado. Parte de la afición no entiende que uno de los mejores productos de la academia pueda salir por “unos pocos millones” mientras el club rastrea el mercado precisamente en su puesto.
El recuerdo de Carreras hace el resto. La herida aún escuece.
Una academia que produce… y se vacía
La posible venta de Amass no es un caso aislado. United está abierto a ceder prácticamente a todo su equipo Sub-21 para que sus jóvenes acumulen minutos en el fútbol profesional durante la temporada 2026/27.
Los amistosos de pretemporada ante Rosenborg y Wrexham han servido de escaparate: Shea Lacey, Ethan Williams y otros talentos han tenido minutos con el primer equipo. La idea del club es clara: préstamos masivos para endurecer a una generación prometedora.
Pero hay cuatro nombres marcados en rojo como intocables: Lacey, los gemelos Jack y Tyler Fletcher y JJ Gabriel. Ellos no saldrán. Se consideran piezas estratégicas del proyecto.
La paradoja se instala en el debate: mientras se blindan algunos jóvenes, otros, como Amass, parecen estar en la rampa de salida por cantidades que el mercado actual convierte en calderilla. El riesgo de volver a ver a un ex canterano revalorizado lejos de Manchester es evidente. Y el club ya sabe cuánto puede doler esa película.






