Disturbios en Johor Bahru durante la final del Mundial
Un bar lleno para la final del mundo, una pantalla gigante, España contra Argentina… y la noche termina con sirenas y esposas.
La madrugada en Johor Bahru se torció mucho antes del amanecer. Según confirmó el jefe de policía de Johor, Ab Rahaman Arsad, la primera llamada de alerta llegó a las 5.40 de la mañana. Lo que debía ser una velada de fútbol y tensión deportiva derivó en una batalla campal.
Un vídeo de dos minutos y 36 segundos, que corre de móvil en móvil en redes sociales, muestra la pelea desatada en pleno local durante la retransmisión de la final de la Copa del Mundo entre España y Argentina. Gritos, sillas que vuelan, cuerpos que se empujan. El ambiente de final se transformó en escenario de disturbios.
La respuesta policial no tardó. Entre las 10 y las 11 de la mañana, los agentes arrestaron a todos los sospechosos en la zona de Taman Setia Indah, apenas unas horas después del incidente. “Todos los sospechosos fueron detenidos alrededor del área de Taman Setia Indah poco después de que se denunciara el incidente”, recogió Utusan Malaysia de boca de Ab Rahaman.
Las primeras comprobaciones dibujan un perfil preocupante: tres de los detenidos ya arrastran antecedentes penales. No eran desconocidos para los archivos policiales.
Ahora, el fútbol queda en un segundo plano. Rahaman explicó que los sospechosos serán llevados mañana al Juzgado de Magistrados de Johor Bahru para la solicitud de prisión preventiva, mientras avanza la investigación bajo la Sección 148 del Código Penal, que contempla el delito de disturbios con armas.
Una final que debía decidir un campeón del mundo acabó dejando otra clase de marcador: varios detenidos y una ciudad preguntándose cómo una noche de pasión futbolera pudo terminar convertida en un caso de Código Penal.






