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Emiliano Martínez: A un paso de la gloria europea con Aston Villa

En mayo pasado, Emiliano Martínez se despidió de Villa Park entre lágrimas. Saludó a las gradas como quien cierra un capítulo. Parecía un adiós. Hoy, menos de un año después, el portero argentino está a un solo partido de convertirse en campeón de Europa con Aston Villa y reivindicar aquella elección que cambió su futuro: no irse.

El guardameta de 33 años, campeón del mundo con Argentina, estuvo muy cerca de abandonar el club al final de la temporada 2024-25, tras el último encuentro ante Tottenham. El gesto, la emoción, el adiós al público… todo apuntaba a una salida. Pero el mercado pasó, Martínez se quedó, y ahora Villa se prepara para medirse a Freiburg en Estambul, el miércoles, en una final europea que puede romper una sequía de 30 años sin títulos.

De la despedida al compromiso absoluto

Martínez llegó a Aston Villa en septiembre de 2020. Desde entonces se ha convertido en uno de los pilares del proyecto y, en la antesala de la final de Europa League, no esconde lo que siente por el club.

“Dije adiós y lloré cuando dejé a mi familia en Argentina para venir a Inglaterra, y sigo estando con familia”, recordó, trazando un paralelismo entre aquel viaje y el momento que vivió el pasado mayo en Villa Park. El portero no oculta que el fútbol cambia, que los ciclos se mueven rápido, pero insiste en que su vínculo con el club no se resquebrajó.

“Los entrenadores vienen y van. Eso no significa que no tenga respeto y amor total por el club. Tenía un compromiso con Aston Villa, soy campeón del mundo con Aston Villa y gané dos Guantes de Oro”, subrayó. “Siempre y para siempre amaré a este club, pase lo que pase. Algún día me retiraré y otro ocupará la portería”.

En ese compromiso también entra la figura de Unai Emery, arquitecto del resurgir europeo de Villa. Martínez es tajante: “Tenemos un entrenador top. No deseamos a nadie más en el banquillo que no sea él llevándonos a una final europea”. La jerarquía del técnico, unida al carácter del vestuario, ha llevado al equipo a una cita histórica. “Cuando estamos juntos y luchamos juntos podemos ganar a cualquiera. Estoy realmente orgulloso de haberme quedado y tomé la decisión correcta”, sentenció.

El especialista en penaltis que sueña con no necesitarlos

La final de Estambul puede irse al límite. Y si hay alguien que no se encoge ante la idea de una tanda de penaltis, es Emiliano Martínez. Su historial en momentos de máxima tensión habla por sí solo, y él mismo reconoce que vive esos instantes de una manera distinta.

“Siempre tengo las tandas en la cabeza. Es algo que realmente disfruto, es como una competición diferente, no sé cómo explicarlo”, confesó. Lejos de ver los penaltis como una lotería, el argentino los convierte en un escenario donde se siente cómodo, casi en su hábitat natural.

Aun así, el plan ideal para Villa es resolver antes del minuto 90. Martínez lo dejó claro con una sonrisa: “Ojalá ‘Ginny’ (John McGinn) marque dos goles y terminemos en 90 minutos, pero si no, me preparo y confío en mí mismo todos los días de la semana en las tandas”.

McGinn, del ascenso a la gran noche europea

Si Martínez simboliza la resistencia y el compromiso, John McGinn encarna la evolución del club. El capitán lleva en Aston Villa desde 2018, vivió el ascenso desde Championship y ahora lidera al equipo hacia uno de los escenarios más grandes del continente.

A sus 31 años, el escocés firma una temporada sobresaliente: 10 goles en todas las competiciones y una influencia constante en el juego y en el vestuario. La pregunta es inevitable: ¿será este el momento más orgulloso de su carrera?

“Diría que sí”, admitió. “Ha sido un viaje brillante, lleno de altibajos, momentos muy ajustados, muy cerca de volver a Championship”. McGinn no olvida los años duros, las dudas, los partidos en los que el proyecto parecía tambalearse. Precisamente por eso, lo que está en juego en Estambul tiene un peso especial.

“Me llena de orgullo ver dónde está ahora el club y también me llena de orgullo pensar hacia dónde puede llegar, como ha comentado el entrenador. No es algo para venir aquí, celebrarlo y montar una fanfarria, queremos estar centrados en este partido”, advirtió el capitán, marcando el tono del vestuario.

Sabe que llegar a una final europea no es un regalo. “Sabemos lo difícil que es llegar a una final”, recalcó. Y a nivel personal, no duda: “Si me preguntas a nivel personal, a lo largo de los años que he estado aquí, definitivamente este es el momento de mayor orgullo como capitán”.

Treinta años de espera, noventa minutos para cambiar la historia

Aston Villa viaja a Estambul con el peso de la historia sobre los hombros y la convicción de un grupo que se ha hecho fuerte en la adversidad. Un club que coqueteó con el descenso, que vio de cerca el regreso a Championship, se encuentra ahora a un paso de levantar su primer trofeo en tres décadas.

En el centro de todo, un portero que una vez pensó en marcharse y un capitán que ha visto al club renacer. Martínez y McGinn, dos caras de una misma reconstrucción, se preparan para la noche que puede redefinir lo que significa vestir la camiseta de Aston Villa.

La decisión ya está tomada, el discurso también. Solo falta lo que nunca se puede ensayar: responder cuando la final arde, cuando el reloj se acerca al 90 y el destino de un club entero se decide en un disparo, una parada… o una tanda de penaltis que Emiliano Martínez lleva tiempo esperando.