India sufre tercera derrota consecutiva ante Tajikistan
La selección de India encadenó otra noche amarga. Cayó 3-1 ante Tajikistan en Tursunzoda, en el primero de los dos amistosos internacionales de la ventana FIFA de junio rumbo a 2026, y la racha negativa ya empieza a pesar.
Un inicio valiente, un golpe temprano
India, número 137 del ranking FIFA, salió sin complejos ante el número 103 del mundo. Quiso morder arriba, quiso mandar. Pero la presión alta del equipo local la desarmó muy pronto.
El partido se torció a los nueve minutos. Louis Nickson llegó tarde dentro del área, cometió penalti y el árbitro no dudó. Desde los once metros, Sheriddin Boboev engañó a Gurpreet Singh Sandhu y puso el 1-0. Primer golpe. Y un síntoma: Tajikistan, pese a estrenarse bajo las órdenes del nuevo seleccionador Igor Angelovski, se sentía cómodo, dueño del balón y del ritmo.
India, que venía directa desde Londres tras las derrotas ante Jamaica y Zimbabwe en la Unity Cup, acusó el viaje, el cansancio y la falta de ideas en la salida de balón. El equipo de Khalid Jamil quería ir hacia adelante, pero cada pérdida se convertía en una invitación al contraataque rival.
La ocasión que pudo cambiar la historia
Con todo, el 1-0 dejó vivo a India en la primera parte. Y justo antes del descanso apareció la jugada que pudo cambiar el guion.
En el minuto 41, Akash Mishra levantó la cabeza y puso un centro preciso al corazón del área. Lallianzuala Chhangte se desmarcó bien, ganó la posición y conectó un cabezazo franco. Tenía el empate en la frente. Pero su remate fue directo a las manos del guardameta. Oportunidad de oro desperdiciada.
Sin Ryan Williams, ausente por lesión, el peso ofensivo recayó en las bandas, con Chhangte y Vikram Pratam Singh tirando de piernas y orgullo. Corrieron, desbordaron a ratos, pero casi siempre eligieron mal con la pelota. Mucho esfuerzo, poca claridad.
El descanso llegó con el 1-0 y la sensación de que India todavía respiraba gracias a un par de intervenciones de Gurpreet y a la falta de puntería local en los metros finales.
Tajikistan acelera y sentencia
La tregua duró poco. Tras el paso por vestuarios, Tajikistan apretó el acelerador. India, en cambio, se fue deshilachando.
El segundo tanto cayó justo cuando el reloj marcaba la hora de juego. Un balón parado, un detalle de concentración que se paga caro. Mekhrubon Karimov se elevó en el área y cabeceó un libre directo al fondo de la red. 2-0 y el partido cuesta arriba del todo.
El golpe dejó aturdida a India. Y Tajikistan olió sangre. Apenas unos minutos después, Ehsoni Panshanbe culminó una acción de ataque desde campo abierto y firmó el 3-0. Esta vez no hubo rebote, ni polémica, ni dudas: fue una jugada limpia, contundente. Partido prácticamente liquidado.
Angelovski, en su debut al frente de Tajikistan, veía cómo su equipo no solo dominaba la posesión, sino que también castigaba cada desajuste defensivo indio. India, por su parte, ya no encontraba ni la presión inicial ni la frescura para correr hacia adelante.
Un destello final y una estadística incómoda
Cuando el reloj ya rozaba el minuto 90, llegó el único consuelo para los visitantes. Falta directa al borde del área. Farukh Choudhary tomó la responsabilidad y conectó un disparo raso, potente, ajustado al palo izquierdo. Gol. 3-1 y un pequeño alivio en una noche difícil.
El tanto no cambió el resultado, pero evitó una derrota aún más dura en el marcador. No maquilló el juego, sí el registro.
La derrota deja a India con tres caídas consecutivas: Jamaica, Zimbabwe y ahora Tajikistan. Y refuerza una tendencia incómoda en los enfrentamientos directos: es la cuarta victoria de Tajikistan en seis duelos ante el combinado indio.
El martes, en el Hisor Central Stadium, ambos equipos volverán a verse las caras en el segundo amistoso. Para India, ya no se trata solo de ajustar detalles: se trata de reaccionar. La pregunta es si este grupo, golpeado y en plena búsqueda de respuestas, será capaz de cambiar la narrativa en apenas unos días.






