Juventus avanza en fichaje de Martínez: acuerdo con el jugador y obstáculos con Aston Villa
Juventus ya ha elegido a su próximo número uno. El club turinés ha alcanzado un acuerdo de principio con Emiliano Martínez, el guardameta de Argentina y Aston Villa, que ha dado un sí rotundo al salto a la Serie A y ve a la Vecchia Signora como el escenario ideal para la siguiente etapa de su carrera.
El pacto, desvelado por Sky Italia, habla de un contrato de tres años, hasta 2029, una señal clara de confianza mutua. Más aún: “Dibu” está dispuesto a cobrar menos que en la Premier League con tal de vestirse de bianconero. Un gesto poco habitual en un mercado donde casi siempre manda el último euro.
Un campeón del mundo que baja su ficha
El acuerdo verbal fija un salario cercano a los 5,5 millones de euros netos por temporada. Es una rebaja notable respecto a los aproximadamente 7 millones que percibe actualmente en Villa Park. Martínez entiende que el paso por Juventus es el escalón lógico tras coronarse en Europa con Aston Villa, con la reciente conquista de la Europa League como carta de presentación.
La predisposición del argentino es total. Ha dado luz verde al proyecto, se ha alineado con las necesidades económicas de la Juventus y ha dejado claro que la oportunidad de defender la portería de un gigante histórico pesa más que mantener su actual ficha en Inglaterra.
Pero el entusiasmo del jugador choca con la realidad del mercado.
El muro de Aston Villa
El verdadero obstáculo está en Birmingham. Aston Villa no tiene ninguna prisa por desprenderse de su portero titular y exige que cualquier salida llegue acompañada de una compensación acorde a su estatus y a su contrato vigente.
Juventus, consciente de que Martínez ya tiene 33 años, pretende cerrar la operación en condiciones favorables. Desde Italia se apunta a que los bianconeri no quieren pagar una cifra desproporcionada por un guardameta que, aunque en plena madurez competitiva, se acerca al tramo final de su carrera.
Villa, sin embargo, no piensa hacer descuentos. Las últimas informaciones sitúan el precio de salida cerca de los 15 millones de euros. Una cantidad asumible para un club del tamaño de la Juventus, pero que entra en fricción con la estrategia de contención y equilibrio financiero que se intenta imponer en Turín tras años de operaciones pesadas.
El pulso está servido: jugador decidido, club comprador convencido, club vendedor firme.
La mano de Spalletti y el giro tras Alisson
El interés de Juventus por Martínez no nace de la nada. Responde a una petición concreta de Luciano Spalletti, decidido a reforzar una línea defensiva que ha sufrido demasiado en la última temporada. El técnico quiere un portero de talla mundial, con recorrido internacional y personalidad para mandar en el área y en el vestuario.
Antes de lanzarse a por “Dibu”, la dirección deportiva tanteó una opción todavía más ambiciosa: Alisson Becker. Pero la negativa frontal de Liverpool cerró de golpe esa puerta. Sin margen ahí, la mirada se fijó definitivamente en Martínez, figura clave en los recientes éxitos de Argentina en el Mundial y la Copa América.
Spalletti busca exactamente eso: liderazgo, carácter, experiencia en noches grandes. Un portero que no se encoja en los momentos de máxima presión y que ayude a Juventus a recuperar su sitio entre las potencias de Italia y de Europa.
Plan B en la recámara, pero prioridad clara
El club, no obstante, no quiere quedar atrapado por una sola negociación. Si las exigencias de Aston Villa elevan la operación a un terreno que en Turín consideran excesivo, la cúpula deportiva ya tiene alternativas controladas en el mercado europeo.
La consigna interna es clara: la portería no puede quedar a la improvisación otra temporada. Hay otros nombres sobre la mesa, otros perfiles seguidos de cerca, y la Juventus está preparada para cambiar de objetivo si la operación Martínez se enreda más de la cuenta.
Las próximas semanas serán decisivas. Si Aston Villa cede en sus pretensiones o Juventus acepta acercarse a esos 15 millones, “Dibu” Martínez se convertirá oficialmente en el nuevo guardián del arco bianconero.
Si no, la Vecchia Signora tendrá que decidir cuánto está dispuesta a pagar por algo que lleva años buscando: un número uno indiscutible para volver a mirar de frente a la élite.






