Liverpool y PSG en la lucha por Maghnes Akliouche
El mercado de extremos en Europa hierve y el Liverpool está en medio del fuego cruzado. Pero, al menos por ahora, Maghnes Akliouche no es una operación encarrilada hacia Anfield. Ni mucho menos.
Según Fabrizio Romano, el club de Merseyside todavía no ha dado un paso firme por el atacante del Monaco, mientras Paris Saint-Germain avanza con decisión para llevárselo a la Ligue 1 campeón.
Salah se va, las bandas se reescriben
El punto de partida está claro: en marzo, el Liverpool abrió oficialmente la puerta de salida a Mohamed Salah, dispuesto a permitirle un “nuevo desafío” este verano. Una decisión que obliga al club a rediseñar su frente ofensivo.
Ya han movido ficha. Victor Muñoz, internacional español procedente de Osasuna, aterrizó en Anfield por unos 40 millones de euros. Un fichaje importante, pero no definitivo. La idea no es sustituir a Salah con un solo jugador, sino reforzar la línea de ataque con varias piezas de alto nivel.
En ese contexto apareció el nombre de Yan Diomande, de RB Leipzig, como objetivo prioritario. Parecía encajar. Potencia, proyección, edad ideal. Hasta que el propio futbolista, según los informes, inclinó la balanza hacia Paris Saint-Germain. Primer revés serio en la hoja de ruta.
Akliouche, nuevo capítulo de la misma historia
El siguiente nombre en la lista: Maghnes Akliouche, la perla del Monaco. El miércoles, Lyall Thomas, de Sky Sports, informó de que el Liverpool había mostrado interés y realizado un primer acercamiento al club monegasco.
Thomas escribió que el Liverpool había “hecho una aproximación inicial” al Monaco por el extremo francés y que el club inglés había comprobado la disponibilidad de un jugador que también está en la agenda del Paris Saint-Germain.
Parecía el arranque de una nueva batalla en el mercado. Pero la versión de Romano enfría el relato.
En su canal de YouTube, el periodista explicó que, pese a las especulaciones sobre un posible “asalto” del Liverpool a la operación, la situación no ha cambiado en lo esencial: Paris Saint-Germain tiene un acuerdo con el jugador y Akliouche quiere vestir de parisino. Las negociaciones entre PSG y Monaco continúan, sin acuerdo definitivo entre clubes, pero con los franceses al mando de la operación.
El mensaje de Romano es claro: mientras no haya un movimiento concreto del Liverpool, el escenario está dominado por Paris Saint-Germain. El caso Morgan Rogers, citado como ejemplo de cómo un traspaso puede girar en cuestión de horas, obliga a mantener cierta prudencia, pero hoy el control es parisino.
Un objetivo, no una obsesión
Desde Inglaterra, James Pearce, de The Athletic, aporta otro matiz clave: Akliouche es una opción, no una prioridad absoluta.
En el podcast Market Madness, de GiveMeSport, Pearce explicó que el Liverpool ha mantenido conversaciones internas sobre el jugador y que se produjo un acercamiento al inicio de la ventana de fichajes. El extremo derecho del Monaco figura en una lista más amplia de objetivos que el club está analizando antes de decidir el siguiente paso.
No es el único nombre. Ni el elegido definitivo. Es una pieza posible dentro de un puzle más grande.
Pearce añade un dato económico relevante: Akliouche sería una alternativa más barata a Bradley Barcola, del Paris Saint-Germain. El coste estimado del francés del Monaco se situaría entre 50 y 60 millones de euros, una cifra alta, pero asumible para un club como el Liverpool si decide apostar fuerte por él.
PSG al mando, Liverpool a la expectativa
El tablero, hoy, se resume en una frase: Paris Saint-Germain marca el ritmo, Liverpool observa y evalúa.
PSG ya tiene el “sí” del jugador, negocia con el Monaco y trabaja para cerrar el acuerdo lo antes posible. Liverpool, por su parte, no ha lanzado una ofensiva definitiva y mantiene a Akliouche como una posibilidad, no como una urgencia.
La ventana de fichajes es larga, los giros son habituales y el precedente de otros traspasos recuerda que nada se da por cerrado hasta la firma. Pero, a día de hoy, el futuro de Maghnes Akliouche apunta a París.
La pregunta es cuánto está dispuesto a esperar el Liverpool para encontrar el heredero de Salah en la banda derecha… y si dejará escapar otra vez a un talento que mira de frente a la élite europea.






