Manchester City acelera por Elliot Anderson para batir récords
Manchester City ha pisado el acelerador. El campeón de la Premier League trabaja a contrarreloj para cerrar el fichaje de Elliot Anderson, la gran joya de Nottingham Forest, en una operación que apunta a sacudir el mercado y a redefinir el centro del campo del club en la próxima era post-Pep Guardiola.
El plan es claro: dejar todo hecho antes de que Inglaterra vuele al Mundial de este verano en Norteamérica. City no quiere sorpresas, ni subastas, ni una posible explosión de valor del jugador en el escenario más grande del fútbol.
El mediocampista que marca una época en Forest
Con solo 23 años, Anderson se ha instalado entre los centrocampistas más valorados del fútbol inglés tras dos temporadas sobresalientes con Nottingham Forest. Su impacto lo ha catapultado a la órbita de la selección y lo ha colocado en el radar de todos los grandes.
Dentro del Etihad, la valoración es todavía más contundente: lo ven como uno de los talentos domésticos llamados a sostener el próximo ciclo del club. Energía, lectura táctica, conducción agresiva y capacidad para ocupar varias posiciones en la zona central. Un perfil que encaja de lleno con la remodelación que se avecina.
Forest, consciente desde hace meses de que podía perder a su estrella, ya se ha preparado para ese escenario. Pero no piensa regalarlo. El club exige una cifra histórica, un traspaso que rompa moldes.
Un precio para hacer historia
La negociación la lidera el director deportivo Hugo Viana y la intención de City es inequívoca: está dispuesto a romper su propio récord de gasto. El listón interno sigue siendo las 100 millones de libras que pagó por Jack Grealish a Aston Villa en 2021.
Forest, sin embargo, va más allá. Considera que Anderson debe convertirse en el futbolista inglés más caro de la historia, por encima de las 105 millones de libras que Arsenal abonó a West Ham United por Declan Rice.
La comparación no es casual. Anderson y Rice están llamados a compartir protagonismo en el mediocampo de Inglaterra bajo las órdenes de Thomas Tuchel en el Mundial. Un escaparate perfecto… y un riesgo evidente para City, que teme que una gran actuación del jugador dispare aún más su cotización. De ahí la prisa.
Acuerdo con el jugador y presión por cerrar el trato
En el lado del futbolista, el camino está despejado. Las partes han alcanzado un principio de acuerdo sobre las condiciones personales: Anderson está preparado para firmar un contrato de cinco años si los clubes logran encajar las cifras del traspaso y la estructura de pagos.
En los despachos del Etihad la consigna es cerrar ya. Hay una sensación creciente de que asegurarlo antes del Mundial no solo protege al club de una inflación posterior, sino que también le permite planificar con claridad una reconstrucción profunda del centro del campo.
La salida confirmada de Bernardo Silva y la posible marcha de Rodri convierten la llegada de Anderson en pieza clave del nuevo proyecto. En City están convencidos de que tiene las condiciones para situarse, en pocos años, entre los mediocampistas más dominantes del planeta.
Inglaterra también presiona por una resolución rápida
El interés por una solución temprana no es solo de club. El cuerpo técnico de Inglaterra vería con buenos ojos que Anderson resolviera su futuro antes del torneo, para que pueda concentrarse exclusivamente en el fútbol durante la competición.
Sin distracciones, sin rumores diarios, sin teléfonos sonando a todas horas. Solo balón, selección y Mundial.
City por delante, United a la espera
Manchester United sigue siendo un admirador declarado del jugador, pero el trabajo de fondo de City pesa. Los campeones han llevado la delantera durante meses, han avanzado en las conversaciones y se han colocado en una posición de fuerza que hoy parece difícil de discutir.
Para Nottingham Forest, la operación se perfila como una de las mayores ventas en la historia de la Premier League. Desde el club insisten en que no cederán ni un centímetro en la valoración: la edad de Anderson, su condición de homegrown y su trayectoria justifican, a su juicio, cada libra de un precio récord.
Las conversaciones avanzan, City aprieta y el reloj del Mundial ya corre. La carrera está lanzada para cerrar uno de los grandes traspasos del verano antes de que el balón empiece a rodar en Norteamérica.






