Milan y Dortmund compiten por Konstantinos Karetsas: dos métodos, un objetivo
La batalla por Konstantinos Karetsas empieza lejos del césped y muy cerca del teléfono. Rúben Amorim ya ha marcado su número. Borussia Dortmund, en cambio, ha marcado el de KRC Genk.
El joven mediapunta griego, 18 años, cerebro creativo y tasado en unos 40 millones de euros, se ha convertido en uno de los nombres más calientes del mercado. Milan lo tiene señalado en rojo desde hace tiempo, pero no está solo. Y el club que más aprieta ahora mismo es Dortmund.
Según informaciones desde Bélgica, el conjunto alemán ha mantenido varias reuniones con Genk para acercar posturas. Ya pusieron sobre la mesa una primera propuesta: 30 millones de euros fijos más 5 en variables. Insuficiente. Genk la rechazó. La cifra que se maneja ronda esos 40 millones incluyendo bonus, y Dortmund vuelve hoy a la carga con nuevas conversaciones para tratar de cerrar el acuerdo.
Milan, mientras tanto, juega otra partida. La misma fuente belga asegura que Amorim ha llamado personalmente a Karetsas para exponerle su proyecto y el papel que le reserva en San Siro. No es un simple gesto de cortesía: es una maniobra directa para ganar tiempo y complicar el trabajo de Dortmund.
El técnico portugués quiere que el futbolista espere. Que no se precipite. Le habría pedido margen hasta que el club pueda completar alguna venta importante y liberar el músculo financiero necesario para ir “a por todas” en su fichaje.
De un lado, la presión económica inmediata de Dortmund y sus reuniones cara a cara con Genk. Del otro, la seducción deportiva de Milan, con el entrenador al frente del discurso y la promesa de un rol central en su proyecto.
La decisión, ahora, se desplaza hacia el propio Karetsas. ¿Prefiere el camino rápido de un club que ya negocia cifras o la apuesta de un entrenador que le ha puesto en el centro de su visión de futuro?






