Pirlo, nuevo seleccionador de Italia: la Azzurra se reinventa
Italia está a punto de entregar su futuro a uno de los cerebros más finos que ha dado su fútbol. Según informa Football Italia, Andrea Pirlo ha llegado a un acuerdo para firmar un contrato de cuatro años como nuevo seleccionador de la Azzurra, a razón de 1,5 millones de euros por temporada.
No hay anuncio oficial todavía, pero el movimiento ya tiene forma de hecho consumado. La Gazzetta dello Sport, Sky Sport Italia y Calciomercato coinciden: la confirmación podría llegar el lunes o el martes. El relevo en el banquillo de la selección se prepara en silencio, pero a toda velocidad.
De Ancelotti y Guardiola a Pirlo
La Federación Italiana (FIGC) miró primero hacia lo más alto del mercado. Carlo Ancelotti y Pep Guardiola eran los grandes objetivos. Dos gigantes del banquillo para relanzar a una selección que busca identidad y peso internacional.
Los dos dijeron no.
Ese doble rechazo abrió la puerta a una solución tan simbólica como arriesgada: Pirlo. Un nombre que no necesita presentación en Italia, pero que todavía construye su currículum como entrenador. La apuesta no nace de la improvisación, sino de una red de confianza muy concreta.
Maldini, Leonardo y una llamada decisiva
La operación se aceleró gracias a los lazos personales. En el corazón de la maniobra, dos excompañeros de aquel AC Milan legendario: Paolo Maldini, recién nombrado director técnico de la FIGC, y Leonardo, asesor especial.
Ellos marcaron el número. Pirlo no dudó.
Según las mismas informaciones, el excentrocampista aceptó de inmediato cuando Maldini y Leonardo le plantearon el proyecto. Peso del escudo, confianza de gente de su generación y una estructura técnica que, por primera vez en años, parece girar en torno a una idea clara: devolver el control del juego a quienes lo entendieron desde dentro del campo.
Su salario, relativamente modesto para el nivel de una selección campeona del mundo —1,5 millones por temporada—, también ha pesado. Sobre todo si se compara con las cifras que rodean a Guardiola, cuyo sueldo se sitúa, según los rumores, en torno a los 20 millones anuales. Para una federación que busca equilibrio deportivo y financiero, Pirlo encaja en ambos frentes.
Un nuevo eje de poder: Maldini al mando
El posible nombramiento de Pirlo no es un simple cambio de seleccionador. Es el siguiente paso en una reestructuración más profunda. La batuta técnica de la Azzurra pasa ahora, de forma clara, a las manos de Maldini.
La elección del entrenador refleja esa nueva línea. Futbolistas que marcaron época, ahora al mando del tablero. La idea es reconocible: reconstruir Italia desde el balón, desde la cultura táctica y desde una identidad que se ha ido diluyendo entre fracasos y dudas.
Antes de que la FIGC pueda hacerlo oficial, queda un último trámite: Pirlo debe rescindir de mutuo acuerdo su contrato con Dubai United FC, club de Emiratos Árabes Unidos al que dirige desde el verano pasado. Un paso formal, pero imprescindible, para completar el giro de su carrera.
El reloj corre: Nations League, Euro 2028 y Mundial 2030
El calendario no concede margen. La FIGC tiene previsto celebrar una reunión interna el martes, que podría convertirse en el escenario de la presentación pública de Pirlo como seleccionador.
La urgencia es evidente: faltan solo ocho semanas para el inicio de la UEFA Nations League. Ocho semanas para aterrizar, elegir cuerpo técnico, definir una idea y empezar a trasladarla al césped.
El reto va más allá de un simple torneo. A Pirlo le tocaría construir una identidad táctica reconocible de cara a la fase de clasificación para la Euro 2028 y, más adelante, para el Mundial 2030. No se trata solo de ganar partidos: se trata de decidir qué tipo de Italia quiere volver a ver el mundo.
Un genio del pase corto y la pausa eterna, ahora frente al tablero más grande de todos. ¿Será suficiente su visión para redibujar a la Azzurra desde el banquillo? Italia está a punto de averiguarlo.






