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Roma busca a Nicolo Tresoldi tras fallidos intentos por Greenwood y Summerville

La Roma no se detiene. El club giallorosso ha reorientado con rapidez su mercado ofensivo después de ver cómo se desvanecían, en cuestión de días, las opciones de Mason Greenwood y Crysencio Summerville. El nuevo objetivo tiene nombre y apellidos: Nicolo Tresoldi, delantero de Club Brugge.

De los objetivos frustrados a un nuevo perfil

El plan inicial apuntaba a dos atacantes ya contrastados en el fútbol europeo. Las negociaciones por Greenwood y Summerville se enfriaron y terminaron por caerse a comienzos de mes, obligando a la dirección deportiva a moverse con reflejos.

Ahí aparece Tresoldi. Joven, alemán y con un perfil que encaja de lleno en la idea de Gian Piero Gasperini, que busca un atacante capaz de atacar espacios, trabajar sin balón y adaptarse a un sistema exigente en intensidad. El técnico aprecia especialmente su margen de crecimiento y su capacidad para integrarse en un ataque dinámico.

Contactos abiertos con Club Brugge

Según informan Filippo Biafora y Lorenzo Pes, de Il Tempo, la Roma ya está en conversaciones con Club Brugge para intentar desbloquear la operación. No se trata de un simple sondeo: el diálogo entre clubes está en marcha y el jugador ha dado el paso que todo director deportivo quiere escuchar.

Tresoldi ha manifestado su deseo de vestir la camiseta giallorossa. El atacante ve con buenos ojos el salto a la Serie A y la posibilidad de trabajar bajo las órdenes de Gasperini, un entrenador con fama de potenciar al máximo a los jóvenes atacantes.

El gran obstáculo: las pretensiones económicas de Brugge

El problema está al otro lado de la mesa. Club Brugge mantiene una postura firme y continúa exigiendo cifras elevadas por el traspaso del delantero. Las demandas económicas del club belga son, por ahora, el principal freno para que la operación avance hacia la fase decisiva.

La voluntad del jugador y el interés claro de la Roma chocan con una negociación dura, en la que Brugge intenta proteger al máximo el valor de uno de sus activos. La partida está abierta.

La cuestión es simple y a la vez decisiva: ¿cederá Brugge en sus pretensiones o estará la Roma dispuesta a hacer un esfuerzo extra para entregar a Gasperini el delantero que ha elegido para liderar su nuevo ataque?