Australia enfrenta el Mundial con bajas importantes
Australia encara los cruces del Mundial con una herida abierta y una lista más corta de lo previsto. Los Socceroos avanzan a la fase de eliminación directa con solo 24 jugadores, tras las salidas forzadas de Matthew Leckie y Jacob Italiano del campamento.
Leckie, uno de los veteranos del grupo y figura emblemática de la selección en la última década, sufrió una lesión en la pierna en la derrota ante Estados Unidos. Italiano, lateral derecho y una de las apuestas frescas del equipo, cayó con un problema en la ingle durante un entrenamiento previo al empate frente a Paraguay. Dos golpes duros en cuestión de días.
Football Australia confirmó que ambos han regresado a los países de sus clubes para continuar la rehabilitación. No habrá sustitutos: la normativa deja a Tony Popovic sin margen para reforzar la convocatoria. Lo que hay, es lo que queda.
El golpe más duro: el adiós de Leckie
El caso de Leckie duele especialmente dentro del vestuario. El atacante acababa de regresar de una lesión al final de la temporada de la A-League y su presencia en la lista mundialista ya había sido una pequeña sorpresa, casi un premio a su perseverancia.
Aziz Behich, compañero suyo en Melbourne City, no escondió la frustración del grupo: está “destrozado” por él. El lateral conoce de cerca el calvario de Leckie.
Lo vio cada día en Melbourne City. Lo vio en Sarasota, en la concentración previa del equipo nacional. Horas extra, trabajo invisible, cero concesiones. A su edad, volver a ese nivel no es solo una cuestión física; es una batalla mental. Y la había ganado. Hasta ahora.
En la intimidad del grupo, Leckie no solo suma dentro del campo. Es referencia, voz de experiencia, un futbolista que eleva el estándar incluso cuando no está en el once. Por eso, como admite Behich, el vestuario está “tocado”: querían que siguiera, sabían lo que todavía podía ofrecer.
Popovic, con las manos atadas en las bandas
Sin posibilidad de reemplazar a Leckie ni a Italiano, Popovic se queda corto de efectivos en las bandas justo cuando el torneo entra en su tramo más cruel. Cada detalle cuenta, cada pieza importa. Y a Australia le faltan dos.
La baja de Italiano obliga a redibujar la defensa. El empate ante Paraguay ya mostró el primer ajuste: Jordy Bos, lateral zurdo habitual, se desplazó al costado derecho, mientras Behich ocupó su lugar natural en la izquierda. Un movimiento obligado, no un experimento táctico.
Behich también lamentó la situación de Italiano. Recordó el esfuerzo del lateral para ganarse un sitio y el buen rendimiento que había ofrecido en los minutos disputados. Otro jugador que había hecho todo lo necesario para estar aquí… y al que el cuerpo le dijo basta en el peor momento.
Para el propio Behich, sin embargo, se abre una puerta que llevaba tiempo esperando. Llegó a este Mundial para jugar, para vivir su tercer torneo grande desde dentro y no solo como alternativa. Ha trabajado en silencio, “biding his time”, entrenando fuerte cada día y aguardando su oportunidad. Ahora, con dos “soldados caídos”, su papel gana peso.
El mensaje desde dentro, pese a todo, es de resistencia. El lateral insiste en que el grupo mantiene una buena mentalidad. Saben que pierden piezas importantes, pero confían en la profundidad del plantel y en la capacidad de varios jugadores para cubrir distintas posiciones. No hay lamentos públicos, solo aceptación y reajuste.
Oakland hoy, Dallas mañana
El plan no cambia. Australia permanecerá en Oakland hasta el 1 de julio, apurando los últimos entrenamientos antes de viajar a Dallas, donde les espera el duelo de octavos de final el 3 de julio.
Allí llegará un equipo algo más ligero en número, pero más endurecido por el golpe. Sin Leckie ni Italiano, sin margen para parches de última hora, Popovic deberá exprimir al máximo su pizarra y el carácter de un grupo que ya sabe lo que es levantarse después de caer.
El Mundial no espera a nadie. La cuestión es si estos 24 que quedan serán suficientes para que Australia escriba algo más que un simple capítulo de paso en esta Copa del Mundo.





