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Folarin Balogun y Ricardo Pepi: Futuro en la Premier League

Folarin Balogun y Ricardo Pepi se han pasado los dos últimos años llamando a la puerta grande de Europa. Ahora, con un Mundial en casa en el horizonte y la Premier League tomando nota, la pregunta ya no es si están preparados, sino dónde y cuánto están dispuestos a arriesgar.

Balogun, nacido en Nueva York pero moldeado en la academia de Arsenal, salió por la puerta de atrás del Emirates en cuanto a minutos, no en cuanto a etiqueta. Apenas 10 partidos oficiales con los ‘gunners’ y dos goles en la Europa League no cuentan toda la historia. Su verdadera carta de presentación llegó en Reims: 22 tantos en una cesión que obligó a Monaco a poner 40 millones de euros sobre la mesa en 2023. Esta temporada ha sido la más productiva de su carrera: 19 goles en todas las competiciones con el club del Principado. Ya no es una promesa. Es un delantero hecho.

Al otro lado del continente, Pepi ha seguido una ruta muy distinta pero igual de contundente. Aterrizó en Europa en enero de 2022, en Augsburg, sin red y con la etiqueta de apuesta de futuro. En poco tiempo, se ha convertido en un arma fiable para PSV, donde ha igualado los 19 goles de Balogun mientras ayudaba al gigante de Eindhoven a conquistar otro título de Eredivisie. No siempre ha sido titular, pero ha aprendido a vivir con la exigencia de un club que juega para ganar cada fin de semana.

Dos delanteros jóvenes, dos trayectorias en ascenso y un mismo destino a corto plazo: un Mundial en casa este verano. Y quizá, poco después, una mudanza a la Premier League.

Friedel traza el mapa: Pepi para el medio pelotón, Balogun para la élite

Brad Friedel, voz autorizada del fútbol estadounidense y buen conocedor del fútbol inglés, lo ve claro. Preguntado por el futuro de ambos arietes, el exguardameta de la USMNT no se anda con rodeos.

“Los dos podrían jugar en Inglaterra seguro, dependiendo del tamaño del club”, apunta. Y ahí abre el primer matiz. Para Pepi, Friedel imagina un aterrizaje calculado, sin saltarse escalones.

“Alguien como Pepi necesitaría estar en uno de los equipos de mitad hacia abajo. Algo como Brentford, Bournemouth, Fulham”, explica. No habla de nivel futbolístico, sino de ecosistema. Clubes ambiciosos, bien estructurados, pero con un foco mediático menos abrasador que el de los gigantes históricos. “Si se fuera a un Manchester United o Arsenal, sería demasiado para él, demasiado rápido”.

El diagnóstico cambia con Balogun. El ex de Arsenal, con más kilómetros en Europa y una temporada de referencia en Ligue 1, inspira otro tipo de confianza.

“Balogun podría jugar en uno de los grandes y lidiar con la situación de percepción y realidad, porque se le vería como un jugador más hecho”, analiza Friedel. No es un desprecio a Pepi, matiza, sino una cuestión de recorrido: Balogun ya ha demostrado que puede cargar con el peso de ser referencia ofensiva en un contexto exigente.

La Premier, eso sí, parece un destino plausible para ambos. “No me sorprendería en absoluto ver a Balogun o Pepi en Inglaterra la próxima temporada, y creo que los dos podrían tener éxito en la Premier League”, sentencia Friedel.

Pepi, Fulham y el eco de McBride y Dempsey

El nombre de Pepi ya ha sonado en los despachos de Fulham. Y ahí Friedel detecta un encaje casi natural, tanto futbolístico como simbólico.

Si uno mira a Raúl Jiménez y a Pepi, encuentra paralelismos claros: delantero de área, potente en el juego aéreo, con capacidad para fijar centrales y atacar el primer palo. “Son muy similares. Sería una transición fluida”, señala. No se trata solo de estilo. Fulham sabe lo que es construir identidad alrededor de delanteros estadounidenses.

Friedel recurre a la memoria: Brian McBride primero, Clint Dempsey después. Dos perfiles distintos, pero complementarios. “McBride era un poco mejor por arriba y Dempsey más por abajo, pero Dempsey también era muy bueno en el juego aéreo y McBride con los pies”, recuerda. La comparación le sirve para dibujar el paralelismo entre Jiménez y Pepi: dos puntas que viven en el área, que interpretan bien los espacios cortos y que, sin ser idénticos, responden al mismo molde competitivo.

Fulham, con esa tradición de apostar por talento estadounidense y un contexto menos asfixiante que el de los gigantes del Big Six, asoma como una rampa de lanzamiento ideal para Pepi si decide dar el salto.

Balogun, el perfil para Pochettino

Antes de que llegue cualquier traspaso, hay un escenario que lo condiciona todo: el Mundial de 2026. Balogun y Pepi no solo compiten por minutos en sus clubes, también pelean por el puesto de ‘9’ titular de la selección en un torneo histórico, en casa y con Mauricio Pochettino al mando.

Si Friedel tuviera que elegir hoy, no duda. “Balogun sería mi elección”, afirma. Y no lo dice por intuición, sino por encaje táctico. El historial de Pochettino marca la pauta: equipos verticales, agresivos, que atacan rápido los espacios y exigen a sus delanteros dinamismo constante.

“Si miras históricamente a los equipos de Pochettino, suele gustarle tener jugadores que juegan muy vertical y que son realmente dinámicos, y eso es más lo que es Balogun”, explica. El delantero de Monaco encaja en ese molde: ataca la espalda, rompe líneas, se ofrece entre centrales y no necesita demasiados toques para girar un partido.

Pepi, en cambio, ofrece otra cosa. “Trabajará muy duro, pero es muy bueno en el área, bueno en el juego aéreo, para salir desde el banquillo”, apunta Friedel. Es el delantero que te asegura presencia en el punto de penalti, que castiga centros laterales y que convierte cada balón suelto en una amenaza. Un recurso de lujo para cambiar partidos en la última media hora.

Rotación, calor y una fase de grupos sin margen

El Mundial no se jugará en laboratorio. Habrá calor, viajes y futbolistas que llegarán con la temporada europea aún en las piernas. Friedel lo tiene en cuenta y abre la puerta a una gestión pragmática del ataque.

“También podría ver un poco de rotación en la fase de grupos, porque también va a hacer mucho calor aquí. Y los jugadores llegan de una temporada larga, especialmente esos dos”, advierte. No se trata solo de meritocracia, sino de supervivencia física. Pochettino podría alternar perfiles y planes de partido, especialmente ante rivales de estilos muy distintos como Paraguay y Australia.

Ahí, la elección del ‘9’ no será una cuestión de nombres, sino de contextos. Balogun para un partido abierto, de ida y vuelta. Pepi para un duelo cerrado, con muchos centros laterales y necesidad de remate puro. Dos soluciones diferentes para el mismo problema.

Y luego está Turkiye. Friedel lanza casi una advertencia.

“Esperemos que tengan puntos en la bolsa para cuando jueguen contra Turkiye. Porque si no tienen cuidado y llegan a ese partido necesitados de ganar, Turkiye es un equipo muy talentoso, con mucha posesión”, subraya. Ahí no habrá margen para el error. Ni para dudas en la elección del delantero.

Balogun y Pepi avanzan hacia ese punto de cruce: un Mundial en casa, el escaparate definitivo y, quizá, un billete a la Premier League. La cuestión ya no es si darán el salto, sino quién estará preparado para liderar la delantera cuando la próxima gran puerta se abra.