Bayern München critica a la Bundesliga: La necesidad de acción internacional
El décimo tour veraniego de Bayern München por Asia ni siquiera había despegado y ya había dejado una sacudida en casa. Rouven Kasper, director de marketing del club bávaro, apuntó directo al corazón de la Bundesliga: sus clubes, dice, se están quedando quietos mientras el resto del mundo acelera.
Apenas unos días antes de que el campeón alemán pusiera rumbo a Asia, Kasper encendió el debate. Para él, la diferencia entre el plan de expansión internacional del fútbol alemán y el de las otras grandes ligas ya no es una brecha: es un abismo.
“Esto es muy poco”: el reproche a los rivales domésticos
En declaraciones a “Sky Sports”, Kasper no se anduvo con rodeos. Recordó que, tras el final de la temporada, solo RB Leipzig se animó a hacer una gira al extranjero. Este verano, subrayó, únicamente Bayern München y Borussia Dortmund están “recorriendo el mundo”, mientras que Paderborn volará a Estados Unidos recién en septiembre.
“Esto es muy poco. Los clubes de la Bundesliga tienen que pensar de forma más estratégica”, lanzó, marcando una línea clara entre la ambición de Bayern y la inercia que, a su juicio, domina el resto del campeonato.
El mensaje es incómodo, pero preciso: mientras Bayern se mueve, la mayoría observa.
El espejo inglés y la factura económica
Kasper eligió un modelo para compararse: Inglaterra. No habló de táctica ni de estilos de juego. Habló de aviones, agendas y mercados.
“Los ingleses viajan por todo el mundo, y eso significa que los clubes alemanes también tienen que ser proactivos. No puedes quedarte en casa y luego quejarte de que los ingresos disminuyen. Si no haces nada, no obtienes nada”, advirtió.
La frase resume el diagnóstico: el fútbol alemán, si quiere crecer fuera de sus fronteras, tiene que dejar de mirarse el ombligo. Para Kasper, la Bundesliga necesita cruzar fronteras, ganar visibilidad, hacerse presente donde hoy manda la Premier League y, en menor medida, LaLiga.
Los números respaldan su preocupación. Los contratos internacionales de la Bundesliga reportan 218 millones de euros por derechos televisivos y 302 millones en total, sumando patrocinios. Frente a eso, la Premier League ingresa alrededor de diez veces más. La liga española, tres veces. No es una ligera desventaja, es una distancia estructural.
Alarmas en Estados Unidos y Japón
Kasper también puso el foco en un frente que hasta hace poco parecía seguro: los grandes mercados audiovisuales. “Es lamentable que el descenso de los ingresos por medios en países como Estados Unidos y Japón se haya convertido en realidad”, reconoció.
Para el ejecutivo, ese retroceso no es solo un dato preocupante; es un aviso. Un motivo más para que la liga, su asociación y los clubes se sienten a trazar un plan conjunto. “Es una razón adicional para que la asociación de la liga trabaje con nosotros para encontrar mecanismos estratégicos que impulsen la actividad, porque Bayern München no puede viajar a todas partes por sí solo”, insistió.
El mensaje es claro: la marca Bayern tira, pero no puede arrastrar sola a toda la Bundesliga.
Asia, escaparate y laboratorio
Mientras lanza estas advertencias, Bayern sigue haciendo lo que predica. Su gira asiática lo lleva a la isla de Jeju, en Corea del Sur, y después a Hong Kong, hasta el 8 de agosto. No es turismo deportivo: es posicionamiento.
En el camino, el equipo disputará dos amistosos que funcionan tanto como ensayo de pretemporada como escaparate global: ante Jeju SK el 4 de agosto y frente a Aston Villa el 7 de agosto. Dos citas que ponen al club frente a audiencias clave, en horarios pensados para las pantallas y con la maquinaria comercial trabajando a pleno.
Cada paso, cada entrenamiento abierto, cada sesión de firmas suma en la batalla por la atención internacional. Y Bayern, a diferencia de muchos de sus rivales domésticos, ha decidido no ceder terreno.
Nuevos mapas: de América del Sur al sudeste asiático
Kasper no solo criticó; también detalló el plan. Bayern tiene sus “mercados objetivo claramente definidos”. En el continente americano, el club ha concentrado hasta ahora sus esfuerzos en Norte y Centroamérica. Pero el horizonte se amplía.
Sudamérica, admitió, se vuelve “cada vez más interesante”. Un territorio donde el fútbol es religión y donde la presencia de la Bundesliga sigue siendo residual frente al dominio histórico de la Premier y LaLiga.
En Asia, el diseño es igual de ambicioso. “La cuestión también está clara y debemos dirigir nuestra atención hacia India, Indonesia y Tailandia y emprender allí nuevas iniciativas”, señaló. No se trata solo de vender camisetas, sino de instalar la marca, ganar aficionados jóvenes y asegurar futuras generaciones de seguidores.
Bayern ya ha entendido que el juego no termina en los 90 minutos. La pregunta es cuántos en la Bundesliga están dispuestos a jugar ese otro partido.






