Bristol City empata sin goles en Devon ante Plymouth Argyle
Bristol City abrió su doble cita en Devon con un empate sin goles ante Plymouth Argyle en Home Park, en el último tramo de preparación antes del inicio de la temporada. No hubo goles, sí desgaste, fricciones y una buena dosis de trabajo defensivo para el equipo de Michael Skubala.
Venían de lucirse ante Newcastle United con un 4-1 en Ashton Gate. Hoy tocaba algo muy distinto: un duelo de trinchera ante un conjunto de League One que no regaló un solo metro.
Argyle manda en las ocasiones, City resiste
La primera mitad dejó claro el guion: Argyle, más suelto y profundo, Bristol City incómodo, sin la fluidez de otros días. Los locales encontraron espacios y generaron “más de unas cuantas” ocasiones claras, pero se toparon con un bloque que, pese a sus dudas, no se rompió.
Will Tickle respondió cuando tuvo que hacerlo, especialmente en la reanudación, con una parada de reflejos ante un potente cabezazo de Oseni tras un saque de esquina. Antes, ya había habido avisos: un largo saque de banda que Dickie peinó cerca del poste y varias llegadas en las que el área de City se vio sometida.
El tramo final del primer tiempo ofreció la mejor oportunidad de los visitantes. Una buena combinación por la derecha entre Knight y Randell terminó con un balón bombeado hacia la frontal del área. Scott Twine llegó de cara y enganchó una volea de zurda que salió desviada por poco. Fue el destello aislado de un ataque que generó muy poco en 45 minutos.
Al descanso, 0-0 y una sensación clara: Argyle había hecho más por adelantarse, pero no lo había conseguido.
Eissat sostiene atrás, City no encuentra colmillo
La segunda parte mantuvo el tono físico y el ritmo de pretemporada, con piernas ya cargadas y un partido que se fue abriendo a ráfagas. Uno de los nombres propios del encuentro fue el defensor Eissat. Firme al corte, se multiplicó en el área propia y protagonizó una acción clave al estirarse al máximo para interceptar un centro tenso desde la derecha que parecía encontrar rematador. No solo llegó, sino que logró que el balón saliera por línea de fondo para saque de puerta.
En el otro costado, Cameron Pring simbolizó bien la tarde de Bristol City: gran esfuerzo, poca recompensa. En una jugada, ganó línea de fondo con potencia, levantó la cabeza… y su centro, demasiado fuerte, se perdió por detrás de todos los compañeros que llegaban desde segunda línea.
Skubala mantuvo el once de inicio tras el descanso, con pocas opciones reales en el banquillo, y fue dejando los cambios para el tramo final. Antes de mover ficha, vio cómo Twine rozaba el gol a balón parado: el mediapunta ejecutó un libre directo desde la frontal que superó la barrera y besó el larguero antes de salir por encima.
Rotaciones, tensión y un cierre espeso
Con el cronómetro acercándose al tramo decisivo, el cuerpo técnico comenzó a refrescar piernas. Primero, Elijah Morrison y Hogg entraron por Tanner y Pring para oxigenar las bandas. Más tarde, en el minuto 84, llegó una triple sustitución: se marcharon Max Bird, Scott Twine y Lorent Tolaj, y entraron Luke Skinner, Jack Griffin-Pacheo y Ruebin Sheppard, en una rotación pensada tanto para repartir minutos como para evitar riesgos físicos a las puertas del inicio liguero.
Argyle también cambió piezas, incluido el guardameta: Murphy Cooper dejó su sitio a James Storer, y Alex Mitchell fue sustituido por Julio Pleguezuelo, manteniendo la intensidad y el nivel de exigencia para la zaga de City.
La tensión afloró en los últimos minutos. En la banda opuesta a los banquillos, Greenwood reclamó una falta y respondió con un empujón a su marcador. Se armó el típico “rifirrafe” de pretemporada, con jugadores de ambos bandos separando y el árbitro mostrando amarilla tanto a Greenwood como a Ross, de Argyle.
Bristol City, empujado por los 854 aficionados desplazados entre los 7.556 espectadores en Home Park, intentó un arreón final. Un centro raso de Morrison desde la izquierda terminó en córner. En el añadido, el balón cayó franco a Knight en la frontal, ligeramente escorado a la derecha. El capitán, sin embargo, conectó un disparo mordido, golpeando casi tanto aire como balón. La ocasión se diluyó y, con cuatro minutos extra consumidos, el 0-0 quedó sellado.
Un test útil antes del siguiente asalto
No fue la exhibición que City firmó ante Newcastle, ni un partido que vaya a entrar en los resúmenes de verano. Sí fue, en cambio, un examen serio de resistencia y concentración frente a un rival de League One que exigió al límite a la defensa de Skubala.
Sin brillo ofensivo, con margen evidente de mejora en los últimos metros, pero con la portería a cero y minutos valiosos en las piernas, Bristol City cerró la primera parte de su doble jornada en Devon. Ahora, el cuerpo técnico y buena parte de la expedición ponen rumbo por la M5 hacia St James Park, donde Exeter City espera.
La cuestión es clara: ¿veremos en Exeter a un Bristol City más cercano al vendaval que arrolló a Newcastle, o a este equipo áspero y contenido que sobrevivió en Home Park?





