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Casemiro se une a Inter Miami: de rival a compañero de Messi

Casemiro ya es, oficialmente, jugador de Inter Miami. El mediocentro brasileño, ex de Manchester United y Real Madrid, debutó con victoria: 1-0 ante CF Montreal en la MLS, en una noche que marcó el inicio de una nueva etapa en su carrera a los 34 años.

Llegó libre, tras agotar su contrato en Old Trafford, con ofertas sobre la mesa para seguir en Europa, incluida la posibilidad de Italia. Pero su decisión estaba tomada desde hace tiempo: quería Miami. Quería este proyecto. Y, sobre todo, quería compartir vestuario con un viejo enemigo.

De perseguir a Messi a protegerlo

Durante años, Casemiro fue el muro del Real Madrid en los Clásicos. Su misión: frenar a Lionel Messi. Una tarea que él mismo reconoce como una batalla perdida desde el inicio.

«La cantidad de problemas que Messi me dio», confesó, citado por ESPN. No lo dijo con resignación, sino con una mezcla de respeto y admiración. Para él, enfrentarse al argentino nunca fue un duelo justo.

El brasileño admitió que, por muy intenso que fuera su despliegue, nunca bastaba: «Nunca pude pararlo, siempre necesitaba la ayuda de mis compañeros». Esa frase resume una época: el Madrid construyendo planes colectivos para contener a un solo futbolista.

Hoy el escenario ha cambiado por completo. Ya no se trata de cerrar espacios, morder en cada balón dividido o cortar contras a destiempo. Ahora su trabajo pasa por algo muy distinto: proteger a Messi, darle equilibrio al equipo y sostenerlo para que el argentino decida partidos en la MLS como antes lo hacía en Europa.

«Por supuesto que soñaba con jugar con él, siempre quise jugar con los mejores», reconoció Casemiro. El sueño ya es realidad, y su ambición no se queda en la foto de presentación ni en la nostalgia de los viejos duelos de LaLiga.

«Estoy muy feliz de estar a su lado ahora y quiero seguir ganando títulos con él. Quiero disfrutar estando a su lado, ayudarlo y hacerlo aún más grande. Es uno de los dioses del fútbol, si no el Dios del fútbol, y quiero ayudar», remató el mediocentro.

En Miami, donde también conviven figuras como Luis Suárez, la historia se reescribe: los que antes se cruzaban como rivales en noches tensas en el Santiago Bernabéu o el Camp Nou, ahora comparten camiseta, vestuario y objetivo.

La herida del Mundial y el peso de Haaland

Entre elogios a Messi y la ilusión por su nueva aventura, Casemiro no esquivó uno de los capítulos más dolorosos de su carrera reciente: la eliminación de Brasil del Mundial de 2026 a manos de Noruega.

La derrota dejó una cicatriz profunda en la Seleção y en el propio centrocampista. El nombre que se impuso aquella noche fue claro: Erling Haaland.

«Lo que pasó en el Mundial… hablamos de un equipo que tiene a uno de los mejores números 9 del mundo, Haaland, y marcó dos goles», recordó. No buscó excusas. Solo subrayó el peso específico de un delantero capaz de inclinar por sí solo una eliminatoria.

«Duele hablar del Mundial porque, al final, era un sueño que tenía en mi carrera», admitió. La frase suena a despedida de esa gran meta, pero también a gratitud por el camino recorrido.

Casemiro puso en perspectiva su trayectoria con la camiseta de la Canarinha: «Tuve la suerte de jugar tres Mundiales con Brasil, lo cual es increíble, porque cuando era niño nunca soñé que esto pasaría. Lo disfruté mucho».

Entre el dolor por lo perdido y el orgullo por lo vivido, el brasileño se planta ahora en Miami con una mezcla de veteranía y hambre competitiva. Llega de tres Mundiales, de noches de Champions, de clásicos encendidos y de duelos con los mejores delanteros del planeta.

La MLS le ofrece otro tipo de escenario, menos feroz pero igual de exigente en lo mediático. Inter Miami, con Messi en el centro del proyecto y Casemiro como nuevo ancla en el mediocampo, se convierte en otro punto de gravedad del fútbol mundial.

La pregunta ya no es si Casemiro podrá frenar a Messi. Esa batalla terminó hace tiempo. La cuestión, ahora, es hasta dónde puede llegar este Inter Miami con dos viejos rivales de Clásico empujando en la misma dirección.