Claudio Echeverri: De promesa a objetivo de Serie A
En apenas un año, la carrera europea de Claudio Echeverri ha pasado por casi todos los estados posibles: expectativa desbordada, frustración silenciosa, minutos contados… y ahora, por fin, una cierta calma competitiva en Girona que vuelve a encender el interés del mercado. El último en levantar la mano: AC Monza.
De River Plate al vértigo del Etihad
Echeverri aterrizó en Inglaterra en 2025 procedente de River Plate, con 20 años y la etiqueta de joya argentina bajo el brazo. Manchester City lo incorporó en un contexto incómodo, con un equipo que no encontraba regularidad y en el que cada minuto se pagaba carísimo.
Aun así, el argentino tuvo un bautismo de fuego: participó en la derrota en la final de la FA Cup ante Crystal Palace y, casi sin tiempo para asentarse, se subió al avión rumbo a Estados Unidos para disputar el FIFA Club World Cup. Allí dejó su firma más recordada con la camiseta del City.
Un tiro libre, 20 metros de distancia, y un golpeo que besó la parte inferior del travesaño antes de entrar ante Al Ain, en un 6-0 que le regaló su primer y único gol con el club inglés. Un destello de calidad en medio de un escenario plagado de estrellas.
Pero en el Etihad la competencia no perdona. Con la llegada de más talento de élite, la dirección deportiva entendió que lo mejor para el desarrollo del mediapunta era una cesión.
La apuesta por Bayer Leverkusen que salió cruz
En los despachos del City tenían claro el destino ideal: Girona, dentro del paraguas del City Football Group, un entorno controlado, un estilo de juego familiar. Sin embargo, el entorno del jugador eligió otro camino. Bayer Leverkusen apareció como una oportunidad en la Bundesliga y Echeverri hizo las maletas rumbo a Alemania.
La temporada 2025/26, sin embargo, se convirtió en una cuesta arriba. Apenas 270 minutos repartidos en 11 apariciones. Mucho banquillo, poca continuidad. En la primera mitad del curso, el argentino fue suplente sin minutos en siete de los 13 partidos en los que estuvo disponible.
Kasper Hjulmand, técnico del Leverkusen, vio que la situación no evolucionaba. Junto con Manchester City, acordó cortar la cesión antes de lo previsto. No tenía sentido retener a un futbolista de proyección sin darle un rol real. La aventura alemana se cerró sin ruido, pero con la sensación de tiempo perdido.
Girona, minutos, confianza… y un nuevo pretendiente
Echeverri reapareció en enero en España, esta vez sí dentro del ecosistema CFG, para vestir la camiseta de Girona. Cambio de escenario, cambio de aire y, sobre todo, cambio de protagonismo.
Desde su llegada, el argentino ha disputado 17 partidos en LaLiga. No son cifras deslumbrantes, pero sí consistentes para un jugador que necesitaba ritmo y confianza. Su impacto directo en el marcador llegó concentrado en una sola noche: un gol y una asistencia ante Athletic Club en marzo, un partido que funcionó casi como declaración de intenciones.
Más que los números, lo que ha cambiado es la sensación. Más minutos, más responsabilidad, más roce competitivo en una de las ligas más exigentes de Europa. Y eso, inevitablemente, ha despertado miradas.
Según información procedente de Italia, AC Monza sigue de cerca al argentino. Su director deportivo, Nicolás Burdisso, ya ha manifestado su deseo de tenerlo en la plantilla la próxima temporada. Un compatriota, exdefensa de élite en Serie A, intentando seducir a la nueva generación albiceleste para que dé el salto al calcio.
Un futuro que se juega entre cesiones y madurez
La ecuación no es sencilla para Manchester City. Echeverri ha empezado a sumar lo que le faltaba: continuidad, carga de minutos, intensidad europea. Precisamente esos factores hacen pensar que otra cesión podría ser el siguiente paso lógico.
Mantenerlo en un contexto competitivo alto, sin cortarle el crecimiento con un rol residual en el Etihad, parece hoy la vía más coherente. Monza se presenta como una opción interesante: Serie A, un club en crecimiento, un director deportivo que conoce bien el fútbol italiano y el perfil del jugador.
Al mismo tiempo, en Manchester sigue viva la idea de que el argentino puede convertirse en aquello que imaginaron cuando lo ficharon en 2025: un mediapunta capaz de marcar diferencias en la élite.
Entre Girona, un posible salto a AC Monza y la sombra permanente del City, Echeverri encara un verano clave. No se trata solo de elegir club, sino de elegir el escenario en el que terminar de convertirse, por fin, en el futbolista que su talento promete desde hace años.





