Darwin Núñez se aleja de Liverpool y se acerca al Milan
El camino de regreso de Darwin Núñez a Liverpool, tantas veces insinuado en los últimos meses, parece haberse cerrado antes incluso de abrirse del todo. El club de Anfield, según informaciones recientes, no está dispuesto a apostar de nuevo por el delantero uruguayo, cuya aventura en Al-Hilal se ha convertido en un callejón sin salida.
Un año después de su salida de Liverpool, Núñez vive un presente muy lejos de lo que prometía su fichaje por Arabia Saudí. Llegó a Al-Hilal el verano pasado por unas 46 millones de libras y un contrato astronómico, cifrado en unas 400.000 libras semanales. Era el nuevo ‘9’, el gran reclamo ofensivo. Hoy, su realidad es otra: no tiene minutos significativos desde febrero.
La llegada de Karim Benzema a Al-Hilal terminó por empujarle al borde del mapa competitivo. El club saudí lo desinscribió de la plantilla doméstica, una decisión que lo dejó directamente fuera del escaparate y que ha disparado las dudas sobre su estado.
Bielsa enciende las alarmas
En Uruguay, la situación no ha pasado desapercibida. Marcelo Bielsa, seleccionador celeste, habría mostrado reservas sobre el momento físico del delantero. El técnico, según se apunta, considera que Núñez se ha “deteriorado físicamente” por su prolongado periodo de inactividad.
El delantero, actualmente concentrado con su selección en el Mundial, arrastra así un doble frente: recuperar sensaciones con Uruguay mientras su futuro en clubes entra en una fase decisiva. Al-Hilal, consciente del problema, estaría dispuesto incluso a romper su contrato y facilitar una salida a Europa, ya sea libre o por un traspaso muy por debajo de lo que pagó.
Sobre el papel, el escenario ideal para un regreso romántico a Anfield. Pero Liverpool no lo ve tan claro.
Liverpool mira hacia otro lado
El club que un día hizo de Núñez su fichaje récord no está convencido de repetir la apuesta. Las dudas sobre su forma actual, su falta de ritmo y el coste salarial hacen que la operación se perciba más como un riesgo que como una oportunidad.
Mientras en Merseyside enfrían cualquier posibilidad de reencuentro, otro gigante europeo se mueve en silencio. El nombre de Darwin vuelve a sonar con fuerza en Italia.
El Milan entra en escena
Rúben Amorim y el AC Milan han puesto los ojos en el uruguayo. Según la información recogida por Milan Vibes, ya se habrían producido contactos durante el Mundial con el entorno del jugador. El interés es real. La operación, compleja.
El gran obstáculo es el salario. Núñez cobra en torno a 2 millones de euros al mes, una cifra que se escapa por completo de la estructura salarial del club rossonero. Para que el fichaje sea viable, será necesario un ejercicio de ingeniería económica y una fuerte rebaja por parte del jugador o un esfuerzo de Al-Hilal.
Sobre la mesa hay dos vías claras, tal y como se detalla en el citado informe. La primera: un traspaso definitivo por una cantidad muy inferior a la que pagaron los saudíes, lo que permitiría al Milan fijar un nuevo salario acorde con sus límites internos. Esa opción encajaría mejor con los parámetros del club, especialmente si se produce la salida de Rafael Leão, actualmente el jugador mejor pagado de la plantilla.
La segunda: una cesión con Al-Hilal asumiendo una parte importante del sueldo de Núñez. Una fórmula que, sin embargo, se considera poco probable desde Italia.
Un viejo deseo de Serie A
El interés del Milan por Darwin Núñez no es nuevo. Ya en su etapa en Liverpool su nombre apareció vinculado al club lombardo. Antes de marcharse a Arabia, también estuvo cerca de aterrizar en la Serie A de la mano del Napoli, una oportunidad que, según se ha apuntado, el propio jugador lamenta haber dejado escapar.
Hoy, el contexto es muy distinto. Núñez ya no es el delantero en plena proyección que salía de Anfield rumbo al oro saudí, sino un futbolista que necesita relanzar su carrera, recuperar chispa y volver a sentirse importante en un proyecto de élite.
Liverpool, por ahora, se baja del barco. El Milan, en cambio, estudia si este es el momento perfecto para lanzarse a por un goleador que, a sus 27 años, está ante una encrucijada decisiva: volver al primer plano europeo o seguir atrapado en un contrato que ya no le ofrece ni minutos ni futuro.






