pasiondecancha full logo

Eddie Howe deja el Newcastle: fin de una era de títulos y Champions

Eddie Howe ya no es el entrenador del Newcastle United. Casi cinco años después de aterrizar en St James’ Park y tras 231 partidos al mando, el técnico que rescató al club del abismo y lo devolvió a la élite europea se marcha en un clima de incertidumbre y desgaste.

La derrota por 4-1 ante el Bristol City en un amistoso de pretemporada en Ashton Gate, el miércoles por la noche, fue algo más que un tropiezo veraniego. Sonó a punto de ruptura. Tras el encuentro, Howe dejó caer que el club estaba en pleno proceso de transformación. “Ha habido muchos cambios en el club y potencialmente habrá más”, deslizó cuando le preguntaron por su optimismo de cara al nuevo curso. Horas después, su salida se consumó.

Del rescate al título que rompió una sequía histórica

Howe llegó en noviembre de 2021 para reemplazar a Steve Bruce, con el Newcastle hundido y el proyecto recién inyectado por el capital saudí buscando una figura que lo guiara en la nueva etapa. Encontró un equipo sin rumbo y lo convirtió en uno competitivo, intenso, reconocible.

Su punto culminante llegó en enero de 2023. El Newcastle conquistó la Carabao Cup, el primer gran trofeo del club desde 1955. Casi siete décadas de espera se rompieron con Howe en el banquillo, un hito que le dio un peso histórico inmediato en la memoria reciente de la afición.

No se quedó ahí. En la temporada 2022-23, el Newcastle firmó un cuarto puesto en la Premier League que le devolvió a la Champions League. St James’ Park volvió a escuchar el himno europeo. El proyecto parecía lanzado, la narrativa hablaba de un club en ascenso acelerado, con un entrenador perfectamente alineado con la nueva ambición.

Inversión, desgaste y una caída difícil de justificar

La temporada pasada rompió esa línea ascendente. Pese a la fuerte inversión respaldada por los propietarios saudíes, el Newcastle se desplomó hasta la 12ª posición en la Premier League, muy lejos del quinto lugar del curso anterior. No fue un bache corto: desde el 7 de enero, el equipo solo ganó cinco de sus últimos 17 partidos de liga.

Las expectativas, infladas por el dinero y por los éxitos inmediatos de Howe, se volvieron un arma de doble filo. El equipo perdió solidez, la regularidad desapareció y el margen de error se redujo a cero. En un club que se ve ya a sí mismo instalado entre la élite, terminar en mitad de tabla tiene un precio. Esta vez, lo ha pagado el entrenador.

Un vestuario debilitado y un futuro en el aire

El contexto deportivo tampoco ayuda a suavizar el golpe. En las últimas semanas, el Newcastle ha visto salir a dos piezas clave: Sandro Tonali rumbo al Tottenham y Anthony Gordon al Barcelona. Dos marchas que no solo restan calidad, también envían un mensaje incómodo a la grada: el proyecto no es tan inamovible como se pretendía.

Sobrevuela, además, la incógnita del capitán Bruno Guimarães. Su futuro sigue rodeado de especulación y cada rumor añade una capa más de inquietud a un vestuario que ya ha perdido peso específico. La figura que había servido de ancla en medio de tanto cambio, Howe, ya no está.

Un viaje a España con más preguntas que respuestas

El calendario no se detiene. El club tiene previsto viajar al sureste de España esta misma semana para intensificar la preparación de la nueva temporada. En la agenda aparece una cita tradicional: la visita al Valencia el sábado 8 de agosto para disputar el Trofeu Taronja, la Copa Naranja que forma parte habitual de su pretemporada.

Será un viaje extraño. Sin el entrenador que había marcado la hoja de ruta en los últimos años, con el mercado aún abierto y con el eco de una goleada en Bristol que ha terminado siendo el último capítulo de Howe en el banquillo.

El Newcastle cierra una etapa que, con sus altibajos, devolvió títulos, prestigio y Champions a St James’ Park. La pregunta ya no es qué logró Eddie Howe. La verdadera cuestión es quién se atreverá a tomar ahora el relevo en un club que ya no acepta nada que no sea pelear por la cima.