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Everton asegura su futuro con nuevo patrocinio y ambiciosos fichajes

Everton ha dado un paso de club grande lejos de los focos del césped. El conjunto de Merseyside ha cerrado un acuerdo de patrocinio con la firma de servicios financieros CMC Markets que dispara sus ingresos por la camiseta por encima de los 20 millones de libras anuales.

No es un simple cambio de logo en el pecho. Es un salto de escala.

CMC Markets será el nuevo sponsor principal de la camiseta en un contrato multianual que, según las cifras internas del club, supone alrededor de un 30 por ciento más que el acuerdo anterior. Un incremento notable en un momento en el que cada libra cuenta para sostener el proyecto deportivo y el impacto del nuevo estadio.

La mejora no se queda ahí. El acuerdo de manga con Stake —el anterior patrocinador frontal— también se ha renegociado al alza, con otro aumento cercano al 30 por ciento. Dos operaciones que, sumadas, refuerzan la posición de Everton en la Premier League y abren margen para maniobrar en el mercado.

Dinero fresco, nombres propios

El club ha prometido destinar este nuevo flujo de ingresos directamente a la plantilla. Y ya tiene objetivos claros.

En el centro del plan aparece Hayden Hackney, mediocentro de Middlesbrough, elegido mejor jugador del Championship la pasada temporada. Es un objetivo de largo recorrido para David Moyes, que lo lleva siguiendo tiempo. El técnico lo quiere y el jugador, según el entorno del club, también ve con buenos ojos el salto a Goodison.

Las negociaciones están avanzadas. Everton está cerca de cerrar un acuerdo por Hackney, pieza pensada para darle más criterio y energía al centro del campo.

En banda, el nombre marcado en rojo es Tyrique George. El extremo de Chelsea ya conoce la casa: pasó la segunda mitad de la última campaña cedido en Hill Dickinson Stadium. Aquella cesión incluía una opción de compra de 25 millones de libras por el internacional sub-21 inglés, pero Everton ha decidido sentarse de nuevo a la mesa.

El club mantiene conversaciones con Chelsea para rebajar esa cifra y encajar la operación en su nueva estructura salarial. La intención es clara: convertir en fichaje definitivo a un futbolista que ya ha mostrado encaje en el sistema y en el entorno.

Un club que se vende mejor

El empuje comercial no se limita a CMC Markets y Stake. En los últimos doce meses, Everton ha ido tejiendo una red de patrocinios que apuntala su proyecto, incluido el acuerdo con Hill Dickinson por los derechos de nombre de su nuevo estadio, valorado en 800 millones de libras.

La foto es elocuente: un club que ha sufrido sobre el césped, pero que empieza a comportarse como una entidad moderna en los despachos, capaz de maximizar su marca y transformar esa fortaleza en inversión deportiva.

Ahora la pregunta es evidente: con más de 20 millones de libras anuales asegurados solo por la camiseta y varios acuerdos estratégicos ya firmados, ¿hasta dónde puede llegar el Everton de Moyes si el mercado acompaña al nuevo músculo financiero?