Fantasy Premier League: Nuevos Fichajes y Decisiones Clave
El mercado se mueve y el Fantasy Premier League empieza a tomar forma. Tres nuevos fichajes aterrizan en el juego con precios que invitan al debate más que a la elección automática. Nombres atractivos, cifras llamativas… pero también banderas rojas para cualquier mánager que no quiera malgastar presupuesto.
Tzolis, brillo europeo y una trampa muy “Arteta”
Christos Tzolis llega a Arsenal con números de videojuego en Club Brugge: 17 goles, 23 asistencias, título de liga y la sensación de que todo lo que tocaba en Bélgica acababa cerca del área rival. Por 6,5 millones en Fantasy, el precio parece un regalo.
Hasta que entra en escena Mikel Arteta.
El técnico construyó el título de 2025/26 sobre una base muy clara: estabilidad por dentro, ruleta por fuera. Declan Rice (7,5 millones) arrancó 35 partidos; Martin Zubimendi (5,5) lo hizo en 34. Dos pilares, casi intocables. A partir de ahí, el caos planificado.
Bukayo Saka, el único centrocampista ofensivo realmente cercano a ese estatus, solo pudo iniciar 25 encuentros por culpa de las lesiones. El resto vivió en la noria: Eberechi Eze, Martin Odegaard, Noni Madueke, Gabriel Martinelli, incluso Leandro Trossard. Todos ellos por debajo de los 60 minutos de media por aparición. Todos ellos, hoy, tasados en 6,5 millones. Exactamente lo mismo que Tzolis.
Los datos de la 2025/26 son contundentes:
- Rice: 35 titularidades, 1 suplencia, casi 86 minutos por partido.
- Zubimendi: 34 titularidades, 4 suplencias, algo más de 79 minutos.
- Saka: 25 titularidades, 6 suplencias, unos 72 minutos.
- Trossard: 21 titularidades, 10 suplencias, 65,5 minutos.
- Eze: 22 titularidades, 11 suplencias, 58,6 minutos.
- Odegaard: 16 titularidades, 8 suplencias, 58,3 minutos.
- Madueke: 16 titularidades, 10 suplencias, 48,2 minutos.
- Martinelli: 11 titularidades, 19 suplencias, apenas 39,3 minutos.
- Merino: 10 titularidades, 12 suplencias, 50 minutos.
Ese es el ecosistema al que se asoma Tzolis. Un entorno en el que el talento se celebra, pero los minutos se reparten con mano fría. El extremo griego tiene un perfil ideal para producir puntos cuando está sobre el césped: desborde, último pase, llegada al área. El problema no es lo que hace. Es cuánto va a poder hacerlo.
Con el mismo precio, hay centrocampistas con minutos mucho más asegurados: Dango Ouattara en Brentford, Ismaila Sarr en Crystal Palace, Kiernan Dewsbury-Hall en Everton. Tres opciones que no necesitan mirar de reojo al banquillo cada jornada.
Elegir a Tzolis, hoy, es apostar contra el histórico reciente de Arteta. Puede salir bien. Pero es un riesgo que muchos mánagers no necesitan asumir en la primera jornada.
Schlager, el obrero que no alcanza el listón de Anderson
En Nottingham Forest, el foco no está en el gol. Está en el barro. En los puntos por contribución defensiva que pueden marcar la diferencia en un presupuesto ajustado.
Xaver Schlager llega desde RB Leipzig para pugnar con Ibrahim Sangare por el puesto que deja libre Elliot Anderson tras su traspaso a Manchester City. Y aquí las sensaciones cuentan menos que las cifras.
El sistema de puntuación es claro: un centrocampista suma dos puntos de contribución defensiva si alcanza 12 acciones combinadas de despejes, bloqueos, intercepciones y recuperaciones (CBIRT) en un partido. Anderson convirtió ese apartado en un arte en 2025/26, con una media de 8,3 recuperaciones por 90 minutos. Solo en recuperaciones. Ahí se cimentó su enorme valor en Fantasy.
La comparación con sus posibles sustitutos no favorece a nadie:
- Anderson: 1,3 despejes, 0,4 bloqueos, 1,1 intercepciones, 8,3 recuperaciones, 2,8 entradas. Total: 13,9 acciones por 90 minutos.
- Sangare: 2,2 despejes, 0,8 bloqueos, 1,1 intercepciones, 4,9 recuperaciones, 2,6 entradas. Total: 11,6.
- Schlager: 1,1 despejes, 0,1 bloqueos, 0,3 intercepciones, 6,1 recuperaciones, 1,4 entradas. Total: 9,0.
El listón de Anderson era altísimo. Ninguno lo alcanza. Pero si hay que elegir un perfil Fantasy hoy, Sangare se lleva el veredicto. Llega más cerca de esa barrera de 12 acciones por partido que activa los puntos extra y, al igual que Schlager, cuesta 5,0 millones.
Un matiz importante: Schlager ya conoce al nuevo técnico, Olivier Glasner. Esa relación puede pesar en las alineaciones. Los amistosos de verano darán pistas sobre el once tipo y podrían alterar la jerarquía. A día de hoy, sin embargo, el camino más lógico para el mánager que busca puntos defensivos baratos en Forest pasa por Sangare.
Targett, recuerdo de otra era y la apuesta clara en Hull
El nombre de Matt Targett despierta cierta nostalgia en los veteranos del Fantasy. Su gran temporada con Aston Villa en 2020/21, con 138 puntos, aún resuena en muchas plantillas ideales de archivo. Pero el juego ha cambiado. Y su contexto también.
El lateral izquierdo aterriza en Hull City como agente libre tras su salida de Newcastle United y deberá pelear el puesto con Ryan Giles, también tasado en 4,0 millones. Duelo interesante, sí. Aunque no necesariamente relevante para los puntos.
La introducción de la contribución defensiva la pasada campaña ha girado el foco hacia los centrales. Son ellos quienes más se benefician del volumen de despejes, bloqueos, intercepciones y entradas. Y ahí aparece un nombre muy por encima del resto en Hull: Charlie Hughes.
El sistema es sencillo para los defensas: dos puntos extra si alcanzan 10 acciones combinadas de despejes, bloqueos, intercepciones y entradas (CBIT) en un partido. Hughes vivió en esa zona de premio durante la temporada pasada en Championship: 11,8 acciones de media por 90 minutos. Ningún otro defensa de los ascendidos se acercó a ese registro.
Con un precio de 4,0 millones, se convierte casi en una anomalía de mercado. Mientras Targett y Giles se reparten un solo puesto en la banda, Hughes ofrece minutos, volumen defensivo y una vía directa a los puntos de contribución.
En un Fantasy cada vez más analítico, donde los márgenes se reducen y los errores tempranos se pagan caros, la diferencia entre un nombre atractivo y una elección inteligente suele esconderse en estos detalles. Tzolis seduce, Schlager intriga, Targett evoca viejos tiempos. Pero son los minutos, los roles y las métricas ocultas los que acaban decidiendo quién gana sus mini ligas cuando llegue mayo.






