pasiondecancha full logo

Fichajes en el Manchester United: ¿se repetirá la historia de 2023?

La ventana que devuelve los fantasmas de 2023 a Old Trafford

El nuevo mando de INEOS en Manchester United había logrado algo raro en los últimos años en Old Trafford: crédito. Un 2025 más serio en los despachos, una estructura más clara, la sensación de que, por fin, el club empezaba a parecerse a un club de élite moderno. Pero ha llegado la pretemporada, el mercado se ha encendido… y las dudas han vuelto a colarse por las rendijas.

El diagnóstico es evidente: hace falta un fichaje de peso en el centro del campo. Un nombre que cambie jerarquías, que marque la pauta del proyecto de Michael Carrick. Sin embargo, la lista de candidatos se va desangrando poco a poco. Elliot Anderson rumbo a Manchester City. Mateus Fernandes a Tottenham Hotspur. Aurelien Tchouameni, blindado en Real Madrid.

Ese último caso escuece especialmente en Manchester. No solo por el jugador, sino por la sensación de déjà vu: United otra vez como coartada perfecta para que una estrella renueve al alza en otro gigante europeo. El recuerdo de Sergio Ramos en 2015 sigue flotando en el ambiente.

En paralelo, se mueven fichas más discretas. Operaciones útiles, quizá necesarias, pero que no agitan el corazón del aficionado. Y la pregunta se impone sola: ¿no se ha visto ya esta película?

Ecos incómodos de 2023

El verano de 2023 arrancó con un clima parecido. Manchester United venía de ganar la Carabao Cup y de terminar tercero en la Premier League con Erik ten Hag. Un primer curso correcto, con bases sobre las que construir. Hubo tropiezos duros —el 7-0 en Anfield, la derrota en la final de la FA Cup, la eliminación en la Europa League—, pero la sensación general era de avance.

Se hablaba de Harry Kane, de Declan Rice, de grandes golpes sobre la mesa. El desenlace fue otro: Rasmus Hojlund, Andre Onana y Mason Mount. Tres apuestas importantes en lo económico, pero lejos del impacto soñado.

El tiempo ha sido cruel con ese trío. Mount ha encadenado tres temporadas marcadas por las lesiones. Onana y Hojlund acabaron cedidos la pasada campaña. El delantero danés ya ha hecho las maletas de forma definitiva hacia Napoli. La gran reconstrucción se quedó en promesa a medio hacer.

Salto a 2026. Bajo la batuta de Michael Carrick, United vuelve a terminar tercero y asegura billete para la Champions League. El contexto es parecido: estabilidad competitiva, margen para crecer, necesidad de dar el siguiente paso. Y, de nuevo, un mercado que amenaza con quedarse corto.

Está prácticamente cerrado el fichaje de un nuevo portero, Karl Darlow. En el centro del campo, Andrey Santos está a punto de llegar desde Chelsea por otra operación por encima de las 50 millones de libras, como en su día Mount. El interés en Ederson, de Atalanta, apuntaba a reforzar esa sensación de repetición casi milimétrica, pero la negociación se ha enfriado hasta casi detenerse.

Ni Darlow ni Santos merecen ser juzgados antes de pisar Carrington. Pueden ser útiles, incluso importantes. El problema no son ellos. El problema es lo que falta alrededor: un fichaje que cambie el techo del equipo. Y ese vacío se hace más evidente cada día que pasa sin un gran nombre anunciado.

El golpe Tchouameni y la vía Manu Kone

Durante semanas, el nombre marcado en rojo fue Aurelien Tchouameni. En Manchester existía la convicción de que, si Real Madrid lo consideraba prescindible, el francés vería con buenos ojos liderar el centro del campo en Old Trafford. El escenario ideal: un internacional consolidado, en plena madurez, al que se sigue desde su etapa en Monaco.

La realidad se ha impuesto. Todo apunta a que Tchouameni renovará hasta 2031 en el Bernabéu. El “sueño” se esfuma y United se queda mirando el escaparate, otra vez, mientras el jugador elegido firma su futuro lejos de M16.

Pero el mercado no espera. Y de ese mismo vestuario de Francia puede salir el plan B. El nombre que gana fuerza es el de Manu Kone, compañero de selección de Tchouameni y, a día de hoy, pieza clave en AS Roma.

Según el periodista Ben Jacobs, que habló en el podcast United Stand, United ya ha realizado consultas formales por Kone, especialmente a raíz del frenazo en la operación por Ederson. Roma sabe lo que tiene entre manos y no lo va a regalar: se habla de una cifra cercana a las 50 millones de libras para dejarle salir del Stadio Olimpico este verano.

Kone no tiene todavía el brillo mediático de Tchouameni, pero el Mundial reciente lo ha empujado al primer plano. Entró en el once para reemplazar al lesionado jugador del Real Madrid y, lejos de notar el peso del escenario, se adueñó del centro del campo junto a Adrien Rabiot.

Los números acompañan a la impresión visual. En sus cuatro titularidades con Francia este verano, Kone ha firmado un 93% de acierto en el pase, pierde el balón solo 7,3 veces por partido de media y conecta 1,3 balones largos exitosos por encuentro. Datos muy cercanos a los de Tchouameni en el mismo torneo: 91% de precisión, siete pérdidas por duelo y también 1,3 pases largos completados.

La gran diferencia está en la agresividad defensiva. Tchouameni sigue siendo un muro, muy por delante en tackles e intercepciones (6,0 por partido frente a las 2,6 de Kone). Sin embargo, en recuperaciones de balón las cifras se acercan: 6,3 para el madridista, 5,3 para el romanista. Francia, en cualquier caso, apenas ha notado la ausencia de su ancla titular: no ha encajado en los dos últimos encuentros con Kone como sustituto.

El impacto no ha pasado desapercibido. El exjugador de Arsenal, Patrick Vieira, ha llegado a definir al exfutbolista de Borussia Monchengladbach como “el mejor centrocampista de Francia” en este momento. Una frase contundente para un jugador que, hasta hace poco, vivía bastante lejos del radar del gran público.

Un perfil que encaja en el United de Carrick

Con 1,85 de estatura, Kone responde al molde físico de Tchouameni: centrocampista poderoso, con zancada, capaz de abarcar campo y de imponerse en los duelos. En teoría, el tipo de figura que puede sostener y ordenar el sistema de Carrick, ofreciendo una mezcla de músculo, lectura táctica y limpieza con balón.

Fichar a alguien solo por unas semanas brillantes en un gran torneo suele ser una trampa. En este caso, el escaparate mundialista solo ha amplificado lo que ya venía mostrando en Italia. Kone cerró la temporada 2025/26 en la Serie A con un 90% de acierto en el pase, apenas por debajo del 92% que ha registrado Tchouameni en LaLiga.

La ecuación económica también tiene su lógica. En torno a 50 millones de libras por un internacional francés de 25 años, con margen para seguir creciendo y con experiencia ya en dos grandes ligas, es una apuesta fuerte, pero no desorbitada para un club del tamaño de Manchester United. Sobre todo si se le ve como alternativa real tanto al frustrado Tchouameni como al casi descartado Ederson.

La cuestión de fondo, sin embargo, va más allá de un solo nombre. Kone puede ser un acierto, un “coup” en toda regla si se adapta rápido a la Premier League. Pero el mensaje que envíe United en las próximas semanas será igual de importante que el rendimiento del propio jugador.

¿Será este el verano en el que Old Trafford, por fin, deje de ser el actor secundario en los grandes culebrones del mercado? ¿O volverá a repetirse el guion de 2023, con buenas intenciones, fichajes útiles… y la sensación persistente de que a este proyecto le falta un golpe definitivo de autoridad?

Fichajes en el Manchester United: ¿se repetirá la historia de 2023?