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Fifa prohíbe botellas reutilizables en estadios del Mundial 2026

La Copa del Mundo 2026 aún no ha empezado y ya tiene su primera gran controversia fuera del césped: los aficionados no podrán entrar en los estadios con botellas de agua reutilizables, ni siquiera vacías y transparentes, tras un cambio de última hora en el código de conducta de los recintos.

El organismo rector del fútbol mundial había permitido inicialmente la entrada de botellas de plástico reutilizables, siempre que fueran vacías y transparentes. Esa puerta se ha cerrado de golpe. El nuevo reglamento prohíbe ese tipo de envases y extiende el veto a otros objetos como botellas, vasos, tarros y latas, todos bajo el mismo argumento: reducir el riesgo de que se conviertan en proyectiles.

“Fifa está comprometida con la protección de la salud y la seguridad de todos los jugadores, árbitros, aficionados, voluntarios y personal”, explicó la organización en un comunicado. “Fifa tomó la decisión de prohibir las botellas para prevenir riesgos y lesiones a jugadores y asistentes”.

No es una medida aislada. El organismo recuerda que en varios de los estadios que se utilizarán en el torneo ya se prohíben las botellas procedentes del exterior por motivos de seguridad, y que ahora simplemente unifica ese criterio en todas las sedes de la Copa del Mundo 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México entre el 11 de junio y el 19 de julio.

La seguridad, sin embargo, choca de frente con otra preocupación muy concreta de los hinchas: el calor. En algunas sedes se esperan temperaturas de entre 26 y 28 grados, suficientes para que la hidratación deje de ser un detalle logístico y pase a ser una cuestión de bienestar, sobre todo en partidos diurnos o en desplazamientos largos hasta los estadios.

Entre los aficionados ya planean las dudas: ¿cómo gestionar largas colas, controles de acceso y esperas sin poder llevar su propia botella reutilizable? ¿Habrá suficientes puntos de agua? ¿A qué precio?

Fifa asegura que tiene respuesta para ese escenario. El organismo afirma que trabaja “estrechamente con cada comité de ciudad sede y con las autoridades locales” en planes específicos para mitigar los efectos del calor sobre los aficionados que se desplacen a los estadios. En ese paquete se incluyen estaciones de nebulización, ventiladores, puntos de hidratación, carpas de refrigeración y otros recursos distribuidos en el perímetro de cada recinto.

Dentro del llamado “footprint” del estadio, la promesa es otra: el precio de las botellas de agua durante la Copa del Mundo 2026 “se mantendrá en línea” con el de otros eventos celebrados en esos mismos recintos. Es decir, no debería haber un incremento específico por tratarse del Mundial.

La ecuación, en cualquier caso, no es sencilla. El torneo, el primero de 48 selecciones, se repartirá por tres países, decenas de ciudades y estadios con normativas y hábitos de consumo distintos. Unificar criterios de seguridad, garantizar el acceso al agua y evitar la sensación de abuso económico será una prueba tan exigente como cualquier partido de fase eliminatoria.

La pelota aún no rueda, pero la relación entre seguridad, comodidad del aficionado y gestión del calor ya se juega al límite del reglamento. En un Mundial que se vende como el más grande de la historia, la cuestión es clara: ¿estará a la altura también la experiencia del hincha en las gradas?