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Gary McAllister sobre Harry Wilson: Liverpool no puede ignorarlo

Gary McAllister lo tiene claro. Para el excentrocampista del Liverpool, su antiguo club no puede permitirse mirar hacia otro lado mientras Harry Wilson se queda libre.

El internacional galés termina contrato con el Fulham a final de mes tras cinco temporadas en Craven Cottage. Cinco años de consistencia: 187 partidos, 36 goles, 46 asistencias. Un extremo derecho en plena madurez, con 29 años, que vuelve a asomarse al mercado como una oportunidad de esas que en la élite se suelen aprovechar sin dudar demasiado.

Un canterano que se escapó

Wilson no sería un desconocido en Anfield. Formado en la Academy del Liverpool, el zurdo pasó gran parte de su etapa ‘red’ encadenando cesiones: Crewe Alexandra, Hull City, Derby County, Bournemouth, Cardiff City y, finalmente, Fulham, primero a préstamo y después en propiedad. En el primer equipo del Liverpool apenas tuvo dos apariciones oficiales, un suspiro entre viajes y maletas.

En Londres encontró estabilidad. Se hizo fuerte en la banda derecha, afinó su golpeo, amplió su repertorio de pases y se consolidó también con su selección. Con Gales acumula 69 internacionalidades y disputó los tres partidos de su país en el último Mundial, una carta de presentación que ya no admite dudas sobre su nivel competitivo.

Un mercado caliente… y un hueco en Anfield

Su situación contractual ha encendido el mercado. Tottenham, Aston Villa y Everton ya han sido vinculados con el galés, conscientes de que un jugador de su perfil, libre, rara vez se presenta sin una larga lista de pretendientes.

McAllister, que llegó él mismo al Liverpool en el año 2000 también como agente libre y acabó siendo un fichaje decisivo, ve un paralelismo evidente. Y, sobre todo, un contexto perfecto: el Liverpool busca renovar su ataque tras la marcha de Mohamed Salah y la lesión de larga duración de Hugo Ekitike, que reduce aún más las variantes en el frente ofensivo.

Desde su experiencia en el club, el exinternacional escocés recuerda que Wilson siempre fue uno de los nombres marcados en rojo en la cantera de Melwood. Lo vio crecer, lo vio entrenar, lo vio destacar.

Según McAllister, el galés ha mantenido en Fulham las mismas virtudes que ya mostraba en las categorías inferiores del Liverpool: una amplia gama de pases, llegada al gol y una ética de trabajo que lo empuja a no esconderse nunca. Para él, todo eso se ha convertido en un paquete cada vez más completo.

“Liverpool debería estar ahí”

McAllister no se anda con rodeos. Considera que Wilson es hoy “un jugador de la parte alta de la Premier League”, alguien preparado para rendir de inmediato en un equipo que aspire a títulos. Su rendimiento con Gales, apunta, refuerza esa idea: presencia continua en grandes citas, actuaciones sólidas y un compromiso incuestionable.

Por eso insiste en que el Liverpool debe estar en la pelea. No como un mero espectador, sino como un candidato real a repescar a un futbolista “educado a la manera del Liverpool”, que conoce el entorno, el estadio y las exigencias de un club que vive bajo presión permanente.

El mercado se mueve, los rivales ya se posicionan y el nombre de Harry Wilson circula con fuerza. La cuestión, ahora, es si en los despachos de Anfield escucharán el aviso de uno de los hombres que mejor conoce lo que significa triunfar allí llegando a coste cero.