Harry Maguire y su dura llamada de Tuchel
Harry Maguire ha puesto palabras a uno de los momentos más crudos que puede vivir un internacional: enterarse por videollamada que se queda fuera de la selección. Sin despacho, sin apretón de manos, sin mirada cara a cara. Solo la pantalla de un móvil.
En el pódcast The Rest is Football, el central de 66 internacionalidades explicó el método que Thomas Tuchel utilizó para comunicar la convocatoria… y las ausencias.
“Me hizo un FaceTime. Fue una llamada bastante incómoda”, relató. Antes, un simple mensaje de texto: podía hablar con él sobre las 4 de la tarde. Nada más. Nada menos. “Es una forma bastante única de hacerlo y debe de ser bastante duro porque puede ver las reacciones de todos”, añadió.
Maguire no se escondió en esa conversación. Tampoco ahora.
“Le dije enseguida que estaba realmente decepcionado. Pensaba que había hecho lo suficiente para estar en la lista y que podía haber ayudado y tenido un papel dentro y fuera del campo”, explicó. Tuchel, según cuenta el defensa, no buscó coartadas: “Dijo que no podía darme una excusa, pero que había apostado por los cuatro chicos que le llevaron hasta el otoño”.
El golpe fue directo. Y dolió.
“Fue duro de aceptar. Pensaba que estaría en la lista después de haber sido convocado en la concentración de marzo con él por primera vez. Jugué realmente bien en los dos partidos y luego volví al Manchester United y terminé la temporada muy fuerte”, recordó el central.
Lejos de romper puentes, Maguire ha optado por mantener el hilo con el vestuario de la selección. Sigue en contacto con pesos pesados como Harry Kane, Declan Rice y Jordan Pickford, a los que ha trasladado todo su apoyo pese al varapalo personal. La herida es reciente, pero la implicación no se ha enfriado.
Tampoco su ambición con el equipo nacional, incluso con Tuchel atado contractualmente hasta la Euro 2028. No contempla una retirada silenciosa ni un portazo.
“No creo que me retirara de Inglaterra. Sigo sintiendo que tengo algo que ofrecer”, afirmó. “Llegará un momento y un lugar en el que no mereceré que me convoquen, pero probablemente aun así no saldría a anunciar mi retirada. Si consiguiera una sola internacionalidad más, ya valdría la pena”.
Maguire asume el presente, mira al futuro y se aferra a una idea sencilla: mientras haya una mínima opción de volver a vestir la camiseta de su país, él no será quien apague la luz.






