Jesse Lingard regresa a Inglaterra y deja a Corinthians en vilo
Jesse Lingard, el chico de Carrington que un día decidió salir de Old Trafford para buscar mundo, vuelve a hacer las maletas. Esta vez, rumbo a casa. Corinthians ha confirmado que el atacante ha sido autorizado a viajar a Inglaterra para atender asuntos familiares, una noticia que irrumpe en pleno momento decisivo de la temporada en Brasil.
Del gol en Wembley a la aventura en São Paulo
Lingard salió de Manchester United en 2022 tras más de 200 partidos con el club de su infancia. Su imagen más icónica sigue siendo aquella volea en Wembley, en la final de la FA Cup 2016 ante Crystal Palace, que dio el título a los ‘Red Devils’. A partir de ahí, su carrera se convirtió en una ruta poco habitual para un internacional inglés.
Primero, Nottingham Forest. Después, un giro radical: Corea del Sur, con FC Seoul. Dos años en Asia para un jugador acostumbrado a la élite europea. Y cuando parecía que su historia se alejaba de los grandes focos, apareció Brasil.
Corinthians apostó por él y lo convirtió en uno de los nombres más llamativos del campeonato. Un inglés en el fútbol brasileño ya es un titular. Uno que marca historia, aún más.
Un inglés que hace historia en Brasil
Desde su debut este año, Lingard no se ha limitado a ser una curiosidad exótica. Ha dejado huella. Se convirtió en el primer futbolista inglés en anotar con un club brasileño y también en el primero de su país en marcar en la Copa Libertadores, el equivalente sudamericano de la Champions League.
Sus números, fríos pero reveladores: 17 partidos, 2 goles y 1 asistencia con Corinthians. No son cifras de superestrella, pero sí de jugador útil, capaz de aparecer en noches grandes. Su última actuación, 45 minutos en la victoria por 3-1 ante Clube Atlético Mineiro en Serie A, apuntaba a que empezaba a asentarse mejor en el equipo.
Por eso el anuncio del club ha sorprendido.
Comunicado inquietante en plena lucha por la permanencia
El mensaje llegó a través de la cuenta oficial de Corinthians en X. Claro y directo: “el atacante Jesse Lingard fue autorizado por la directiva de fútbol y por el entrenador Fernando Diniz a viajar a Inglaterra, este jueves (28/05), para atender asuntos familiares”.
El comunicado añadía que el jugador quedaba fuera del partido ante Grêmio, previsto para el sábado (30/05), correspondiente al Brasileirao. En cualquier otro contexto, sería una ausencia más. En este, pesa mucho más.
Corinthians navega en zona peligrosa. Ocupa la 15ª posición en la tabla, a solo dos lugares y tres puntos del descenso. Cada detalle cuenta, cada baja se siente. Un jugador con experiencia europea, acostumbrado a la presión, no es precisamente prescindible en un vestuario que pelea por no caer al abismo.
Entre el sufrimiento en liga y el brillo en la Libertadores
La paradoja es evidente. Mientras sufre en el campeonato doméstico, Corinthians se permite soñar en la Copa Libertadores. Lidera el Grupo E tras seis jornadas y se ha ganado el derecho a pensar en algo más que en la supervivencia.
Lingard ha sido parte de ese impulso internacional, con su gol histórico en la competición continental. Un inglés marcando en la Libertadores con una camiseta brasileña: algo que no figuraba en casi ningún guion del fútbol moderno.
Ahora, su viaje a Inglaterra abre interrogantes. El club habla de asuntos familiares, sin más detalles. No hay mención a plazos de regreso ni a posibles consecuencias deportivas. Solo una certeza: no estará ante Grêmio, en un duelo que puede marcar el pulso anímico del equipo en el Brasileirao.
¿Paréntesis o punto de inflexión?
A los 33 años, Lingard ha pasado de héroe en Wembley a trotamundos del balón. Inglaterra, Forest, Corea del Sur, Brasil. Y ahora, otra vez Inglaterra. La pregunta es inevitable: ¿se trata solo de un paréntesis obligado o del inicio de un nuevo giro en su carrera?
Corinthians, mientras tanto, no puede esperar respuestas filosóficas. Necesita puntos, necesita liderazgo, necesita gol. Y uno de sus nombres más mediáticos acaba de subir a un avión.






