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Jim Ratcliffe reanuda la ofensiva por Elliot Anderson

Manchester United ha dado marcha atrás. Cuando el fichaje de Elliot Anderson parecía una batalla perdida frente al interés firme de Manchester City y el precio desorbitado de Nottingham Forest, la intervención de Sir Jim Ratcliffe ha devuelto a Old Trafford al centro de la puja.

Ratcliffe entra en escena

Según informa The Guardian, Ratcliffe está dispuesto a asumir una de las claves del acuerdo: las exigencias salariales de Anderson. El centrocampista de 23 años cobra actualmente unas 100.000 libras semanales en el City Ground y, elija el club de Mánchester que elija, se da por hecho un aumento cercano al 50%.

Es mucho dinero. Pero también es el tipo de apuesta que define un proyecto. Sobre todo cuando el rival directo es el vecino de la ciudad.

Manchester City ya ha presentado una oferta, rechazada por Forest, y prepara una segunda propuesta por encima de los 80 millones de libras. Aun así, sigue lejos de las alrededor de 100 millones que el club de Nottingham exige. United, que en un primer momento se había retirado ante esas cifras y el empuje de City, vuelve ahora a escena convencido de que puede adelantarse en la recta final.

Un mercado de centrocampistas agitado

En Old Trafford no han esperado a Anderson para moverse. Ederson, de Atalanta, se convirtió rápidamente en prioridad y el club ya ha cerrado un acuerdo de 38 millones de libras por el internacional brasileño, al que se le espera como llamada tardía para el Mundial.

Ese movimiento no frena la búsqueda de un segundo centrocampista. Mateus Fernandes (West Ham United), Adam Wharton (Crystal Palace) y Carlos Baleba (Brighton) figuran en la lista de opciones, pero la dirección deportiva mantiene a Anderson en lo más alto del radar. La sensación interna es clara: si hay una oportunidad real de arrebatárselo al City, hay que intentarlo.

La ecuación, sin embargo, es delicada. El coste del traspaso, el nuevo salario y la posible revalorización del jugador tras el Mundial convierten la operación en una carrera contrarreloj.

El escaparate del Mundial puede cambiarlo todo

Anderson llega al torneo con un papel protagonista. Se espera que forme pareja en el centro del campo con Declan Rice en el debut de Inglaterra ante Croacia en la fase de grupos. Un buen rendimiento en ese escenario podría disparar todavía más las pretensiones de Nottingham Forest.

El Mundial no solo afecta a Anderson. Otros nombres vinculados a United también se juegan parte de su futuro. Yan Diomande, pretendido por varios grandes, podría ver condicionada su próxima decisión con Costa de Marfil enfrentándose a Ecuador, Alemania y Curazao. Si finalmente sale de RB Leipzig, Paris Saint-Germain y Liverpool parten con ventaja, lo que complica cualquier intento de United por entrar en esa pelea.

Rashford, Mainoo y el efecto dominó en la plantilla

Mientras se agitan los planes de fichajes, la situación interna tampoco es sencilla. Marcus Rashford, sin minutos con el club en los últimos 18 meses, sigue decidido a salir de manera definitiva y prioriza un traspaso a Barcelona. Esa postura le ha llevado a rechazar propuestas de Arsenal, Newcastle United, Tottenham y, más recientemente, del campeón alemán Bayern Munich.

Su marcha obliga a United a estudiar alternativas para el frente de ataque. Iliman Ndiaye, de Everton, ha ganado peso como posible reemplazo en las últimas semanas. El margen de maniobra es estrecho: hay que reforzar el centro del campo sin descuidar las bandas, donde Rashford se disputa aún un puesto en la izquierda con Anthony Gordon en el contexto de la selección.

Kobbie Mainoo, por su parte, se perfila como el primer recambio natural tanto de Rice como de Anderson en la medular inglesa. Un detalle que no pasa desapercibido en Old Trafford: el club sabe que su propia joya de la cantera podría compartir vestuario con Anderson a nivel de selección, o competir con él por minutos si ambos coinciden en Manchester.

Una ventana que define el proyecto

United creyó haber esquivado parte de este rompecabezas con el fichaje adelantado de Ederson. Sin embargo, el mercado no da tregua. Carlo Ancelotti ha elegido al brasileño como sustituto de Wesley, lesionado, lo que introduce un nuevo giro en una planificación que parecía encarrilada.

En este contexto, la figura de Ratcliffe emerge como decisiva. Su disposición a asumir el esfuerzo económico por Anderson envía un mensaje directo: United no está dispuesto a ceder terreno ante City en el mercado, ni siquiera en operaciones de altísimo riesgo financiero.

La pregunta ya no es solo si Anderson acabará vestido de rojo o de azul en Mánchester. La cuestión es qué club logrará convertir este verano turbulento en el punto de inflexión de su proyecto deportivo.