José Mourinho inicia su segunda etapa en el Real Madrid
José Mourinho vuelve a mandar en Valdebebas. Doce años después de su primera etapa, el portugués abrió este lunes 13 de julio de 2026 la pretemporada del Real Madrid, según adelantó Mundo Deportivo, con una jornada que mezcló medicina, libreta táctica y un mensaje claro: empieza otra era, pero no hay tiempo que perder.
Un arranque silencioso… y lleno de ausencias
Nada de grandes discursos ante la plantilla al completo ni de foto de familia con todas las estrellas. El primer día de Mourinho en su segunda etapa fue, por diseño, casi íntimo. Por la mañana, reconocimientos médicos en la Clínica Sanitas; por la tarde, a las 17:00, el primer entrenamiento sobre el césped de Valdebebas.
El contraste con los nombres que faltaban resultó inevitable. El calendario del Mundial ha vaciado el vestuario de pesos pesados. Jude Bellingham, Kylian Mbappé, Vinícius Jr y Thibaut Courtois, entre otros internacionales, siguen con compromisos de selecciones y se irán incorporando de forma escalonada en las próximas semanas.
En el césped, en cambio, sí aparecieron algunas de las piezas llamadas a marcar el tono de esta nueva etapa: Eduardo Camavinga, Franco Mastantuono, Trent Alexander-Arnold y Dean Huijsen estuvieron entre los primeros futbolistas del primer equipo en trabajar directamente a las órdenes del técnico portugués.
Por ahora, el plan es práctico: sesiones con grupo reducido y refuerzo desde abajo. Mourinho tirará de jugadores del Castilla para completar los entrenamientos mientras regresan los mundialistas. Es una pretemporada extraña, condicionada por el calendario, y un recordatorio de que la fotografía real de la plantilla tardará todavía semanas en estar completa.
Un banquillo inestable y una exigencia nítida
El contexto explica la urgencia. Según recuerda Mundo Deportivo, Mourinho aterriza en un club que viene de una etapa agitada en el banquillo. El proyecto de Xabi Alonso apenas superó el año. Después llegó Álvaro Arbeloa desde la cantera, pero su etapa en el primer equipo se quedó en unos seis meses de estabilidad relativa antes de que el club volviera a mover ficha.
El mensaje interno es sencillo y brutal a la vez: el Real Madrid quiere continuidad y títulos. La sensación es que la plantilla tiene calidad individual de sobra, pero no la ha transformado en trofeos con la regularidad que se exige en Chamartín. Ahí entra Mourinho, con un encargo que conoce de memoria: ordenar, endurecer y competir.
El portugués no ha esperado a pisar el césped para ponerse manos a la obra. Desde que se confirmó su regreso, justo después de la reelección de Florentino Pérez como presidente, ha ido perfilando el proyecto: planificación deportiva, primeros movimientos de mercado, estructura del cuerpo técnico. Este lunes, simplemente, la teoría se convirtió en práctica.
Fichajes, salidas y una presentación en el aire
De momento, no hay fecha cerrada para la presentación oficial de Mourinho ante los medios, siempre según Mundo Deportivo. Un detalle llamativo en un club acostumbrado a escenificar cada gran movimiento, pero que encaja con un verano en el que casi todo está condicionado por el Mundial.
El capítulo de fichajes y salidas sigue abierto. La misma información subraya que tanto la puerta de entrada como la de salida del vestuario permanecen entreabiertas. El esqueleto del equipo, eso sí, se considera más o menos definido. No se esperan revoluciones de última hora, sino ajustes sobre una base que el club entiende competitiva.
Las verdaderas conclusiones, las que marcarán el tono de este segundo mandato de Mourinho, llegarán más adelante. Cuando Bellingham, Mbappé, Vinícius Jr, Courtois y el resto de internacionales vuelvan al césped y el equipo empiece a medirse en competición oficial, la pizarra dejará de ser un boceto para convertirse en veredicto.
Hasta entonces, Valdebebas será el laboratorio de Mourinho: un grupo reducido, mezcla de titulares, nuevas caras y canteranos, bajo la mirada de un entrenador que regresa a un club que lo conoce bien… pero que ahora le exige algo muy simple y muy duro a la vez: estabilidad, resultados y, sobre todo, títulos.





