Kylian Mbappé persigue la copa mientras mira a Messi
Kylian Mbappé no pierde de vista a Lionel Messi en la tabla histórica de goleadores de los Mundiales, pero su verdadera obsesión tiene fecha y ciudad: 19 de julio, Nueva York. El francés quiere la copa, no la corona del máximo artillero.
Con 27 años, el delantero de Les Bleus firmó un doblete en el 3-0 ante Suecia en octavos y se colocó a un solo tanto del récord de 19 goles de Messi en Mundiales. Ya suma 18 dianas en 18 partidos y comparte con el argentino la cima de los goleadores de esta edición, con seis tantos cada uno.
La persecución es histórica. El discurso, muy claro.
“El objetivo es llegar lo más lejos posible, llegar al 19 de julio y volver aquí”, recordó Mbappé ante la prensa, bajando el volumen a la batalla de estadísticas. Para él, el camino manda más que la cuenta personal.
No es que ignore los números. Sabe perfectamente qué significan. “Cuantos más goles marcas, más alto subes en los rankings”, admitió. Pero enseguida cambió el foco: está convencido de que “Leo” seguirá marcando y no quiere perderse en esa carrera paralela. Su mirada va hacia los rivales que vienen y hacia la meta final: la gran cita en Nueva York.
Argentina, con Messi al mando, se mide ahora a Cabo Verde en los octavos del viernes. Francia, por su parte, se jugará el pase a cuartos ante Paraguay, con un posible cruce posterior frente a la coanfitriona Canadá o una siempre incómoda Marruecos.
Francia mira a Paraguay con respeto y libreta en mano
Paraguay llega con un plan que ya hizo ruido en el torneo. Frente a Alemania, apostó por un bloque ultra defensivo, llevó a los cuatro veces campeones del mundo a los penaltis y los dejó fuera en octavos. No hay señales de que vaya a cambiar de guion contra Francia el sábado en Filadelfia.
Mbappé lo tiene claro: nada de confianza excesiva, nada de pensar que el partido está ganado antes de jugarse.
“Vamos a seguir trabajando de aquí al partido contra Paraguay para ver qué podemos mejorar, porque aún hay secuencias que no están lo bastante claras, hay margen de mejora”, avisó. El mensaje es de exigencia, incluso después de un 3-0 convincente.
Hay, sin embargo, una certeza que sostiene al vestuario francés: su pegada. “Creo que el balance es positivo y nuestra capacidad para marcar goles hace que siempre tengamos la posibilidad de tomar la delantera en los partidos”, añadió el capitán ofensivo de Deschamps.
Francia camina con la seguridad de quien sabe que, si el partido se abre, su talento arriba suele dictar sentencia. Paraguay, en cambio, intentará que no se abra nunca.
Bélgica se recompone y se planta en octavos con cuentas pendientes
En otro rincón del cuadro, Bélgica ha dado un giro respecto al fiasco de hace cuatro años. Después del histórico tercer puesto en Rusia 2018, la generación dorada se estrelló en la fase de grupos en Qatar 2022. Esta vez, al menos, ha roto ese bloqueo.
Clasificada como primera del Grupo G, la selección de Rudi Garcia ya ha mejorado su actuación anterior. El 5-1 a Nueva Zelanda del viernes le dio el liderato y, sobre todo, la sensación de que el equipo vuelve a reconocerse en los grandes escenarios.
“Queríamos terminar primeros de grupo y lo conseguimos”, valoró Garcia en francés, satisfecho, pero sin dar nada por cerrado. Bélgica ganó un partido y empató dos en la fase de grupos. No fue un paseo, pero fue suficiente. Ahora llega la parte que realmente define un Mundial.
El miércoles espera Senegal en los octavos. Un rival con menos nombre, pero con colmillo.
“Senegal es un gran equipo. Pero, si quieres llegar lejos en un Mundial, también tienes que ganarles a ellos”, lanzó el técnico, marcando el listón de exigencia.
Senegal no intimida, pero obliga a estar alerta
Los belgas saben que no hay margen para la soberbia. Senegal acabó tercera del Grupo I con tres puntos y una diferencia de goles de +2, en una liguilla que incluía a la favorita Francia y a la Noruega de Erling Haaland. No es un recorrido cualquiera.
“Sabemos que será un partido difícil”, advirtió Romelu Lukaku, también en francés. “Senegal tiene muchos jugadores de máximo nivel, y el entrenador también lo es. Creo que es un 50-50. No debemos subestimarlos”.
El aviso no llega en el vacío. Lo que ocurrió en los octavos da contexto: Alemania cayó en los penaltis ante la modesta Paraguay y Marruecos mandó a Países Bajos a su eliminación más temprana en un Mundial. El tablero se ha desordenado.
Charles De Ketelaere lo resumió con frialdad: “No importa quién es el favorito. Tenemos confianza y debemos estar concentrados. Ayer se vio que no importa si eres el favorito”. El mensaje corre por el vestuario: nadie está a salvo.
Bélgica, eso sí, llega con una carta fuerte en la retaguardia. Con Thibaut Courtois en la portería, solo ha encajado dos goles en tres partidos. Senegal, liderada por Sadio Mané, aterriza en octavos tras un contundente 5-0 sobre Irak y con la sensación de que puede discutirle el partido a cualquiera si entra en ritmo.
El problema para el combinado africano está atrás. Pape Thiaw confirmó que Édouard Mendy, lesionado en la derrota 3-2 ante Noruega en la fase de grupos, no estará disponible. Todo apunta a que Mory Diaw, que ya ocupó su lugar ante Irak, repetirá bajo palos.
“Mory hizo un gran partido”, destacó Thiaw en francés. “Mantuvo la portería a cero y creemos que, como portero mañana, también podremos lograr un nuevo arco en cero”. Senegal se aferra a esa actuación para creer en un muro alternativo.
Thiaw no se deja impresionar por los números de Bélgica ni por su condición de favorita en las apuestas. “No es porque termines primero de tu grupo que no puedas quedar eliminado en la siguiente ronda”, recordó. “Es exactamente lo que le pasó a Países Bajos. Es otro torneo el que empieza. Buscamos la victoria mañana para poder continuar nuestro camino”.
Bélgica recupera piezas, pero no se confía
En defensa, Rudi Garcia recibe una buena noticia a medias. El central Zeno Debast, aún inédito en este Mundial por lesión, ya está disponible para el choque del miércoles, aunque el propio técnico rebajó las expectativas sobre su participación.
Debast completó su primer entrenamiento el lunes, tras someterse el sábado a una resonancia magnética por un problema en la pierna izquierda. El martes volvió a ejercitarse, todavía con vendaje en la rodilla.
“Zeno Debast está con el grupo, pero mañana aún es demasiado pronto”, aclaró Garcia. “Está progresando. Todavía necesita tiempo para estar al cien por cien, como estaba previsto. Estoy muy satisfecho con los defensas que ya hemos utilizado”.
Mbappé persiguiendo a Messi sin perder de vista la copa, Francia afinando ante un muro paraguayo, Bélgica intentando reescribir su historia reciente y Senegal soñando con otra sacudida al orden establecido. El Mundial entra en territorio de riesgo máximo, donde un mal día borra años de planificación y un golpe certero puede cambiar el destino de una generación.






