Layla Drury, la joven promesa del Manchester United Women
El Manchester United Women está a punto de blindar una de sus joyas más brillantes. Layla Drury, con solo 17 años, se convertirá en la futbolista más joven en firmar un contrato profesional con el club en la era WSL. No es solo un dato histórico. Es una declaración de intenciones.
Drury ya sabe lo que es dejar huella en el primer equipo. En enero, en un duelo de FA Cup ante Burnley, saltó al césped como debutante y terminó la noche como protagonista: participó en la goleada 5-0 y firmó uno de los tantos, convirtiéndose en la goleadora más joven en la historia del Manchester United Women. Todo eso con 16 años.
La delantera, nacida en Gales, cerró la temporada pasada con siete apariciones en todas las competiciones, cinco de ellas saliendo desde el banquillo en la WSL. Minutos contados, sí, pero cargados de significado para un club que busca construir su futuro desde dentro y no solo a golpe de fichaje.
El dato que subraya la magnitud del paso es contundente: Drury será la primera jugadora en firmar un contrato profesional con el United antes de cumplir los 18. Su debut llegó con 16 años y 220 días, suficiente para derribar el récord que Lauren James había establecido en 2018. El listón no era precisamente bajo.
La hoja de ruta del club está clara: el plan es que Drury pase la próxima temporada integrada a tiempo completo en la dinámica del primer equipo. Nada de medias tintas. Entrenamientos, exigencia diaria y competencia directa con futbolistas consolidadas. Un salto que puede acelerar su crecimiento o poner a prueba su temple, pero que encaja con la apuesta del United por su propia cantera.
Su trayectoria internacional añade otro matiz interesante. Drury ha vestido la camiseta de Gales en categorías inferiores, pero en febrero decidió cambiar su elegibilidad a Inglaterra a nivel juvenil. Un movimiento que la coloca en el escaparate de una de las selecciones más poderosas del fútbol femenino actual y que, a la vez, refuerza el valor de su progresión en Manchester.
En los despachos de Carrington, el caso Drury se interpreta como un ejemplo perfecto de lo que debe ser la academia del club: producir talento capaz de alimentar de forma sostenible al primer equipo. Con la inversión en el fútbol femenino creciendo y la competencia en la WSL cada vez más feroz, desarrollar figuras propias no es solo un ideal romántico; es una necesidad estratégica.
Mientras el United asegura su futuro con una adolescente que ya rompe registros, el mercado se mueve en otros puntos de la liga. El London City Lionesses ha anunciado la llegada de Nicole Anyomi, internacional alemana, que firma por cuatro temporadas tras finalizar su etapa en Eintracht Frankfurt.
Anyomi deja atrás unos números sólidos: 60 goles en 130 partidos con el club alemán y presencia en la selección de Alemania que alcanzó la final de la Eurocopa de 2022 ante Inglaterra en Wembley. Un perfil contrastado que aterriza en la WSL con ambición declarada y que encaja en el proyecto de crecimiento del conjunto londinense.
Entre la irrupción precoz de Drury en el United y el fichaje de peso de Anyomi en London City Lionesses se dibuja el nuevo paisaje de la WSL: jóvenes que rompen puertas desde la academia y estrellas internacionales que eligen Inglaterra para el siguiente capítulo de sus carreras. La pregunta es clara: ¿quién aprovechará mejor esta mezcla explosiva de talento para dar el próximo salto competitivo en la liga?





