Liverpool acelera por Bradley Barcola tras el giro hacia el PSG
La planificación del Liverpool para el “día después” de Mohamed Salah acaba de entrar en una fase decisiva. Con Yan Diomande inclinándose claramente por el Paris Saint-Germain, el club de Anfield ha movido ficha con rapidez y ha apuntado de nuevo a otro objetivo de alto nivel: Bradley Barcola.
De Diomande a Barcola: cambio de rumbo obligado
En los despachos de Fenway Sports Group llevaban tiempo marcando en rojo el nombre de Diomande, estrella emergente del RB Leipzig y uno de los protagonistas de Costa de Marfil en el Mundial 2026. El perfil encajaba: joven, desequilibrante, con margen de crecimiento y potencial para convertirse en el nuevo faro ofensivo tras la salida de Salah este verano.
El problema es que el plan se ha resquebrajado por dos frentes.
- Primero, Leipzig se ha cerrado en banda: no quiere vender a su joya.
- Segundo, el propio Diomande, de solo 19 años, prioriza un traspaso al PSG.
Con ese doble muro enfrente, en Liverpool no han perdido tiempo. La reacción ha sido inmediata: reorientar los esfuerzos hacia Bradley Barcola, internacional francés del PSG, otro extremo de élite y, sobre todo, mucho más abierto a cambiar de aires.
Contactos directos con el PSG
Según el periodista de Sky Sport Switzerland Sacha Tavolieri, el 29 de junio Liverpool ya estaba en contacto directo con el PSG por Barcola. El club parisino, consciente de que la llegada de Diomande abre la puerta a reajustes en su línea ofensiva, ha mantenido conversaciones con varios equipos, entre ellos el conjunto inglés.
El mensaje que llega desde París es claro: la operación Diomande facilita una salida de Barcola este mismo verano. El francés, pieza importante en la rotación del PSG, entra de lleno en el mercado.
Anfield aprieta: nuevas conversaciones con el entorno de Barcola
Las informaciones de TEAMtalk van en la misma dirección y añaden un matiz clave: Liverpool no solo ha hablado con el PSG, también ha reactivado los contactos con los agentes de Barcola “esta semana”.
Fuentes consultadas por el medio aseguran que el club inglés ha vuelto a sentarse con los representantes del jugador en los últimos días y ha recibido un mensaje que anima a seguir empujando: el extremo de 23 años se está preparando para abandonar el Parc des Princes antes de que se cierre la ventana de fichajes.
Para Liverpool, que busca un relevo de peso para Salah sin perder competitividad inmediata, esa predisposición es oro. No se trata solo de un talento por explotar; es un futbolista ya acostumbrado a convivir con la presión máxima.
Un palmarés de estrella… y un precio de estrella
Barcola aterrizó en el PSG en 2023 y, desde entonces, se ha acostumbrado a ganar. En apenas tres años ha levantado tres Ligue 1, dos Coupe de France y, lo más llamativo, dos Champions League. Todo ello con solo 23 años y siendo parte de la selección francesa que disputa el Mundial 2026.
Ese contexto explica la dureza de la negociación. El PSG no piensa regalar a uno de sus activos más valiosos. TEAMtalk apunta a una cifra contundente: 120 millones de euros, alrededor de 103,3 millones de libras. Justo el tipo de cantidad que el club parisino debería desembolsar para sacar a Diomande de Leipzig.
En la práctica, el mensaje es evidente: si Liverpool quiere a Barcola, tendrá que moverse en el mismo rango económico que se manejaba para Diomande.
Un mercado que se enciende en Anfield
El escenario es exigente. Reemplazar a Salah no es solo una cuestión de nombres, sino de jerarquía, goles y personalidad en las noches grandes. Barcola ofrece velocidad, desborde, experiencia en la élite y títulos a su espalda. Diomande, por su parte, simbolizaba el salto hacia el futuro con una apuesta más cruda, pero también más arriesgada.
El giro del marfileño hacia el PSG ha obligado al Liverpool a cambiar de carril, pero no de ambición. Los contactos con París y con el entorno del francés ya están en marcha. Ahora falta la parte más complicada: convencer al PSG… y demostrar hasta dónde está dispuesto a llegar el club de Anfield para firmar al hombre llamado a ocupar el vacío que deja Salah en la banda derecha.





