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Mohamed Salah y su histórica clasificación al Mundial 2026

Mohamed Salah se derrumbó cuando sonó el pitido final. No por cansancio. Por historia. El capitán de Egipto acababa de llevar a su selección, por primera vez, a los octavos de final de un Mundial, y el peso de ese momento le cayó encima de golpe en el césped del Dallas Stadium.

“Es historia. Les dije a los chicos que este era el partido de sus vidas y que teníamos que disfrutar cada momento. Estoy muy feliz de haber hecho historia con este equipo”, confesó, aún con la voz quebrada, tras la clasificación a la siguiente ronda del 2026 FIFA World Cup.

El partido ante Australia había terminado 1-1 en el tiempo reglamentario. La tensión se estiró hasta la tanda de penaltis. Allí apareció el capitán. No solo para marcar. Para mandar un mensaje.

El Panenka de un capitán

Cuando le llegó el turno en la tanda, Salah eligió el camino más arriesgado: un Panenka. En un Mundial. En una tanda decisiva. Ante la mirada de todo un país.

La pelota viajó lenta, casi insolente, por el centro del arco mientras el portero ya se había vencido. Gol. Silencio contenido. Y después, estallido. Egipto se impuso 4-2 desde los once metros y selló una clasificación histórica.

El propio Salah explicó después la jugada que ya empieza a ser parte del imaginario egipcio: “Si alguien iba a hacerlo, tenía que ser yo. Tengo más experiencia que los demás y quería darles confianza. Lo decidí en el último segundo. Tenía que hacerlo”.

No fue un gesto de exhibicionismo. Fue liderazgo puro. En el momento más frágil, el capitán eligió la opción que más presión concentraba sobre él para liberar a los suyos.

De la zona mixta al duelo soñado

Más tarde, en la zona mixta, las preguntas cambiaron de tono. Ya no iban sobre nervios o sufrimiento. Iban sobre grandeza. Sobre los nombres propios que marcan una era.

Le preguntaron a Salah a qué leyenda, de las que probablemente están disputando su último Mundial, le gustaría enfrentarse. La respuesta no necesitó demasiadas vueltas. El destino ya había hecho su parte.

Egipto se cruzará con Argentina en los octavos de final. El equipo de Salah contra el de Lionel Messi. Dos capitanes icónicos, dos generaciones marcadas por su talento, frente a frente el martes 7 de julio en el Atlanta Stadium, en uno de los duelos más esperados de la fase eliminatoria.

Egipto llega con la emoción a flor de piel y la sensación de haber derribado una puerta que llevaba décadas cerrada. Argentina, con el peso de la obligación y la figura de Messi orbitando cada jugada. Entre ambos, un billete a los cuartos de final y la posibilidad de alargar un sueño o de firmar una despedida.

Salah ya hizo historia. Ahora le espera el tipo de partido que define legados. Y no parece dispuesto a dejarlo pasar.

Mohamed Salah y su histórica clasificación al Mundial 2026