Qatar y el gesto de Assim Madibo en Vancouver
Qatar, un gesto en Vancouver antes del último asalto
Julen Lopetegui afronta el cierre de la fase de grupos con una ausencia que va mucho más allá de lo deportivo. Assim Madibo no estará ante Bosnia y Herzegovina en Seattle por sanción, pero su historia estos días no pasa por pizarras ni alineaciones. Pasa por una habitación de hospital en Vancouver.
Madibo fue expulsado en la durísima derrota 6-0 frente a Canadá después de la acción que acabó con la pierna rota de Ismael Koné. Una entrada fortuita, un balón dividido y una consecuencia devastadora: el centrocampista de Sassuolo, operado con éxito, se perderá al menos cinco meses de competición. Sobre el césped, Madibo se derrumbó. Días después, no se conformó con un mensaje de apoyo: voló hasta la base canadiense para ver al jugador al que había lesionado.
“Ha sido muy duro para él”, admitió Lopetegui.
El seleccionador subrayó que se trató de “un accidente muy claro” y explicó que Madibo se desplazó a Vancouver porque estaba “muy, muy afectado” por lo ocurrido. El técnico insistió en el deseo compartido del vestuario: que Koné se recupere “lo antes posible”.
Qatar pierde así a un hombre clave en la sala de máquinas para el duelo ante Bosnia y Herzegovina, pero gana una imagen que trasciende el resultado: la de un futbolista que asume el peso emocional de una jugada desgraciada y busca, cara a cara, tender la mano al rival.
A la baja de Madibo se suma la de Homam Ahmed, también sancionado tras ver la roja en el mismo partido. Lopetegui llega al cierre del Grupo A con el once condicionado y con la necesidad de recomponer no solo el sistema, también el ánimo después de una goleada que dejó cicatrices. La reacción de su mediocentro, sin embargo, ofrece un contrapunto inesperado: en mitad del ruido del Mundial, un gesto de humanidad entre dos selecciones que en Seattle solo compartirán el césped.






