Steve McManaman pronostica España 3-1 Argentina en la final
Steve McManaman lo ve claro: España 3-1 Argentina. Sin matices, sin rodeos.
El exjugador del Liverpool, ahora analista en ESPN FC, no se anduvo por las ramas al ser preguntado por la final del Mundial que enfrentará a España y Argentina este domingo en Nueva York, el primer cruce entre ambas selecciones en la competición desde 1966.
“Voy con 3-1 para España. Seré breve y conciso”, lanzó McManaman, seguro de que la campeona de Europa impondrá su fútbol con cierta comodidad ante la vigente campeona del mundo.
España llega lanzada
El pronóstico del inglés se apoya en la autoridad con la que el equipo de Luis de la Fuente se ha plantado en la final. España viene de desarmar a Francia en Dallas con un 2-0 rotundo, una semifinal que presentaba al bloque de 2018 como favorito y terminó convertida en una exhibición española.
Dominaron, mandaron en el ritmo y en las áreas, y dejaron a los franceses al borde de la resignación. Ahora, los campeones de Europa se asoman a la posibilidad de su primer título mundial desde 2010 y el segundo de su historia. Están a 90 minutos —o algo más— de cerrar un ciclo perfecto: reinar en el continente y asaltar de nuevo el mundo.
La resistencia interminable de Argentina
Al otro lado, Argentina llega fiel a su guion: sufrir, resistir y golpear cuando el reloj aprieta. En semifinales firmó su séptima victoria del torneo con una remontada que encaja de lleno en la identidad de la Albiceleste.
Perdía ante Inglaterra, finalista de la Eurocopa 2024, y parecía condenada a la prórroga o algo peor. Pero el final fue una sacudida: dos goles en los últimos cinco minutos más el añadido voltearon el 0-1 inicial y sellaron un 2-1 que alimenta la sensación de que este equipo nunca se rinde, por muy tarde que marque el marcador.
Una vieja herida de 1966
En la historia del Mundial, España y Argentina solo se han cruzado una vez. Fue en Inglaterra, en 1966, en un duelo de la fase de grupos que aún escuece en la memoria histórica española: triunfo argentino por 2-1 en el Grupo 2 y billete a cuartos para la Albiceleste.
Allí, Argentina cayó por la mínima ante la selección anfitriona, que acabaría levantando el título. España, mientras tanto, se despedía de aquel torneo con la sensación de haber dejado escapar una oportunidad ante un rival directo.
McManaman está convencido de que la selección de De la Fuente llega con ánimo de ajustar cuentas con esa vieja derrota, aunque hayan pasado casi seis décadas y ninguna de las dos generaciones tenga relación directa con aquel encuentro.
Una Finalissima que nunca fue
Ambas selecciones estaban destinadas a verse las caras antes de este Mundial. Estaba programada una Finalissima para marzo, un choque que habría servido como anticipo del duelo que se vivirá ahora en Nueva York. No se jugó. Diversos motivos llevaron a la cancelación del partido y el cruce quedó en suspenso.
El destino ha decidido que el reencuentro sea mucho más grande: no un título honorífico, sino la copa más deseada del planeta.
McManaman ya ha puesto su marcador sobre la mesa. España, 3-1. El domingo, en Nueva York, se sabrá si su lectura fue visión de experto o simple apuesta contra una Argentina que ha hecho de lo imposible su zona de confort.





