Tonali podría reaparecer en el cierre de temporada del Newcastle
Newcastle encara el último partido de la Premier League con una buena noticia en el horizonte: Sandro Tonali podría llegar a tiempo para visitar a Fulham el domingo. El centrocampista italiano se marchó con problemas en los isquiotibiales en la victoria ante West Ham, pero el parte desde el banquillo es moderadamente optimista.
Eddie Howe rebajó la alarma y abrió la puerta a su presencia en Craven Cottage. El técnico explicó que el problema muscular no parece grave y que el cuerpo técnico volverá a evaluar al jugador en la sesión previa al encuentro. Tonali sigue siendo duda, pero no está descartado, un matiz importante para un equipo que ha encontrado su mejor versión con él en el once.
Mientras la atención se centra en el estado físico del italiano, otro nombre ha ganado peso en el tramo final de curso: Osula. El delantero firmó un doblete en el 3-1 ante un West Ham amenazado por el descenso y se ha ganado elogios reiterados de su entrenador.
Howe subraya que el atacante está en una edad ideal para explotar y que todavía tiene “muchas áreas sin explotar” en su juego. Habla de “ingredientes en bruto”, de un “perfil físico” que invita a pensar en un techo muy alto. Newcastle ve en él un proyecto de delantero para años, no solo una racha pasajera.
La victoria ante West Ham, última cita en St James’ Park esta temporada, dejó un poso especial en el vestuario. Howe lo reconoció sin rodeos: ganar el último partido en casa les dejó “una gran sensación”. No era solo un resultado; era la manera de despedirse de su gente, con goles, energía y la impresión de que el equipo vuelve a mirar hacia arriba.
No siempre fue así en este curso. Hace apenas un mes, la dinámica apuntaba en dirección contraria. La última derrota liguera llegó ante el campeón, Arsenal, en abril. Desde entonces, Newcastle ha dado la vuelta a su estado de forma, con un fútbol más fluido con balón y una confianza que vuelve a notarse en cada ataque.
Howe quiere que esa reacción no se quede a medias. Pone el foco en mantener la mejora en las actuaciones recientes y, sobre todo, en el juego en posesión, un aspecto que considera clave en esta recta final. El duelo ante Fulham no trae títulos ni descensos, pero sí algo que el técnico valora casi igual: la sensación de cerrar el año mirando hacia arriba.
Newcastle viaja a Londres con una idea clara: terminar la temporada con un golpe de autoridad que confirme que el bache quedó atrás y que el próximo curso puede arrancar desde un escalón más alto. La duda es si lo hará con Tonali sobre el césped o no. La ambición, esa, ya está confirmada.






