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Wei Xiangxin, la promesa china que se une a AJ Auxerre

AJ Auxerre ha puesto una ficha fuerte sobre el futuro. El club francés confirmó este jueves el fichaje del joven delantero chino Wei Xiangxin, de solo 18 años, que firma un contrato por cinco temporadas y se incorpora como una de las grandes apuestas de proyección del equipo.

“AJ Auxerre está muy orgulloso de anunciar la llegada de Xiangxin Wei. Gran esperanza del fútbol chino, ha firmado por cinco años y llevará el dorsal 49”, anunció el club en un comunicado que deja clara la dimensión del movimiento.

De Meizhou Hakka a la Ligue 1

El traspaso no cayó del cielo. Auxerre ya había adelantado en noviembre pasado que había alcanzado un acuerdo con Meizhou Hakka, club de la Chinese Super League, para incorporar al delantero en cuanto alcanzara la mayoría de edad y pudiera firmar su primer contrato profesional.

Ese momento ha llegado y el atacante de Guangdong cruza definitivamente a Europa tras dos temporadas con Meizhou. Sus números allí no deslumbran, pero sí hablan de un aprendizaje acelerado: un gol en 28 apariciones repartidas en dos categorías distintas, en un equipo que terminó descendiendo a China League One tras ganar solo cinco de 30 partidos. También vio puerta en la presente edición de la Copa de China.

No son cifras de estrella consolidada. Son las de un adolescente que ya sabe lo que es competir en contextos adversos.

Un goleador precoz con China

Donde Wei ha mostrado con más claridad su instinto es con la camiseta de la selección sub-17 de China. Entre 2024 y 2025 firmó nueve goles en apenas 12 partidos. Un registro que explica por qué en Auxerre le han abierto la puerta con un contrato de largo recorrido.

El club francés, que la temporada pasada terminó 15.º de 18 equipos en la Ligue 1 y se salvó por poco de disputar la promoción de descenso, necesita aire fresco arriba. Un perfil diferente, hambriento, capaz de crecer sin la presión inmediata de resolver todos los problemas del equipo.

Un proyecto a medida

Ya el año pasado, cuando anunció el acuerdo con Meizhou Hakka, Auxerre dejó claro que el plan con Wei no se limitaría a un simple fichaje. El club habló de diseñar programas de trabajo a largo plazo adaptados a sus características y necesidades. No se trata solo de sumar un nombre más a la plantilla, sino de construir un camino.

Wei ya tuvo un primer contacto con ese entorno: disfrutó de una prueba de tres semanas con el equipo, suficiente para convencer a los técnicos de que merecía una apuesta de futuro. Ahora llega con un dorsal fijo, un contrato extenso y un contexto competitivo que exigirá respuestas rápidas.

Oportunidad y desafío

Auxerre no puede permitirse demasiados errores tras rozar el abismo del descenso. Cada movimiento en el mercado tiene peso. Apostar por un delantero de 18 años, procedente de un club recién descendido en China, implica riesgo. También, la posibilidad de encontrar algo diferente al alcance de pocos rivales.

Para Wei, el salto es mayúsculo: de Meizhou Hakka a la Ligue 1, de la lucha por no bajar en su país a la pelea por asentarse en una de las grandes ligas europeas. Llega con el aval de sus números en la sub-17, con la experiencia temprana en el fútbol profesional chino y con un club que declara abiertamente que quiere acompañar su desarrollo.

Ahora, el siguiente paso ya no depende de comunicados ni de planes a largo plazo. Depende de lo que haga con el balón en los pies, con el 49 a la espalda, en un estadio que no suele tener paciencia con las promesas que no despegan.