Arsenal a Tres Victorias de la Gloria: El Dilema de Declan Rice
Arsenal camina por la cuerda floja de la temporada. Tres victorias. Eso es lo que separa al equipo de Mikel Arteta de una campaña que podría quedar grabada en la historia del club: Premier League y Champions League en el mismo año. Pero en pleno esprint final, una de sus grandes estrellas escucha algo que no quería oír: su puesto ya no es intocable.
El ajustado y polémico 1-0 en el campo del West Ham ha dejado a los ‘gunners’ a dos triunfos de levantar su primer título de liga desde 2004. Si completan el trabajo en las dos últimas jornadas, llegarán a Budapest, el 30 de mayo, con la opción de coronarse también campeones de Europa ante Paris Saint‑Germain. Un doblete que sonaba a utopía hace no tanto.
El problema: el camino hacia ese sueño llega rodeado de bajas, dudas tácticas y decisiones duras.
Rice, entre el medio y la banda
El debate lo ha encendido una voz autorizada. Paul Scholes, leyenda del Manchester United, ve a Declan Rice lejos de su hábitat natural en este tramo final. No en la grada, no en el banquillo. En el lateral derecho.
Rice ya tuvo que ocupar esa posición en la primera parte ante West Ham, obligado por la lesión de Ben White. El experimento duró lo justo. Sin el inglés en el corazón del mediocampo, Arsenal empezó a perder el control de la zona clave del partido. Arteta reaccionó al descanso y devolvió a Rice al centro, donde volvió a imponer su físico y su lectura táctica.
Pero el diagnóstico médico de White ha cambiado el tablero. Una lesión del ligamento colateral medial le deja fuera hasta final de temporada. A eso se suman las dudas persistentes sobre el estado físico de Jurrien Timber. De repente, el lateral derecho se ha convertido en un agujero en pleno tramo decisivo.
Ahí entra Scholes, que no se anda con rodeos. En el podcast The Good, The Bad and The Football, lanzó su propuesta sin adornos: Rice debe sacrificarse.
Según el excentrocampista, el internacional inglés encaja perfectamente como lateral derecho y debería asumir ese rol en los partidos que restan, pese a que en la plantilla exista una opción más natural para esa demarcación como Cristhian Mosquera. Scholes fue más allá y dejó un dardo envenenado al hablar de la aportación ofensiva de Rice, subrayando que no es precisamente un gran generador de juego.
Nicky Butt, compañero suyo en la mesa y también mito del United, había comparado la versatilidad de Rice con la de Roy Keane, recordando cómo el irlandés jugó de lateral derecho durante buena parte de una temporada. Scholes recogió el guante y recordó que Keane “jugó allí muchas veces y fue brillante”. El mensaje, entre líneas, es claro: si una figura de ese calibre pudo adaptarse por el bien del equipo, Rice también debería hacerlo.
El dilema para Arteta es evidente. ¿Mantener a su mejor mediocampista en la zona donde domina los partidos o tapar una grieta evidente en la defensa con su futbolista más fiable? Con la Premier y la Champions en juego, cualquier decisión tiene un peso descomunal.
Primera venta del verano, casi en silencio
Mientras se discute el rol de Rice, el club ya ha movido ficha en el mercado. Sin ruido, sin grandes comunicados, Arsenal ha confirmado su primera venta del verano.
Jakub Kiwior ya es jugador de Porto a todos los efectos. El defensa polaco, que se marchó cedido al conjunto portugués la pasada temporada, tenía una opción de compra incluida en el acuerdo. Porto la activó la semana pasada tras conquistar la Liga Portugal, pactando un traspaso de 14 millones de libras que podría alcanzar los 19 millones en variables.
Arsenal, lejos de montar una despedida solemne, se limitó a incluir la operación en su habitual informe semanal sobre los cedidos. En ese breve texto confirmó que el traspaso se ha hecho permanente tras el título liguero de los ‘dragões’. Kiwior ni siquiera participó en el último encuentro, una derrota por 3-1 a domicilio en la que el técnico decidió rotar.
Un adiós discreto, casi de trámite, en contraste con el ruido que rodea al equipo principal. Pero también una señal: el club ya empieza a ajustar su plantilla mientras pelea por todo.
Antes de pensar en Budapest, Arsenal tiene una cita que no admite distracciones: Burnley, este lunes, en el Emirates. Sin Ben White, con dudas en el lateral derecho y con Rice en el centro del debate. La gloria está a tres victorias. El precio, probablemente, será algún sacrificio doloroso. ¿Estará Rice dispuesto a ser el primero en pagarlo?






