Pep Guardiola critica el VAR: “Es una moneda al aire”
Pep Guardiola ya no disimula. En plena carrera por la Premier League, con cada punto pesando como plomo, el técnico del Manchester City ha vuelto a cargar con dureza contra el VAR y contra la dependencia que, a su juicio, ha adquirido el fútbol inglés de la cabina de Stockley Park.
Todo se reavivó el fin de semana, cuando el Arsenal salió indemne de un final agónico ante el West Ham. Victoria por 1-0, sufrida, con un gol anulado en el descuento que desató la polémica y, de rebote, encendió todavía más el discurso del entrenador catalán.
El City persigue, el Arsenal respira. Y en medio, el VAR.
Un título que no quiere dejar en manos de una pantalla
Guardiola fue tajante. No maquilló su desconfianza ni la envolvió en diplomacia: “Nunca confío en nada desde que ellos (el VAR) llegaron hace mucho tiempo”, lanzó. Su mensaje a la plantilla es simple, casi obsesivo: que el título no dependa jamás de una revisión en vídeo.
“Siempre aprendí que tienes que hacerlo mejor, hacerlo mejor, estar en posición de hacerlo mejor, porque te culpas a ti mismo por lo que tienes que hacer, porque [el VAR] es una moneda al aire”, insistió. La idea es clara: si el margen es mínimo, que no lo decida un monitor.
Guardiola pidió a sus jugadores que se abstraigan del ruido y que lleven el partido a un terreno en el que ni el árbitro ni el VAR tengan espacio para inclinar la balanza. Nada de excusas, nada de refugiarse en el error ajeno.
El gol anulado que agita la Premier
El episodio que terminó por encenderlo llegó en el London Stadium. El Arsenal defendía un 1-0 agónico cuando, en el tiempo añadido, Callum Wilson creyó haber firmado el empate para el West Ham. Celebración, rugido en la grada… y pausa. Una larga pausa.
Desde la sala del VAR, Darren England llamó al colegiado Chris Kavanagh para que revisara la acción en el monitor. Tras una revisión prolongada, el árbitro decidió anular el gol por una falta previa de Pablo Felipe sobre David Raya en la jugada que precede al tanto.
El gol se esfumó, el Arsenal conservó la victoria y se mantuvo cinco puntos por encima del City en la cima de la tabla. Los de Guardiola, eso sí, aún tienen un partido pendiente. Pero para el técnico, más allá de la clasificación, el episodio volvió a reforzar una sensación que arrastra desde hace tiempo: no quiere que el destino de su equipo se decida en una oficina arbitral.
“Eso es trabajo de las instituciones que gobiernan la competición”, deslizó, dejando claro que su energía no la va a gastar en batallas burocráticas.
Dos finales de FA Cup que no olvida
La desconfianza de Guardiola no nace de un solo partido. Se ha ido endureciendo a base de golpes, y él mismo señaló un origen muy concreto: las dos últimas finales de FA Cup.
En la de 2024, ante el Manchester United, el técnico salió del estadio con la sensación de haber peleado contra algo más que un rival. Recordó una caída de Erling Haaland tras un contacto con Lisandro Martínez dentro del área que no terminó en penalti. Más tarde, en un saque de esquina, entendió que Kobbie Mainoo sujetaba de forma clara al noruego. Tampoco hubo sanción.
Un año después, en la final de 2025 frente al Crystal Palace, otro episodio quedó grabado en su memoria: una acción en la que el portero Dean Henderson pareció tocar el balón con la mano fuera del área. No hubo tarjeta, no hubo falta, no hubo castigo.
“Perdimos las dos finales de la FA Cup porque los árbitros no hicieron el trabajo que debían hacer, ni siquiera el VAR. Cuando esto pasa es porque nosotros tenemos que hacerlo mejor, no los árbitros o el VAR”, sentenció. Crítica directa, pero de nuevo girando el foco hacia dentro: si el sistema falla, su respuesta es elevar todavía más el nivel de exigencia interna.
Crystal Palace, Chelsea y la persecución al Arsenal
El calendario no concede respiro. El City visita al Crystal Palace este miércoles, un duelo trampa antes de volver a mirar a Wembley y a otra final de FA Cup, esta vez frente al Chelsea. Dos partidos que pueden marcar el tono del tramo decisivo de la temporada.
Guardiola no quiere distracciones. Ni debates interminables sobre líneas de fuera de juego ni discusiones sobre contactos al límite. Su mensaje a la plantilla se mantiene fiel a una filosofía que arrastra desde el Barcelona y el Bayern Munich: “Hacedlo, hacedlo, hacedlo mejor”.
“Siempre aprendí que cuando pierdes el foco, estás en una situación peligrosa. Lo único que podemos hacer es hacerlo mejor, eso es lo único que está bajo tu control. Tienes que hacerlo mejor y mejor por ti mismo, y eso para nosotros es centrarnos en el Crystal Palace”, remarcó.
La Premier se encamina a otro desenlace de nervios. El Arsenal aprieta, el City persigue y el VAR, omnipresente, se asoma en cada giro del campeonato. Guardiola, mientras tanto, se aferra a una idea casi vieja en un fútbol hipertecnificado: que el título se gane en el césped, no en la pantalla.





