Benjamin Sesko acelera su regreso al Manchester United
El plan se cumple al milímetro en Carrington. Benjamin Sesko, el delantero en el que el Manchester United ha decidido construir buena parte de su futuro inmediato, va camino de reaparecer antes del inicio oficial de la temporada tras superar una lesión en la tibia.
El esloveno, de 23 años, se perdió los dos primeros amistosos de la pretemporada, ante Wrexham y Rosenborg. No fue una sorpresa en el club. Desde dentro insisten: nunca estuvo previsto que participara en esos encuentros. Formaban parte del periodo de rehabilitación, no del calendario de partidos.
La lesión, sin embargo, venía de más atrás. Sesko ya arrastraba molestias en la tibia cuando las agravó en la victoria por 3-2 frente al Liverpool el pasado 3 de mayo. A partir de ahí, silencio calculado. El United evitó concretar el alcance del problema y el delantero se quedó fuera de los tres últimos partidos del curso. Si todo sigue como hasta ahora, serán los únicos que se pierda por este contratiempo.
La buena noticia para el cuerpo técnico llegó la semana pasada: Sesko volvió al césped y comenzó a entrenarse al aire libre. Todavía con cautela, todavía con un programa individualizado, pero con una fecha en el horizonte. Tiene opciones reales de entrar en la convocatoria para el amistoso del sábado ante el Atlético de Madrid en Estocolmo.
Próximos Partidos
El siguiente paso ya está marcado. En el club confían en que pueda ser titular frente a Paris Saint-Germain en Gotemburgo el 8 de agosto, un test de nivel antes del arranque competitivo. Desde Suecia, la expedición volará a Dublín para un stage de seis días que debe afinar el estado físico y las sociedades ofensivas del equipo.
En ese tramo, el United se medirá a Leeds United en Croke Park el 12 de agosto, en el penúltimo amistoso antes del estreno en la Premier League contra Hull City el 22 de agosto. El objetivo es claro: llegar a ese día con Sesko ya integrado, con ritmo y sin rastro de la lesión.
Mientras Sesko se recupera, otro nombre ha ocupado el puesto de referencia en ataque durante los amistosos: Joshua Zirkzee. El neerlandés ha sido titular frente a Wrexham y Rosenborg, una oportunidad que no responde tanto a un giro deportivo como a una coyuntura del mercado. El club prefiere hacer caja con él.
El problema es el precio. Para no asumir pérdidas, el United necesitaría unos 21 millones de libras por Zirkzee, fichado por 36,5 millones en julio de 2024. Esa cifra convierte una venta directa en un escenario complicado. Lo más factible, a día de hoy, es una cesión de vuelta a la Serie A, donde varios clubes italianos han mostrado interés en el delantero durante su etapa en Old Trafford.
El movimiento encaja con otra prioridad de los despachos de Old Trafford: incorporar un nuevo delantero que complemente y descargue a Sesko. La idea es clara, la ejecución, no tanto. En los últimos días surgió un nombre familiar para la grada: Danny Welbeck.
Desde el United han negado cualquier contacto con el atacante antes de que el Chelsea registrara formalmente su interés por el jugador del Brighton. Los números de Welbeck la pasada campaña —14 goles con el Brighton— explican por sí solos por qué sigue siendo un perfil atractivo, más aún para un club donde siempre ha dejado la puerta abierta a un posible regreso.
El tiempo, sin embargo, corre en otra dirección. Con 35 años y contrato hasta el próximo año con el Brighton, el delantero se ha acercado más al Chelsea que a un hipotético retorno a Old Trafford. El club londinense ya ha movido ficha por él.
Así, el verano del United se dibuja entre dos frentes: la recuperación controlada de su ‘9’ de futuro y un mercado de delanteros cada vez más estrecho. Si Sesko vuelve al nivel que apuntaba antes de la lesión, la apuesta puede sostenerse. Si no, la delantera del United puede convertirse en el gran interrogante de la temporada.





