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Chelsea se prepara para el derbi contra Tottenham

Menos de 72 horas después de caer en Wembley, Chelsea tiene que levantarse. No hay tiempo para lamentos. Llega Tottenham, llega un derbi, y llega en plena resaca de una final de FA Cup perdida por la mínima ante Manchester City.

Calum McFarlane, técnico interino, sabe que el equipo no puede repetir el mismo once ni el mismo guion. La exigencia física del sábado, el golpe anímico y el calendario mandan: habrá cambios.

Un vestuario tocado, pero no hundido

El 1-0 en Wembley dejó heridas, pero también un par de buenas noticias: Pedro Neto y Alejandro Garnacho reaparecieron tras perderse dos partidos por molestias en los entrenamientos y vuelven a estar disponibles. Dos piezas ofensivas que pueden cambiar el ritmo de un encuentro en un instante, justo lo que necesita un equipo que llega con las piernas pesadas y la mente saturada.

En la portería, Robert Sanchez regresó ante City, protegido con un casco al estilo Petr Cech. Todo indica que repetirá bajo los palos en Stamford Bridge. Su presencia ofrece estabilidad en una línea defensiva que, esta vez, podría sufrir una pequeña revolución.

El caso Colwill y el rompecabezas defensivo

Levi Colwill es uno de los nombres que más debate genera puertas adentro. McFarlane ya avisó el lunes: hay que ser “cuidadosos” con él. Viene de una lesión grave, sin haber participado en toda la temporada hasta este mes. Forzar ahora, con solo dos jornadas de Premier League por delante, sería una temeridad.

El escenario más probable: Colwill al banquillo y rotación en el eje de la zaga. El técnico ha dejado claro que las ausencias recientes de Benoit Badiashile y Mamadou Sarr responden a decisiones técnicas, no a problemas físicos. Traducido: los dos centrales están listos para jugar y podrían tener minutos en estos últimos compromisos ante Tottenham y Sunderland. La puerta se abre, la competencia se reactiva.

¿Tres centrales o regreso al 4-2-3-1?

Ahí se juega otra de las grandes decisiones de McFarlane. En las últimas semanas ha coqueteado con la defensa de tres, pero el club ha respirado más cómodo, durante las etapas de Enzo Maresca y Liam Rosenior, con un 4-2-3-1 reconocible, con jerarquías claras y roles bien definidos.

Todo apunta a que el interino volverá a esa estructura ante Spurs. Un once probable dibuja a Robert Sanchez en portería; Reece James y Marc Cucurella en los laterales, con Wesley Fofana y Trevoh Chalobah como pareja de centrales. Por delante, una doble base con Andrey Santos y Moisés Caicedo para sostener el equipo y liberar talento.

Más arriba, el plan es agresivo: Cole Palmer, Enzo Fernández y Pedro Neto como línea de tres, con Joao Pedro como referencia ofensiva. Mucho balón al pie, mucha creatividad entre líneas y desborde por fuera. Un once pensado para mandar en Stamford Bridge, no solo para resistir.

Lavia, duda seria; lista de bajas definida

No todas las noticias son positivas. Romeo Lavia sufrió un golpe en la víspera de la final de la FA Cup y ni siquiera entró en la convocatoria. Su presencia ante Tottenham está en duda, un contratiempo importante en una zona del campo donde cada pieza cuenta para sostener el ritmo de un derbi de alta tensión.

El parte médico se completa con tres ausencias seguras: Estevao, Gittens y Derry siguen fuera de combate. McFarlane tendrá que ajustar la rotación sin ellos y medir al milímetro los minutos de sus titulares, con la mirada puesta también en el último compromiso liguero ante Sunderland.

Un derbi con sabor a examen final

El contexto no ayuda, pero el calendario no perdona. Martes 19 de mayo de 2026, 20:15 BST, Stamford Bridge. Un clásico londinense que llega cuando el margen de error es mínimo y la paciencia de la grada, también.

Para McFarlane, estos dos partidos pueden definir mucho más que una simple transición hasta el próximo proyecto. Son su escaparate, su carta de presentación real. Para la plantilla, la oportunidad de cerrar una temporada irregular con un golpe de autoridad ante un rival directo.

La final de Wembley ya es pasado. La pregunta, ahora, es si este Chelsea tiene la energía, el carácter y las ideas para convertir la herida en reacción justo cuando Tottenham asome por el túnel de Stamford Bridge.