Jeremy Jacquet: El nuevo central de Liverpool
Liverpool ya tiene a su nuevo gran central. Jeremy Jacquet, 20 años, aterriza desde Rennes por 60 millones de libras en una operación que lo coloca, de golpe, en el escaparate más exigente de su carrera… y en el centro del proyecto defensivo de Andoni Iraola.
No es un fichaje cualquiera. Son 55 millones fijos más 5 en variables por un jugador que todavía no ha cumplido los 21. Una inversión que lo convierte en el segundo defensa más caro de la historia del club, solo por detrás de Virgil van Dijk, aquel fichaje que cambió el eje de Anfield en enero de 2018.
Un fichaje cerrado en enero, consumado en julio
El acuerdo con Rennes se cerró en enero, pero la oficialización ha llegado este miércoles. El tiempo entre una cosa y otra no ha sido un simple trámite: en febrero, en un Rennes–Lens de Ligue 1, Jacquet cayó mal en una acción en la segunda parte y abandonó el campo con evidentes gestos de dolor. El diagnóstico posterior fue contundente: lesión de hombro y paso obligado por el quirófano.
Temporada terminada. Sueños en pausa. O eso parecía.
El central francés se operó pocas semanas después y ha completado ya todo el proceso de rehabilitación. Durante sus vacaciones ha trabajado con un plan individualizado, afinando la puesta a punto antes de incorporarse al AXA Training Centre a finales de mes. Resultado: estará listo desde el primer día de la pretemporada de Liverpool.
Para un club que paga ese volumen de dinero, es una noticia clave. Para Iraola, también.
Un contrato largo y una competencia seria
El club ha blindado a Jacquet con un contrato de cinco años, con opción a un sexto. No llega como promesa lejana, sino como pieza inmediata de la rotación. Tendrá que pelear por minutos con Joe Gomez, Giovanni Leoni y el capitán Van Dijk, que se espera forme parte de la gira veraniega por Estados Unidos tras la eliminación de Países Bajos en octavos de final del Mundial.
La foto es clara: Liverpool quiere construir el futuro de su defensa en torno a la mezcla de experiencia y juventud. Van Dijk, que cumple 35 este mes, sigue siendo el gran referente. Jacquet, el alumno que aterriza para aprender a su lado… y, más pronto que tarde, asumir responsabilidades mayores.
El propio jugador lo dejó claro en sus primeras palabras para los medios oficiales del club. Dijo que se siente muy bien, que sus primeras impresiones son positivas y que está “muy feliz” de empezar en Liverpool. Habló de un sueño, de un club enorme, de unas instalaciones en las que ya se imagina compitiendo. No son frases huecas: para un central de 20 años, compartir vestuario con un dos veces campeón de la Premier League como Van Dijk es un máster acelerado.
No es casualidad que Liverpool tuviera que defender este fichaje de la ofensiva de varios grandes europeos, con Chelsea como pretendiente más insistente en invierno. El club inglés está convencido de que ha asegurado uno de los centrales jóvenes más cotizados del continente.
El plan Jacquet–Leoni: dos joyas para una década
La llegada de Jacquet se entiende mejor con la operación de hace 11 meses. Entonces, Liverpool invirtió cerca de 30 millones de libras en Giovanni Leoni, central italiano de 19 años procedente de Parma. Dentro del club se repite una idea: creen haber asegurado a los dos mejores defensas jóvenes de Francia e Italia.
El problema para Iraola es que solo uno de ellos está disponible ahora mismo.
Leoni sufrió una grave lesión de ligamento cruzado anterior en su debut con el primer equipo, en Carabao Cup ante Southampton, el pasado septiembre. Desde entonces, el italiano ha ido quemando etapas de recuperación y ya trabaja en el gimnasio del AXA Training Centre desde hace tiempo, pero no hay una fecha clara para su regreso al césped. Se espera que el nuevo técnico ofrezca una actualización este mismo mes.
Mientras tanto, Jacquet arranca con ventaja. Está sano, llega con ritmo de trabajo y con un precio que, por sí solo, empuja a darle protagonismo. La pelea por ser el heredero natural de la defensa de Liverpool empieza ya.
Un adiós ilustre el mismo día
El anuncio de Jacquet coincidió con otro movimiento que marca un cambio de ciclo. Real Madrid hizo oficial la incorporación de Ibrahima Konaté, que abandona Liverpool como agente libre. El club llevaba cerca de dos años negociando con su entorno una renovación que nunca llegó a cristalizar. Sin acuerdo, el internacional francés se marcha a LaLiga sin dejar un euro en caja.
La pérdida deportiva es evidente. Konaté ofrecía físico, jerarquía y conocimiento del contexto competitivo de la Premier League y de la Champions. Su salida abre un hueco que Jacquet está llamado a ocupar. No hay margen para una adaptación lenta: la exigencia le caerá encima desde el primer amistoso.
Liverpool, eso sí, ha decidido mirar hacia delante con una apuesta clara. Un central de 20 años, recién recuperado de una lesión importante, convertido en el segundo defensa más caro de la historia del club. Un vestuario en transición, un nuevo entrenador, una defensa que se reconfigura.
Ahora la pregunta es sencilla y brutal: ¿está Jeremy Jacquet preparado para sostener el peso de ese precio y de ese escudo en Anfield durante la próxima década? La respuesta empezará a escribirse este mismo verano.





