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Joshua Kimmich seguirá como capitán de Alemania

Joshua Kimmich seguirá luciendo el brazalete de Alemania. Al menos, todo apunta a ello. Pese al sonoro tropiezo en octavos de final del Mundial, la Federación no ve motivos para mover una pieza clave del vestuario justo cuando arranca la era Jürgen Klopp.

En el Congreso Internacional de Entrenadores en Mainz, Rudi Völler fue claro al ser preguntado por el futuro del capitán. “Lo supongo”, respondió el director deportivo de la selección, según recogió la agencia DPA. Sin rodeos, sin dramatizar la eliminación, con la vista puesta en la continuidad del liderazgo dentro del campo.

Völler defendió la figura de Kimmich con firmeza. Recordó su peso específico en el grupo y su historial con la Mannschaft: “Jo Kimmich ha demostrado en muchos partidos internacionales que es un líder y un gran capitán. No puedo imaginar que vaya a haber un gran cambio en esa posición”. La frase no sólo suena a respaldo; suena a mensaje interno, a blindaje para un futbolista que ha asumido responsabilidades en uno de los momentos más delicados del fútbol alemán reciente.

El propio Völler, no obstante, marcó los límites de su influencia. La última palabra será de Klopp. El nuevo seleccionador todavía no ha dirigido un solo partido oficial, pero ya condiciona cada conversación sobre el futuro del equipo nacional. “Todos hemos seguido lo que ha dicho. No se tenía realmente la impresión de que se estuviera planeando otra cosa”, apuntó Völler, dejando entrever que la sintonía entre seleccionador y capitán es, de entrada, buena.

Kimmich heredó el brazalete tras la Eurocopa 2024, tomando el relevo de Ilkay Gündogan. No fue un cambio menor: supuso el traspaso simbólico del liderazgo de una generación a otra, con el centrocampista del Bayern como rostro de la nueva etapa. La eliminación prematura en el Mundial podría haber abierto un debate profundo sobre jerarquías y referentes. De momento, la Federación apuesta por la estabilidad.

Klopp llega con la misión de reactivar a una selección golpeada por los resultados y por la crítica pública. Lo hará con su estilo eléctrico en la banda, pero, salvo giro inesperado, con la misma voz de mando dentro del césped. El brazalete, al menos por ahora, tiene dueño. Y se llama Joshua Kimmich.