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Lamine Yamal disponible para la final del Mundial 2026

Lamine Yamal despeja todas las dudas y apunta al once en la final del Mundial

La selección española y el Barça respiran aliviados. Lamine Yamal estará disponible para la final del Mundial 2026 ante Argentina. El susto que encendió las alarmas tras la semifinal contra Francia se queda en eso: un susto, sin consecuencias.

El joven extremo fue uno de los grandes protagonistas del 2-0 que metió a España en la final. Volvió a ser el futbolista que rompe partidos, que desordena defensas y que obliga a los rivales a jugar mirando hacia atrás. Con apenas 19 años, ya se comporta como el faro ofensivo de la selección de Luis de la Fuente.

El problema llegó cuando el partido ya estaba sentenciado. En una transición defensiva, Lamine derribó a Kylian Mbappé y cayó al suelo. Mano inmediata a la pierna. Gesto de dolor. Silencio en la grada. Durante unos segundos, todo el plan de España para la final pareció tambalearse.

Se levantó. Terminó el encuentro. No pidió el cambio ni atención médica sobre el césped. Pero las cámaras captaron lo que vino después: Yamal abandonando el campo con una cojera evidente mientras avanzaba por la zona mixta. Las imágenes bastaron para desatar la inquietud a solo unos días del choque decisivo ante Argentina.

La respuesta ha llegado rápido desde la concentración. Según informó la Real Federación Española de Fútbol, los 26 jugadores convocados por Luis de la Fuente están en plenas condiciones para ser elegidos. Ni un solo parte médico, ni una sola baja. Entre ellos, por supuesto, Lamine Yamal.

El cuerpo médico de la selección ha revisado al delantero del Barça y el diagnóstico es tranquilizador. No hay lesión. No hay molestias que condicionen su participación. El plan con él sigue intacto de cara al domingo.

Luis de la Fuente ya había enviado un primer mensaje de calma nada más acabar la semifinal. El seleccionador explicó que había hablado con los doctores y que no le habían trasladado ningún motivo de preocupación: “Hasta donde yo sé, Lamine está bien. Acabo de hablar con los médicos”, apuntó.

Su actuación ante Francia volvió a subrayar por qué se ha convertido en una pieza imprescindible del sistema. Atacó una y otra vez a la zaga francesa, fijó rivales, generó espacios para sus compañeros y sostuvo el ritmo ofensivo de España en un partido de máxima exigencia. No se escondió en ningún momento.

La escena de Lamine cojeando por el túnel contrastaba con su impacto durante los 90 minutos. De ahí el ruido posterior, las dudas, los debates. España no solo se jugaba la final; se jugaba tener o no a su futbolista más desequilibrante en el mejor momento de su corta carrera.

Hoy la situación es muy distinta. Con el parte médico despejado y el visto bueno de los servicios médicos, el escenario vuelve a ser el soñado por el cuerpo técnico: plantilla completa, todas las cartas sobre la mesa y la posibilidad de alinear a su once de gala frente a Argentina.

La final ya tenía un aroma especial. Con Lamine Yamal en plenitud, el duelo gana todavía más voltaje. Ahora la pregunta no es si podrá jugar, sino hasta dónde puede llegar en la noche más grande de su vida.