pasiondecancha full logo

Lamine Yamal y Nico Williams completan entrenamiento antes del Mundial

España necesitaba buenas noticias y las encontró en el césped. Lamine Yamal y Nico Williams se ejercitaron con el grupo este jueves, disipando gran parte de las dudas sobre su estado físico a cuatro días del estreno en el Mundial ante Cabo Verde, en Atlanta.

Son algo más que dos extremos. Son el símbolo de la España que conquistó la Euro 2024 y que ahora quiere trasladar ese impulso al mayor escaparate del fútbol. Por eso cada gesto, cada sprint, cada golpeo suyo en la sesión tenía un peso especial.

Dos regresos muy esperados

Lamine Yamal, joya del Barcelona, no jugaba desde el 22 de abril, cuando una lesión en los isquiotibiales frenó en seco su temporada. Desde entonces, todo ha sido cuenta atrás: recuperación, prudencia y un ojo siempre puesto en la cita mundialista.

Nico Williams ha vivido un camino parecido. El extremo del Athletic Club se perdió el tramo final del curso y llevaba un mes sin competir. Demasiado tiempo fuera para dos futbolistas que viven del desborde, del cambio de ritmo, de la chispa.

Este jueves, al menos, volvieron a sentirse parte del día a día. Con botas, balón y compañeros alrededor.

Calma en el vestuario

Dentro del grupo nadie quiere acelerar más de la cuenta. El mensaje es claro: ilusión sí, riesgo no.

Pedro Porro lo resumió ante los medios con naturalidad. Recordó que ambos vienen de “lesiones importantes”, pero subrayó que se están recuperando bien, que se les ve felices y, sobre todo, integrados. En un torneo largo, el estado de ánimo también cuenta.

La prioridad del cuerpo técnico pasa por llevarlos de la mano, sin forzar. Que lleguen, pero que lleguen para quedarse en el campeonato, no solo para el primer partido.

El plan de Luis de la Fuente

Luis de la Fuente ya había avisado esta misma semana: confía en que Lamine y Nico tengan minutos en el Mundial, pero ve muy complicado que salgan de inicio en el debut. El plan es conservador, pero lógico.

La idea que maneja el seleccionador es repetir el once que venció 3-1 a Perú en el último amistoso. Un equipo reconocible, ya rodado, en el que Alex Baena y Ferran Torres ocuparían las bandas en lugar de las dos estrellas que acaparan los focos.

Nada de experimentos de última hora. España quiere entrar en el torneo con estabilidad, con automatismos ya probados, mientras sus dos puñales se terminan de afilar.

Un estreno con mirada larga

El duelo ante Cabo Verde en Atlanta marca solo el inicio de un camino que España aspira a alargar hasta el final del torneo. Por eso el entrenamiento de este jueves no se mide solo en carreras o golpeos, sino en sensaciones.

Lamine Yamal y Nico Williams ya están ahí, sobre el césped, sonriendo y tocando balón. No es una garantía de titularidad inmediata. Es algo más importante: la señal de que España podrá contar con sus dos desequilibrantes a lo largo del Mundial.

Y en un campeonato que muchas veces se decide en un regate o en una jugada aislada, saber que esos dos recursos estarán disponibles cambia por completo el horizonte de La Roja.