Lawrence Shankland regresa a Glasgow para fichar por Rangers
Lawrence Shankland deja las vacaciones para cumplir un viejo sueño. El capitán de Hearts vuela de regreso a Glasgow para pasar reconocimiento médico y sellar su fichaje por Rangers, el club al que animaba de niño. No habrá traspaso millonario ni largas negociaciones de última hora: una cláusula en su contrato con Hearts le permite llegar gratis a Ibrox.
Rangers le han puesto sobre la mesa un contrato de dos años, con opción a un tercero. A sus 30 años, Shankland aterriza en el momento justo: en plena reconstrucción del vestuario y con la banda de capitán en juego. Distintas informaciones apuntan a que el delantero de la selección escocesa podría incluso adelantarse en el escalafón de liderazgo a nombres ya asentados como Emmanuel Fernandez o Nicolas Raskin si completa su llegada.
Rangers se mueve: capitán nuevo, eje nuevo
El frente de fichajes en Ibrox no se detiene en Shankland. La defensa también está en revisión. Para hacerse con Luke Graham, central de 22 años de Dundee, Rangers ha recibido un aviso claro: deberá superar la propuesta de Portsmouth, rechazada en enero, si quiere cerrar el acuerdo este verano.
En las bandas, el caso de Djeidi Gassama sigue abierto. En enero, Rangers rechazó una oferta de Mónaco valorada en 10 millones de libras por un préstamo con obligación de compra. Ahora, tanto el jugador de 22 años como el club estarían dispuestos a estudiar una fórmula similar durante esta ventana. La sensación es que el interés no se ha enfriado, solo se ha pospuesto.
En el centro del campo, Dan Neil entra en escena. El mediocampista de 24 años, que termina contrato con Sunderland tras acabar la temporada cedido en Ipswich Town —equipo con el que logró el ascenso a la Premier League— tiene previsto mantener conversaciones con Rangers sobre un posible movimiento a Glasgow. Un perfil joven, con ritmo de Championship y el impulso reciente de un ascenso: encaja en la hoja de ruta deportiva del club.
No todos los objetivos, sin embargo, están igual de accesibles. El ascenso de Hull City a la Premier complica la opción de Joe Gelhardt. El atacante de 24 años, propiedad de Leeds United, firmó 14 goles cedido en Hull esta campaña. Ese salto de categoría refuerza la posición del club inglés y encarece, en términos deportivos y económicos, cualquier intento de Rangers por llevárselo.
Celtic ajusta piezas y mira al mercado
Mientras tanto, en el otro lado de Glasgow, Celtic también ordena su tablero. Kelechi Iheanacho ha dejado claro que quiere seguir en el club. El delantero nigeriano, de 29 años, cuenta con una opción para extender su contrato por 12 meses adicionales, decisión que ahora recae en la directiva. Con esa voluntad pública de continuidad, Celtic gana margen y estabilidad en su frente de ataque.
En el lateral izquierdo, la historia es muy distinta. Marcelo Saracchi regresará a Boca Juniors para la segunda mitad de la temporada. Las conversaciones para convertir en permanente su cesión en Celtic se han estancado, y el club argentino ya se prepara para su vuelta. Un hueco abierto en una posición delicada que obligará a moverse con precisión en el mercado.
La situación de Reo Hatate añade un punto de tensión. El exdelantero de Celtic Frank McAvennie sostiene que la ausencia del centrocampista japonés de 28 años se debe a un desencuentro con el técnico interino Martin O’Neill. No hay confirmación oficial, pero el comentario reaviva el debate sobre el futuro inmediato de uno de los talentos más finos del equipo.
En el radar de posibles refuerzos aparece también Alfie Devine. Preston North End dispone hasta el 1 de junio para activar la cláusula que convertiría en permanente, por 4,5 millones de libras, la cesión del atacante de 21 años desde Tottenham Hotspur. Si el club de Championship no ejecuta la opción, Celtic podría reactivar su interés y entrar en la puja por un jugador con margen de crecimiento y valor de reventa.
Viejas conexiones, nuevos destinos
El mercado escocés nunca se mueve aislado. Las viejas relaciones y los nombres conocidos siguen pesando.
Juninho Bacuna, hoy en Volendam, ha recordado que la salida de Steven Gerrard de Rangers le cortó la progresión durante su etapa a préstamo en Ibrox. Ahora, con 28 años, mira hacia otro banquillo muy familiar para el fútbol escocés: el de Dick Advocaat. El centrocampista espera ayudar a Curazao a lograr una victoria en el amistoso de este mes ante la selección de Escocia, un cruce con múltiples historias cruzadas.
En Aberdeen, Kusini Yengi no da por cerrada su etapa. El delantero de 27 años, actualmente en Cerezo Osaka, confía en poder ganarse un sitio en los planes del nuevo técnico Stephen Robinson si regresa este verano. Todo dependerá de la decisión de los Dons sobre su contrato, ya que el club japonés no está dispuesto a pagar un traspaso tras ver cómo su cesión se truncó por lesión.
También desde Hull City llegan voces con acento escocés. Oli McBurnie ha dejado claro que no guarda rencor al seleccionador Steve Clarke tras quedarse fuera de la lista para el Mundial. El delantero insiste en que no hay “malos sentimientos”, un mensaje que mantiene abierta la puerta a futuras convocatorias si su rendimiento en la Premier se sostiene.
En los banquillos, el nombre de Russell Martin vuelve a escena. El exentrenador de Rangers ha viajado a Italia y España para escuchar propuestas de clubes interesados en sus servicios. A ese mapa se suma ahora Leicester City, que lo tiene en su agenda tras su descenso a League One. Un técnico con pasado en Ibrox que podría volver a una gran plataforma en muy poco tiempo.
Y en medio de los movimientos, otro nombre ilustre se separa de su actual proyecto. Robbie Keane, vinculado en los últimos días al puesto de entrenador en Celtic, ha presentado su dimisión como técnico de Ferencvaros después de terminar segundo por detrás de Gyori ETO en la liga húngara. “Es el momento adecuado para seguir adelante”, ha señalado. El mensaje resuena fuerte en Glasgow, donde la silla del banquillo siempre parece estar a un solo giro de convertirse en el centro de todas las miradas.
Con Shankland a un paso de Ibrox, Celtic calibrando sus piezas y varios técnicos de peso moviéndose en la sombra, el verano escocés se prepara para algo más que simples ajustes. La cuestión es quién llegará mejor armado al próximo derbi cuando el balón vuelva a rodar.






