Lionel Messi brilla en Mundial con gol ante Cabo Verde
En Miami, con el calor pegado a la piel y un estadio pendiente de cada uno de sus toques, Lionel Messi volvió a apropiarse del escenario. Mundial, octavos de final, Argentina frente a Cabo Verde, y el capitán necesitó menos de media hora para recordar quién manda en esta Copa del Mundo.
Minuto 29. Un pelotazo largo desde el fondo, firmado por Lisandro Martínez, viaja sobre la defensa africana. La pelota cae desde el cielo y, cuando todos aún calculan la trayectoria, el zurdo ya la tiene resuelta. Control perfecto con su pie izquierdo, amortiguando el envío como si fuera un pase corto. Segundo toque, definición. Fría. Clínica. Implacable. 1-0 para Argentina en Miami y otro capítulo para la colección personal de Messi.
No fue un gol más. Fue el séptimo tanto del rosarino en este torneo y el que lo mantiene al frente de la carrera por la Bota de Oro, por delante de Kylian Mbappé. Con 39 años, sigue marcando el ritmo de una competición que parece hecha a su medida.
El récord, mientras tanto, ya es una montaña difícil de imaginar para cualquier otro: 20 goles en Mundiales. Nadie ha marcado tantos. Nadie ha sostenido semejante vigencia en la élite de las selecciones.
Antes de este duelo ante Cabo Verde, Messi ya había firmado seis de los ocho goles de Argentina en la fase de grupos. El equipo campeón del mundo se sostiene en una estructura sólida, sí, pero el desequilibrio sigue teniendo el mismo nombre y la misma zurda.
Un sexto Mundial y una cuenta pendiente más
Messi podría haberse marchado de la selección después de levantar la tercera estrella para Argentina. Pudo irse en la cima, con el trofeo en las manos y el círculo cerrado. Eligió lo contrario. Volvió. Y lo hizo para disputar un sexto Mundial, cifra que solo comparte con Cristiano Ronaldo. A esta altura, ya no se trata solo de resistencia: se trata de reescribir los límites de una carrera internacional.
Instalado en Estados Unidos con Inter Miami, el capitán llegó a esta Copa del Mundo con 39 años recién cumplidos y 116 goles en 198 partidos con la selección. Casi dos centenares de encuentros, más de un centenar de festejos. Una vida entera con la camiseta albiceleste a la espalda.
El contexto también juega su parte. Mundial ampliado, más selecciones, más partidos, más ciudades. Argentina, vigente campeona y una de las grandes favoritas, se mueve con la presión de quien ya sabe lo que es ganar y con la ventaja de tener al futbolista que mejor conoce estos escenarios.
Lo que viene para Argentina
El gol a Cabo Verde no solo engorda las cifras personales de Messi. Abre camino. Si la selección de Lionel Scaloni supera esta instancia, el siguiente escollo ya está marcado en el calendario: Egipto, el martes 7 de julio, al mediodía, en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta.
Otro estadio repleto. Otra ciudad rendida al magnetismo del 10. Otra oportunidad para que Argentina confirme su condición de candidata y para que Messi estire una leyenda que ya desbordó cualquier estadística.
Queda una pregunta flotando sobre cada partido, sobre cada control orientado, sobre cada zurdazo al ángulo: ¿cuántos destellos más le quedan a Messi en un Mundial? Mientras la respuesta siga apareciendo en forma de goles como el de Miami, nadie en Argentina tendrá prisa por averiguarlo.





