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Liverpool busca a Bradley Barcola como relevo para Salah

Liverpool ha encontrado su nueva gran obsesión de mercado. Se llama Bradley Barcola, viste hoy la camiseta de Paris Saint-Germain y, según las últimas informaciones, está cada vez más cerca de Anfield mientras Bayern München se queda sin munición para competir por él este verano.

El club de Merseyside ya ha asegurado un extremo con la llegada de Victor Muñoz desde Osasuna, internacional español y apuesta de presente. Pero en los despachos nadie se engaña: ese movimiento no resuelve el vacío que dejó Mohamed Salah al final de la temporada, cuando el egipcio decidió poner fin a su etapa en Anfield en busca de un nuevo reto. Hace falta una figura de primera línea. Un jugador que pueda cargar con el peso de una banda durante años.

Ese rol estaba reservado inicialmente para Yan Diomande, de RB Leipzig. Liverpool llegó a presentar una oferta formal y lo situó como prioridad absoluta. Sin embargo, el escenario cambió de golpe: el atacante se encamina ahora hacia el Real Madrid, obligando a los ingleses a reorientar por completo su plan de ataque en el mercado.

Barcola, encantado con Liverpool y sin renovar con PSG

El francés, uno de los talentos más interesantes de PSG, no tiene intención de firmar un nuevo contrato en el Parc des Princes, de acuerdo con los rumores que rodean su futuro. Su mirada apunta a la Premier League y, en concreto, a Anfield.

El especialista en mercado Fabrizio Romano dibujó el estado actual de la operación. Según su información, los contactos entre Liverpool, PSG y el entorno del jugador son constantes. El acuerdo con Barcola no se percibe como un problema: el futbolista ve con muy buenos ojos el proyecto, está entusiasmado con la posibilidad de vestir de rojo y las condiciones personales no representan un obstáculo.

El verdadero muro está en París. La clave es el precio.

Liverpool tendrá que hacer una inversión fuerte para convencer a PSG, que no tiene ninguna urgencia por vender. El club inglés ya trabaja en la cifra que está dispuesto a poner sobre la mesa antes de dar el paso definitivo. No hay nada inminente, pese a los rumores sobre una oferta en preparación. El punto crítico no es el papel con la cantidad escrita, sino si esa cantidad será suficiente para mover a los dirigentes parisinos.

PSG, además, se encuentra en plena reconfiguración de su ataque. Ha perdido ya varios jugadores ofensivos y todavía tiene operaciones abiertas. Antes de dejar salir a otro atacante importante, el campeón francés necesita cerrar sustitutos y asegurarse de que no debilita su frente ofensivo de manera irreparable. Ese proceso lleva tiempo, y alarga inevitablemente cualquier negociación por Barcola.

Liverpool, mientras tanto, mantiene su posición: quiere al jugador, presentará oferta y confía en cerrar sin sobresaltos el acuerdo con él. El pulso real se libra con PSG y con su tasación del francés.

Bayern mira… pero no llega

En medio de este escenario apareció un supuesto invitado incómodo: Bayern München. El gigante alemán había sido vinculado con Barcola y se planteaba como posible amenaza a los planes de Liverpool. Sin embargo, desde Alemania rebajan por completo esa posibilidad.

El periodista de Sport Bild Christian Falk explicó que Bayern lleva dos veranos en contacto con el entorno del jugador y que el francés figura en su lista de futuribles. Este mismo verano volvió a preguntar por su situación y por sus sensaciones de cara al futuro, consciente de que su contrato con PSG se extiende hasta 2028 y que, sin renovación a la vista, su precio se abarata con el paso de las temporadas.

El problema para el campeón de la Bundesliga es muy simple: hoy, Barcola es demasiado caro para Bayern. Para Liverpool, no.

Falk apunta que el extremo zurdo, que actúa por la izquierda, está fuera del rango económico que los bávaros contemplan en esta ventana. En cambio, el club inglés sí parece dispuesto a asumir la operación, especialmente tras ver cómo Diomande se les escapa rumbo a Madrid. La necesidad aprieta y el perfil de Barcola encaja con urgencia en lo que buscan en Anfield.

Bayern no descarta al francés a medio plazo. De hecho, lo ve como posible heredero si en el futuro se produce un cambio con Michael Olise. El club alemán cuenta con que el jugador seguirá esta temporada, pero deja abierta una gran incógnita para el próximo verano: ¿renovará Olise o se verá obligado Bayern a venderlo?

En ese escenario hipotético, Barcola sería la opción número uno para reemplazarle. Pero ese es el plan para mañana. El problema para los bávaros es que el presente se llama Liverpool.

Si el francés decide dar el salto ya y PSG acepta la oferta inglesa, el camino se cerrará para Bayern. Solo si Barcola permanece en París un año más se reabrirá la puerta a una ofensiva alemana en la próxima ventana.

Liverpool, con Salah ya en el pasado y la sombra del Real Madrid arrebatándole a Diomande, no parece dispuesto a esperar tanto. La pregunta ahora es si el club inglés se atreverá a ir hasta el límite económico que exige PSG para asegurar que el futuro de su banda no se escriba en Múnich, sino bajo las luces de Anfield.