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Liverpool busca a Adam Wharton y considera a Harvey Elliott

Liverpool no solo busca heredero para Mohamed Salah en banda. En los despachos de Fenway Sports Group se ha abierto otro frente: reforzar un centro del campo que todavía se siente en transición. Y el nombre que vuelve una y otra vez es el de Adam Wharton, joya de Crystal Palace… aunque el precio promete ser todo menos amable.

La clave, según distintas informaciones, podría llamarse Harvey Elliott.

Un plan audaz: Elliott por Wharton

El interés de Liverpool por Wharton no es nuevo. Se viene siguiendo al internacional inglés desde hace tiempo y, según el periodista Danny Gallagher, el club de Anfield ha empezado a estudiar una operación creativa: incluir a Elliott en un acuerdo de intercambio con Crystal Palace.

Elliott, que viene de pasar la temporada 2025/26 cedido en Aston Villa, no activó las condiciones necesarias para que la opción de compra obligatoria se hiciera efectiva. Arne Slot, entonces técnico del Liverpool, no terminó de confiar en él y lo empujó a buscar minutos lejos de Anfield. Ahora el escenario ha cambiado con la llegada de Andoni Iraola, pero no del todo.

Iraola todavía no ha tomado una decisión definitiva sobre el futuro del atacante de 23 años. Quiere verlo, medirlo, decidir si encaja en su idea. Aun así, la posibilidad de que Elliott salga como moneda de cambio por Wharton está sobre la mesa y, si los tres actores principales se alinean —Liverpool, Palace y el propio jugador—, la operación podría acelerarse.

Gallagher lo resumió en un mensaje publicado en X el 5 de julio, en el que explicaba que Liverpool está analizando la logística para que Elliott termine en Selhurst Park como parte del acuerdo por Wharton, mientras Iraola valora si realmente es necesario abrirle la puerta de salida.

El movimiento, por tanto, no es una simple especulación de mercado. Es un escenario real que los ‘reds’ están explorando con seriedad.

Palace, firme: Wharton vale oro

Hay, sin embargo, un obstáculo evidente: el dinero. Y mucho.

Crystal Palace no tiene ninguna intención de regalar a uno de sus activos más valiosos. De hecho, según la información manejada por TEAMtalk a través de su especialista en mercado Graeme Bailey, el club londinense quiere que Wharton se convierta en la venta más cara de su historia.

Las cifras son claras. Las fuentes consultadas sitúan el precio de salida en 70 millones de libras por el centrocampista de 22 años. No es una cantidad al azar: Palace ingresó 68 millones por Eberechi Eze cuando lo traspasó a Arsenal en el verano de 2025. Ahora pretende ir un paso más allá y sacar 2 millones más por Wharton.

Es una declaración de intenciones. En Selhurst Park sienten que tienen la sartén por el mango: contrato en vigor, un jugador en crecimiento y un mercado en el que varios grandes ya han cubierto sus necesidades en la medular.

Silencios, dudas y un mercado que se mueve

En los últimos días, algunas voces apuntaban a que Liverpool podía haberse enfriado con respecto a Wharton. El periodista Pete O’Rourke explicaba que la operación se había quedado “muy quieta” y que, con la llegada de Iraola a Anfield, no estaba tan claro que el inglés fuera un objetivo prioritario, teniendo en cuenta el estilo que el técnico español impuso en Bournemouth.

Mientras tanto, otros clubes han ido cerrando sus propios fichajes para el centro del campo. Tottenham, por ejemplo, apareció vinculado a Wharton, pero todo indica que su atención se ha desplazado hacia Mateus Fernandes y Sandro Tonali, lo que reduce la competencia directa por el jugador de Palace.

Ese contexto refuerza la posición del club del sur de Londres. Menos pretendientes activos, más margen para marcar el ritmo de la negociación. Si nadie se acerca a las cifras que exige, Wharton seguirá siendo el eje de su proyecto en Selhurst Park.

Un verano decisivo en Anfield

En Liverpool, el tablero es más complejo. La prioridad declarada sigue siendo encontrar un relevo de garantías para Salah en el frente ofensivo, pero el club no quiere descuidar una zona tan sensible como el centro del campo. El nombre de Wharton encaja en la idea de rejuvenecer y elevar el nivel técnico de la sala de máquinas.

La pregunta es cuánto está dispuesto a sacrificar Liverpool para lograrlo. Un intercambio que incluya a Elliott podría rebajar el coste en efectivo, pero implicaría renunciar a un talento formado en casa que, con un entrenador distinto y un contexto adecuado, quizá aún tenga recorrido en Anfield.

La decisión, al final, será tan deportiva como económica. Palace ya ha marcado su precio. Liverpool ha mostrado su interés y tiene una pieza atractiva para poner en la mesa. Iraola quiere tiempo para evaluar a Elliott. El mercado no espera.

En un verano en el que los ‘reds’ necesitan acertar, ¿será Adam Wharton el centrocampista por el que decidan ir hasta el final?