Manchester United y el fichaje de Mateus Fernandes: la batalla con West Ham
Manchester United ha puesto el foco en Mateus Fernandes, pero se mueve con pies de plomo. El centrocampista de West Ham United es objetivo prioritario, la operación está en marcha, pero en Old Trafford nadie quiere precipitarse ante un precio que en Londres han elevado hasta el límite.
Sky Sports adelantó la semana pasada que el club de Manchester preparaba una primera oferta formal por el portugués. A día de hoy, esa propuesta todavía no ha llegado a las oficinas de West Ham. Hay contactos, hay intención, hay planificación. Pero no hay oferta oficial. Todavía.
Un talento de 40 millones que ahora se cotiza a 100
West Ham fichó a Mateus Fernandes el verano pasado procedente de Southampton por una cifra ligeramente inferior a los 40 millones de libras. Un año después, su valoración interna se ha disparado.
Según explicó Fabrizio Romano en su canal de YouTube, en el London Stadium consideran que, “idealmente”, Fernandes es un jugador de 100 millones de libras. Esa es la cota que marcan para sentarse a negociar. Sin embargo, el propio periodista matiza que la expectativa real es cerrar un acuerdo “en torno a los 85 millones, no menos que eso”.
Ahí está el choque. Manchester United intenta rebajar esa cifra. West Ham, pese a sus problemas económicos, se mantiene firme. Un juego de ajedrez en pleno mercado.
Contacto directo y un jugador decidido
Mientras las cifras bailan, hay un punto clave que juega a favor del United: el deseo del futbolista. Romano asegura que el club de Old Trafford está en “contacto directo” con el entorno de Mateus Fernandes y que el jugador está “muy interesado” en vestir de rojo.
Las conversaciones sobre el contrato avanzan con buen ritmo. No hay fricción en los términos personales. El problema no es el salario, ni la duración, ni el rol deportivo. El problema es el precio que exige West Ham.
A sus 21 años, Fernandes se ha consolidado como un mediocentro creativo de impacto inmediato en la Premier League. Sus números en la temporada 2025/26 hablan de regularidad y peso en el juego: 36 apariciones, 84 minutos por partido, casi 59 toques de media, 1 pase clave por encuentro, 37,9 pases precisos, 1 intercepción y 2,9 entradas por partido, además de 7 acciones de gol entre tantos y asistencias. Un perfil completo, de área a área, con la madurez suficiente para sostener un centro del campo de élite.
West Ham, firme pese al agujero económico
La postura dura de West Ham sorprende por el contexto financiero del club. En febrero, la entidad reconoció públicamente que necesitaría vender jugadores en verano incluso si lograba evitar el descenso de la Premier League, tras registrar pérdidas de 104,2 millones de libras en el último ejercicio.
La realidad fue aún más dura: descenso al Championship y un balance en rojo. En teoría, el escenario ideal para que un gran club europeo encontrara una oportunidad de mercado. Sin embargo, en Londres han decidido no regalar a su activo más valioso.
La lógica es clara: si tienen que vender, que sea caro. Muy caro.
La estrategia de INEOS: paciencia, no sumisión
En Manchester, la nueva dirección deportiva bajo el paraguas de INEOS mantiene un mensaje nítido: hay confianza en que el fichaje se hará, pero no a cualquier precio.
Según Shaun Connolly, de Theatre of Red, en el United siguen “confiados en cerrar un acuerdo” por Fernandes. Desde el club se insiste en que INEOS “no permitirá que la parte vendedora dicte el asunto”. El jugador aprieta para ir a Old Trafford, el cuerpo técnico está “entusiasmado” con la idea de incorporarlo a la plantilla y la palabra clave que se repite puertas adentro es una: paciencia.
Esa calma, sin embargo, tiene un riesgo. Varios clubes han mostrado interés en el portugués. Si alguno decide entrar fuerte en la puja, el United podría verse obligado a acelerar o incluso a cambiar de objetivo. De momento, no hay guerra de ofertas. Y eso, en Mánchester, lo consideran una ventaja.
Un precio realista o una subasta descontrolada
El plan del United es sencillo: mantener la cabeza fría mientras no haya una puja abierta. Si el mercado se mantiene estable y las cifras se negocian sin sobresaltos, en el club confían en que Mateus Fernandes terminará vistiendo de rojo por una cantidad más razonable que los 100 millones que se mencionan en el este de Londres.
El pulso está servido. De un lado, un West Ham herido en lo deportivo y en lo económico, pero decidido a hacer caja al máximo con su joya. Del otro, un Manchester United que quiere construir un nuevo proyecto sin volver a caer en los errores de pagar cualquier cifra por necesidad.
La pregunta es cuánto tiempo podrán sostener esa paciencia antes de que alguien, en Inglaterra o en Europa, decida subir la apuesta por Mateus Fernandes.






